Libertad para que las empresas vacunen

abril 30, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La iniciativa del COHEP para gestionar la compra de vacunas para los empleados de las empresas es una buena idea, porque el gobierno no puede echarse encima toda la responsabilidad de vacunar a los más de nueve millones de hondureños, por lo menos a los que están decididos a aplicarse la vacuna. Aunque el obstáculo planteado por las farmacéuticas que producen las vacunas, es vender el inmunizador solo a través de los gobiernos, hay un procedimiento mediante el cual el gobierno hondureño puede delegar en las empresas la compra de vacunas para inmunizar a sus empleados. Hay diversas empresas que ya se suman a las muchas voces que empiezan a plantear abiertamente que se les permita gestionar la vacunación de sus empleados para agilizar el proceso de inmunización contra la pandemia del COVID-19.



La iniciativa tiene su lógica, y como tal debe ser examinada y valorada por el gobierno, porque el peso de la pandemia con sus variantes no da treguas, y en la medida que se inmunice a una mayor cantidad de personas, hay más capacidad para reactivar la economía. En EEUU, las dos grandes cadenas de farmacias están vacunando a cualquier persona que busque aplicarse el inmunizador. Una referencia que nos hiciera un amigo televidente nos pareció interesante. El y su familia fueron a la ciudad de Miami, hizo la cola en una de las farmacias y al llegar al puesto de aplicación le preguntaron si tenía documentos y al responder que él era migrante, la persona que aplicaba la inyección no le hizo más preguntas y de inmediato procedió con la vacuna. Este es el concepto que debe prevalecer en la actual situación, los encargados de los puestos de vacunación en EEUU han instruido al personal que por encima de cualquier cosa está la aplicación inmediata de la vacuna, porque el gran objetivo nacional es vacunar a la mayoría de personas.

Otra referencia importante nos la dio un empresario hondureño que reside por temporadas en Houston, donde se están haciendo ofertas por internet para que la gente de todos los países vaya a esa ciudad, donde hay suficientes vacunas de todas las marcas para aplicar sin ningún tipo de restricción. Así que, el que tenga recursos para costearse el viaje y estadía en EEUU, que oscila entre todos los gastos en unos 7,500 a 8 mil dólares, puede ir mañana a Houston y al solo bajarse del avión puede ir a una de esas farmacias reconocidas y aplicarse la vacuna en un abrir y cerrar de ojos. Así de fácil está vacunarse en EEUU, porque el gobierno de ese país entendió que la única forma de avanzar aceleradamente con la vacunación es delegando esta tarea vital en las empresas responsables.

En Honduras, la delegación no debe hacerse solo en el COHEP, lo que este organismo debe hacer es coordinar con las empresas hondureñas indicadas la adquisición de las vacunas, para que las empresas en general puedan adquirir el fármaco para sus empleados. En la medida que el Estado garantice la vacunación de los grupos colectivos fundamentales como los docentes y otros gremios, se puede avanzar a plazo inmediato a las personas mayores de edad que son vulnerables, y otros sectores que están entre los más desprotegidos como los inválidos y los desvalidos. A nuestro juicio, siguiendo este patrón que vemos que se desarrolla con éxito en EEUU y Europa, no debería haber ningún impedimento para que las empresas que así lo deseen puedan sumarse al proceso de vacunación. Las empresas que forman uno de los conjuntos empresariales más dinámicos y solidarios como las maquilas, deben estar entre las que el gobierno puede depositar la confianza para coadyuvar al proceso de vacunación.

El gobierno debe flexibilizar la adquisición de la vacuna, porque a la larga se trataría de una medida necesaria y satisfactoria para todos. Para el gobierno porque al delegar en las empresas la gestión de las vacunas complementa su obligación como autoridad que debe velar por la salud de la población. Para el COHEP y las empresas, porque metiendo el hombro en la vacunación reactivarán la economía con más solidez. Y para los trabajadores y hondureños en general, por razones obvias: entre más temprano seamos inmunizados tendremos más posibilidades de reactivarnos en nuestras actividades.

El gobierno no se debe extraviar en la centralización de la vacuna, porque ningún gobierno tiene capacidad para hacer por si solo un proceso de vacunación, especialmente en estos momentos cruciales cuando la pandemia se extiende rápidamente con diferentes cepas. El mejor ejemplo lo da el gobierno de EEUU que está dejando en las empresas la aceleración de la aplicación de la mayor cantidad de vacunas.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 30 de abril 2021.

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