Estados Unidos, a la ofensiva

marzo 29, 2021

Juan Ramón Martínez

El Estados Unidos de Trump, es una anécdota del pasado. Biden ha retomado la defensa de los Estados Unidos, buscando reducir la dependencia económica de los componentes que le vende China y estableciendo un nuevo discurso confrontativo en contra de sus líderes. El secretario de Estado, antes de la reunión en Alaska, dio unas explosivas e inusitadas declaraciones, en las que dibujó una suerte de Guerra fría, en su segunda fase, lanzando fuertes críticas en contra de los líderes chinos, especialmente por el tratamiento que le dan a las minorías. Biden, ya había dicho antes que China, durante su gestión, no sería la primera potencia económica y militar del mundo. Algunos analistas creen que tal circunstancia se producirá en el 2025. El vocero Chino, tradicionalmente muy moderado, ha respondido descalificando a Estados Unidos, por carecer de moral para señalar a los demás países en lo referido al incumplimiento de los derechos humanos. En una expresión destinada a responder las críticas de autoritarismo, el vocero chino ha dicho que han logrado importantes avances, en tanto que su oponente Estados Unidos, sigue mostrando inclinaciones racistas y que no ha podido con el movimiento Black Lives Matter ( La vida de los negros también importa).



Además, Estados Unidos ha empezado a reconstruir su alianza con los países occidentales y prefigurado que, el conflicto tendrá como escenario, el mar de China en donde sus aliados principales son Corea del sur, Japón, Filipinas y Taiwán. Por lo que se puede anticipar que las orillas de este escenario se amplíen al caribe, en donde China ha hecho importantes avances diplomáticos en El Salvador, Panamá y República Dominicana. El Salvador, con Bukele, igual que los gobiernos de Panamá y República Dominicana, tendrán que definirse, con USA o con China. En Panamá, donde en el Canal interoceánico que es, altamente estratégico para Estados Unidos, se han firmado acuerdos de forma que su defensa, aunque los tratados de Carter Torrijos se lo otorgan a Panamá con exclusividad, sus fuerzas militares tienen derecho a usar su espacio aéreo, utilizar las antiguas bases y aeropuertos, así como sus puertos. 

Estados Unidos, buscará su lugar en el caribe y al final en el continente. El caso de Venezuela será sintomático de esta nueva política de reconquista de prestigios perdidos. Incluso la atención especial a Centroamérica norte, en las declaraciones de Ricardo Zuniga Harris, enviado especial del Presidente Biden en que sostuvo que lo que es bueno para Centroamérica lo es para Estados Unidos, forma parte de este esfuerzo para recobrar los espacios perdidos y aislar a Nicaragua y a Costa Rica. A la primera porque está vinculado con Venezuela, Rusia e Irán. Y a la segunda porque a cambio de un estadio, cambió su postura diplomática, dándole la espaldas Taiwán  e iniciando relaciones diplomáticas con China. Honduras, que estuvo a punto de dar este salto al vacío, cuando incluso Arturo Corrales canciller de JOH, viajó a Pekín para negociar la apertura de relaciones diplomáticas a cambio del pago de la deuda externa. Idea que, a los chinos, les pareció francamente estrambótica.

En conclusión, el interés de Estados Unidos por Centroamérica norte, en fin por toda Centroamérica al final, va más allá de los temas tradicionales de controlar la emigración, reducir el flujo de cocaína que trasladan los narcotraficantes desde Colombia hasta México, pasando por CA. Claro que estos asuntos son interesantes. Pero articulados con una postura en que, la gran potencia estadounidense, busca recobrar a Centroamérica como su frontera sur, desde la cual, evitar que sus adversarios, especialmente China e Irán, se le acerquen. Por ello es que Cuba no entra en el paquete. Más bien, Biden buscará restablecer lo que hiciera Obama, porque Cuba, poco a poco, en la medida en que no se le ataque, terminará recobrando sus vínculos con el sistema, una vez que la generación revolucionaria termine sus días sobre la tierra. Por ello no es accidental que Zuniga Harris haya dicho que los intereses de la región y de Estados Unidos son la misma cosa. Y los intereses de Estados Unidos, es impedir que China, sea en las próximas décadas, una potencia que amenace sus intereses.

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