Una auditoría fiscal necesaria

julio 21, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

A los fiscales de la UFERCO se les ha elevado a la cimera posición de gurús, con fama de infalibles, implacables e impecables; pocas veces el periodismo independiente serio se ha atrevido a preguntarles por qué sus investigaciones las dirigen solo contra personas de un sector político, mientras protegen con un manto de impunidad a personas de otro sector político, con el que mantienen una coincidencia sospechosa. Está muy bien que los fiscales de la UFERCO investiguen a todos los personajes que han resultado involucrados en los casos de corrupción más sonados, pero está muy mal que los fiscales de UFERCO se cubran los ojos para no proceder con el mismo entusiasmo a investigar casos que datan de pocos años atrás, donde hay personajes con los cuales tienen una inocultable simpatía política.



Esta situación amerita que dentro del Ministerio Público haya una auditoría de la actuación de los fiscales, comenzando con los fiscales de UFERCO, porque su evidente actuación parcializada para favorecer a sus camaradas políticos afecta la buena imagen del Ministerio Público, que no fue concebido en ningún momento como un estamento para perseguir a determinadas figuras, mientras se protege a otras con las cuales hay afinidad política. Porque no crea usted que los fiscales están desmarcados de la política, hay pruebas de que parientes cercanos de los fiscales de UFERCO han figurado en las papeletas del Partido LIBRE en pasadas elecciones.

El hecho de resistirse a levantar investigaciones sobre casos verdaderamente escandalosos, como el del famoso avión que fue enviado el 2006, el saqueo del Banco Central para usar dinero público para un proyecto político, el manejo de dinero enviado del extranjero para financiar la campaña de un partido de izquierda, son casos que para la UFERCO no ameritan investigación. Podemos entender que sea difícil desmarcarse de un partido político cuando no se desempeña una función importante como es la de un fiscal contra la corrupción, pero pertenecer a la unidad de la fiscalía que tiene el deber de investigar los casos de corrupción de todos los sectores políticos, obliga a los fiscales de esa unidad a olvidarse de la parcialidad y golpear con el rasero de la justicia a todos por igual.

En algún momento, por no decir algún día, los fiscales de la UFERCO tendrán que explicar a la ciudadanía que prerrogativa arrogante tienen los miembros de un partido de izquierda para que no se les investigue sus actuaciones, que han sido señaladas públicamente, y expliquen porque han incurrido en esta descomunal chapuza bajo la resaca turbia de la parcialidad política, convirtiéndose como una unidad fiscal que pareciera haber nacido para encubrir y proteger a ex funcionarios de un partido de izquierda.

El hecho de que uno de los fiscales de UFERCO, en un chusco patinazo que rebota en el absurdo de la insolencia, al pedir que destituyan a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia porque no les complacen con sus peticiones que son parcializadas en contra de un sector político y en favor de otro, los pone en la esquina irresponsable donde se sitúan los funcionarios que no cumplen con su deber por mera parcialidad política.

Esta situación amerita que el Fiscal General, de una vez por todas, ordene una auditoría a la actuación de los fiscales de UFERCO, y el mismo Poder Judicial, a través de sus mecanismos respectivos, inicie de oficio una acción contra los fiscales de UFERCO, que en flagrante violación a la ley piden en forma pública la destitución de los magistrados de la Corte Suprema. La creencia irresponsable de que un cargo en una fiscalía o en otra instancia que sea operadora de justicia, es un cheque en blanco para proteger a los amigos políticos y para perseguir a aquellos con los cuales no hay afinidad o simpatía política, debe ser erradicada del Ministerio Público y de cualquier otra dependencia operadora de justicia.

Pedir la separación de los magistrados del Poder Judicial, por parte de fiscales de conducta sectaria que no ocultan su parcialidad política, es un verdadero dislate que solo puede surgir de las mentes calenturientas de personas que actúan con la premeditación de enviar a la hoguera a funcionarios de todo nivel, que no sean de su simpatía política. La insolencia con la que actúan los fiscales de UFERCO los hace merecedores de una auditoría que investigue sus actuaciones coloreadas por un parcialismo que solo corresponde a personas fanatizadas por una determinada causa política.

Esto no es ponerles un bozal a los fiscales de la UFERCO, pero hay muchas razones para pedir que estos fiscales sean sustituidos por otros funcionarios que muevan el brazo de la justicia en todas las direcciones y no solo hacia un determinado lado.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 21 de julio de 2021.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *