Hermoso ejemplo democrático ecuatoriano

abril 12, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Las elecciones celebradas ayer en Ecuador constituyen un hermoso ejemplo democrático lleno de civismo para el mundo entero, es lo que podríamos llamar una democracia militante, contrario a lo que hemos visto en los últimos tiempos en varios países, comenzando por EEUU, donde el expresidente Donald Trump se exhibió como un antidemócrata descarado, y que aún después de varios meses de haber sido derrotado por el actual presidente Joe Biden, continúa con la cantaleta que los demócratas le robaron las elecciones. Los ecuatorianos confiaron en el desarrollo del proceso electoral y los aspirantes que resultaron perdedores en ningún momento esgrimieron algún tipo de argumentos para esconder la frustración natural que ocasiona la pérdida.



Los políticos ecuatorianos pueden sentirse orgullosos por el gran ejemplo, tanto los ganadores como los derrotados demostraron un gran sentido de responsabilidad y tolerancia, y una sabiduría envidiable por ser conscientes que desde la actividad política se puede poner en peligro la estabilidad de un país y la unidad de la nación, algo que muchos políticos hondureños desconocen por completo, porque para ellos lo importante es saciar sus apetitos de poder sin importarles el inmenso error en que incurren cuando al finalizar una elección que no han podido ganar, dan rienda suelta a campañas sucias, adjetivando las elecciones con toda clase de epítetos con el deleznable propósito de declararlas ilegítimas, que no lo son, desde el momento en que los comicios han sido debidamente tutelados por el máximo organismo electoral y supervisados por observadores extranjeros de los foros internacionales más reconocidos.

Los ecuatorianos demostraron haber establecido una cuestión esencial, y es que, a partir de las elecciones del domingo los políticos de ese país decidieron tomar acuerdos importantes con principios básicos para sacar al Ecuador de la crisis, un gesto lleno de civismo y patriotismo que son dos aspectos pilares que se han perdido en Honduras. No cabe hacer interpretaciones antojadizas del discurso responsable del candidato perdedor Andrés Arauz, quien a las dos horas de finalizada la elección no tuvo reparo alguno en reconocer la victoria de su adversario Guillermo Lasso, que a su vez, al pronunciar su discurso declarándose ganador, se apartó del triunfalismo que por lo general es la aureola que caracteriza a los políticos soberbios. No vimos en el candidato de la izquierda la cara perversa de esta ideología, Andrés Arauz habló en forma enérgica para ofrecerle al candidato ganador Guillermo Lasso el apoyo que necesita para trabajar por Ecuador, en base a acuerdos de país, que es lo que caracteriza a los políticos serios, que entran a la escena buscando el poder pensando en el país y no en sus intereses.

Los políticos hondureños, el organismo electoral y todos los demás sectores de nuestro país, debemos repasar lo que aconteció en las elecciones celebradas ayer en el Ecuador. La lección ecuatoriana nos enseña que los cambios en un país comienzan desde arriba y no desde abajo como mal lo piensan los marxistas. Es importante reflexionar sobre el ejemplo ecuatoriano, porque estando a unos siete meses de las elecciones generales los hondureños tenemos que valorar a los políticos serios, que anteponen Honduras a los intereses bastardos, que si los hay, aunque no lo parezca. Igual que Ecuador, Honduras está inmersa en una crisis que tiene contenido sanitario y económico, y de ambos agujeros no saldremos por obra de magia ni por un milagro, se requiere el trabajo serio, escrupuloso y absolutamente responsable de los políticos que son los que asumen la dirección de los destinos del país.

En este momento en Honduras hay políticos serios, aunque pocos, pero los hay, por desgracia los que abundan son hablantines que nunca han desempeñado una función pública y lo poco que han hecho en la vida privada no los acredita lo suficiente para pensar que están preparados para sacar adelante a Honduras. Otros se llenan la boca hablando de corrupción, pero cuando se revisan sus actuaciones ocupando altos cargos en ciertas instituciones se les descubre algunos lazos con personas y grupos que tienen la condición de mafiosos.

Y aquellos que entran a la contienda política con la intolerancia brutal de desconocer todo resultado que no les sea favorable, son individuos que no conviene que conduzcan la vida del país, porque al ser permanentes desconocedores de la ley, las instituciones y el derecho, son una amenaza para la sociedad. Individuos  con estas características, perversos en sus actuaciones, resultan un peligro para la democracia y una amenaza para la nación hondureña.

Por eso resaltamos lo significativo que han sido las elecciones celebradas en Ecuador, donde ayer vimos retratada la conducta moral en el ganador y en el perdedor, especialmente en este último, que en el momento final cuando la derrota es pura hiel regada en la cabeza, no demostró la arrogante infamia y la perversidad del mal perdedor, aquel que se rebela a la realidad de la derrota buscando ensuciar la victoria del adversario.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 12 de abril de 2021.

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