Entre lo deseable y lo posible

abril 13, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Lo material no es lo que nos hace feliz, aunque nos ayude en parte a conseguir la felicidad. Según los proverbios indios sentir la ilusión y mantener la esperanza es lo que determina que seamos felices. Y si nos empeñamos de manera firme y luchamos por alcanzar nuestras esperanzas, es lo que nos permitirá ser felices. El mayor enemigo que tenemos las personas en estos tiempos es vivir atrapados por el deseo obsesivo de obtener lo que sabemos que no podemos conseguir, y eso hace que muchas personas caigan en tal estado de frustración que los lleva a una infelicidad en la que prefieren arriesgar la vida. En estos tiempos se ha vuelto una obsesión para muchas personas lanzarse a la aventura de llegar a Estados Unidos en forma ilegal, porque les han taladrado la cabeza que en ese país se gana mucho dinero y hay oportunidades de trabajo por todas partes.



Hay una exageración atribuida a grupos políticos de EEUU que promueven la inmigración desde estos y otros países con fines políticos y comerciales. Políticamente, porque toda crisis migratoria que surge cuando personas de diferentes países se lanzan a cruzar las fronteras de EEUU en forma ilegal es un factor desestabilizador para las autoridades estadounidenses. Trump aprovechó esa amenaza para acumular odios internos contra los migrantes con fines electorales. Los demócratas, que son más firmes en política exterior y más duros contra las migraciones ilegales, no amagan la expulsar a toda persona encontrada en situación ilegal.

La noticia divulgada respecto a que México, Guatemala y Honduras, habrían acordado con el gobierno de EEUU blindar sus fronteras con miles de militares y policías para detener a los migrantes, no me suena del todo creíble, porque eso equivale a que EEUU les pida a sus aliados que se conviertan en gendarmes de sus fronteras al servicio de los intereses estadounidenses. Por lo menos no en un gobierno demócrata, que mueve sus hilos diplomáticos y políticos de otra forma, muy distinta al estilo de los republicanos, y especialmente del estilo torpe del ex presidente Trump.

Seguro que EEUU necesita que sus aliados coincidan con su interés supremo de no permitir más migrantes ilegales, y es obligación de los países ordenar todo movimiento migratorio de sus ciudadanos para que lo hagan dentro de los términos legales y se eviten situaciones peligrosas que surgen en el tránsito ilegal por las fronteras. De Honduras han muertos miles de compatriotas, si no es por enfermedades es por los ataques de los delincuentes organizados que operan en bandas de secuestradores que exigen recompensas por dejarlos vivos, tal como mostramos recientemente las filmaciones de varios jóvenes hondureños que pudieron haber corrido la peor de las suertes si sus familias en Honduras no consiguieron suficiente dinero para pagarles a los secuestradores.

La frontera con México y gran parte del territorio mexicano que los migrantes deben cruzar para llegar a la frontera con EEUU es una zona maldita, poblada por los criminales más sanguinarios que disfrutan haciendo sufrir a las personas que secuestran, a las que fulminan de la forma más cruel cuando no consiguen que sus familias les envíen dinero para que no los maten. Es preferible que las autoridades hondureñas, guatemaltecas y mexicanas endurezcan sus controles para evitar el paso de los ilegales a que estos caigan en manos de esas terribles bandas sanguinarias que gozan acabando las vidas inocentes de los migrantes.

Es probable que en Honduras haya personas de buena fe que condenen cualquier acción de las autoridades por evitar el paso de los migrantes ilegales, yo no acompaño esa posición, porque me conmueve profundamente ver el fracaso de miles de hondureños que cruzan la frontera solo para encontrar la muerte a manos de salvajes que se han convertido en cazadores de migrantes para obtener dinero como recompensa por dejarlos vivir.

Para las autoridades hondureñas es un deber legal evitar la migración ilegal, aunque moralmente el gobierno no debe sentir que cumple con su deber de aliado de EEUU frenando la migración si a la vez no cumple con el deber de crear oportunidades para nuestros compatriotas que siguen creyendo que la única esperanza de mejorar su bienestar está en EEUU. Lo cual es relativo, porque los salarios que se pagan en aquel país se vuelven insuficientes por el alto costo de vida. Y si las personas no tienen una preparación específica para desempeñar aquellos trabajos que son bien remunerados, las pagas que perciben por realizar trabajos ordinarios apenas alcanzan para sobrevivir. El desaparecido cantautor Guillermo Anderson describió este drama muy acertadamente en su canto denominado ALÓ MAMÁ, una advertencia en tono artístico que pinta la realidad a que se enfrenta todo migrante ilegal que arriesga la vida por llegar a suelo norteamericano.

Una cosa es lo deseable y otra cosa es lo posible. Lo que es un deseo obsesivo, que es vivir ilegal en EEUU, en los actuales momentos será absolutamente imposible, en el momento que las fronteras sean blindadas con elementos militares. Esa aventura ya no será posible, y quienes lo intenten deben saber que será un fracaso que les amargará la vida o les echará a perderla de la forma más cruenta. El gobierno de EEUU está obligado moralmente a apoyar en forma consistente a los gobiernos de Honduras y Guatemala para que tanto en Honduras como en Guatemala haya capacidad para crear suficientes oportunidades de empleo que permita a nuestros compatriotas ser felices trabajando en la Patria.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 13 de abril de 2021.

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