La vacunación avanza

junio 22, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Con el inicio de la quinta jornada de vacunación, el proceso para inmunizar a los hondureños da el paso más significativo en busca del anhelo de ponerle un cerco a la pandemia del COVID-19. La aplicación de la vacuna Pfizer, que es la novedad en el proceso inmunizador en su quinta etapa, marca la presencia de la primera vacuna elaborada en EEUU aplicada en nuestro país, siendo que la Pfizer está referenciada como el primer fármaco que pasó el riguroso tamiz de la FDA, el organismo oficial del gobierno estadounidense que aprueba y controla la fabricación de productos medicinales y la elaboración de alimentos.



Si las estimaciones de las autoridades, acordes con el programa de entrega de esta vacuna, se cumplen en el  debido tiempo, habrá vacunas en cantidad suficiente a partir del próximo mes de julio, lo que permitirá un proceso de manera intensiva y en forma masiva, hasta pensar que un 50% de la población hondureña podría estar vacunado a finales de año, un gran paso para Honduras porque con la mitad de la población vacunada se abrirán otros sectores de la economía que fueron cerrados y otros apagados desde el comienzo de la pandemia.

El sector turístico, que es el rubro de mayor movilización económica a niveles bajos y medio, se beneficiará por encima de otros, porque habiendo tanta abstinencia en el largo período de cuarentena, la mayoría de los hondureños ansían recobrar la libertad de acción y movilización, algo que se irá haciendo realidad en la medida que más personas estén vacunadas. Por las noticias que llegan del extranjero, hay bastante confusión, porque mientras hay Estados en EEUU, como California y Nueva York, que anuncian el retorno a la normalidad en que se permite a las personas andar sin mascarilla y asistir a sitios donde hay aglomeraciones, en otros siguen tomando las medidas y precauciones más severas, como es recomendar no quitarse la mascarilla aún después de vacunados, debido al temor que invade a muchos sectores ante la inminente llegada de variantes del COVID-19, que son consideradas más contagiosas y letales.

Ante esta confusión provocada por el cruce tendencioso de noticias falsas propaladas desde varios países, apegarse a las noticias que son ciertas, cuesta un mundo de diferencia, sobre todo porque hay muchas personas que creen cualquier cosa que les llega por el teléfono. Un caso que me asombró esta semana es una ‘fake news’ que recibió una persona de mi entorno familiar, atribuyéndole al Dr. Anthony Fauci haber declarado que a las personas que habían sido vacunadas les quedaban dos años de vida. Como tal declaración es una falsedad absoluta, el mismo Dr. Fauci no se molestó en desmentirla, sin embargo, el efecto de lo falso que casi siempre resulta más impactante que la verdad, contribuye a estimular la negativa a vacunarse en aquellas personas que por razones diversas andan buscando una excusa para no permitir que se les inocule. En los mismos Estados Unidos hay un gran porcentaje de la población renuente a aplicarse la vacuna, y todo ese sector poblacional es susceptible de contagiarse con las cepas que se anuncian con mayor contagiosidad y letalidad que el original COVID-19.

La renuencia a vacunarse también existe en Honduras, para muestra un botón, por cierto muy sorprendente, y es el hecho de que un porcentaje del personal de Salud no quiso vacunarse, entre ellas enfermeras y médicos. Este personal envía un mal mensaje al resto de la ciudadanía, que se preguntará ¿por qué hay enfermeras y médicos que rechazan la vacuna? Y seguro que obtendrán la clásica respuesta: ¡por algo será! ¡Por algo debe ser! Este arcaísmo peligroso le gana a la tendencia de la mayoría que acepta la vacuna porque es fundamental, tal como lo explican los médicos que están en la primera línea del combate del COVID-19. Estar fuera del marco de la ciencia médica, es decir, ponernos en manos de la ignorancia y del lado del contrasentido de los sectores que por razones religiosas dogmáticas rechazan lo que recomienda la medicina, es un grave riesgo para la salud y la vida.

Por lo pronto, cada día mayor cantidad de hondureños está siendo vacunada por las brigadas de Salud Pública, de tal manera que esta quinta jornada marca el inicio de la vacunación masiva en nuestro país, entendido este concepto como el hecho de que en la medida que transcurran las próximas semanas, más y más hondureños serán inoculados con cualquiera de las vacunas. Este hecho positivo descarta el escarnio propalado por personas trastornadas que regaron la especie que los hondureños tardaríamos once años en ser vacunados. Entre todas las falacias que se han regado en las tales redes sociales, esta de los once años es la peor de todas las falsedades.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 22 de junio de 2021.

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