Elecciones estadounidenses y aprendizajes

enero 4, 2021

Juan Ramón Martínez

Nunca antes habíamos aprendido tanto del proceso electoral de los Estados Unidos, como ahora. Especialmente los que, por diversas razones, lo hemos seguido atentamente. Y gracias a Trump que, se ha comportado como un mal perdedor, no acepta la voluntad de la ciudadanía. Que, si fuese un republicano y demócrata de verdad, aceptaría humildemente. Sabíamos de la organización política y de las diferencias entre los estados, para distribuir los votos electorales de acuerdo con los resultados de los votos ciudadanos. Pero nunca le habíamos prestado atención al acto final, que le pone término al proceso: el Senado validando los resultados de los votos electorales. Y, como nos hemos movido, en un escenario en que Trump, no acepta su derrota – igual que aquí Nasralla, con la misma pasión irracional – no ha dejado de sorprendernos que algunos senadores republicanos, han anunciado que votarán en contra del Colegio Electoral y de la voluntad ciudadana que lo respalda. Esta ceremonia se efectuará en el Senado, el próximo martes 5 de enero. Un día antes de que se celebren las importantes elecciones de Georgia, en donde republicanos y demócratas se disputan dos bancas del Senado, integrado por cien miembros, dos por cada estado. Por lo que algunos senadores pro Trump, quieren que la decisión de ratificar los resultados del Colegio Electoral, se efectúe en la madrugada del miércoles 6, cuando ya se sabrá quién controla el Senado, en donde los dos partidos están, actualmente, en un empate técnico.



Es inevitable una primera conclusión. Los hombres, somos iguales. No importa la nacionalidad, el idioma, la religión o el color de la piel, nos comportamos igual, cuando se trata de defender nuestros egoísmos, personalismos grupales, tribales o nacionales. De allí que, el nivel de contagio, especialmente en Occidente en donde la coincidencia alrededor del discurso político es bastante similar y homogéneo, sea muy fuerte. Y con efectos más dañinos que los del Covid-19, incluso. Por ejemplo, el comportamiento de Trump frente a los resultados electorales que le fueron adversos y que ha dividido a la población adulta estadounidense, también ha tenido efectos en Honduras. Nasralla se ha sentido fortalecido en sus posturas emotivas. Asi lo confirma su mensaje de navidad. Los liberales, especialmente la facción oficial, ha creído encontrar en lo ocurrido allá, una fuerte justificación de sus denuncias en contra de la corrupción, el narcotráfico y el lavado de dinero, Y por supuesto, los nacionalistas en el poder, fruncen el ceño por el cambio demócrata en Estados Unidos, asi como ante las iniciativas republicanas destinadas a elaborar listas de corruptos y narcotraficantes. De forma que, es natural, observar cierta condensada inquietud, en la que – como es lógico en una sociedad como la nuestra, en donde la trampa electoral es la regla – se espera, desde todos los lados de los contendientes, el desarrollo de estrategias demoledoras que puedan afectar el debilitado sistema electoral hondureño.

Solo para ejemplificar y sin ánimo de ser exhaustivos, hay que recordar que los dos candidatos nacionalistas están expuestos a sendos procesos judiciales; que desde los liberales se animan, en tiempo de sordina, una campaña descalificadora en contra de Rosenthal Hidalgo, por haber guardado prisión, después de ser condenado por un juez de distrito de Nueva York. Pasando por alto que, cumplió su condena y fue liberado, liberándolo por haber pagado sus culpas. Y hay otros incluso que, desde el gobierno, ante la amenaza de una candidatura amenazante para el PN, que se estimule una coyuntura en que Rosenthal Oliva, demande al estado hondureño, con lo que automáticamente sería descalificado como candidato presidencial, por el Tribunal Nacional Electoral.

Por supuesto, solo son especulaciones nuestras, a partir de la hipótesis que el virus “trumpiano” ha encontrado sistemas inmunológicos frágiles, muy debilitados en el interior de la comunidad política hondureña. Aumentando su peligrosidad en que, mientras para el virus covid-19 hay varias vacunas, contra el contagio trumpista en Honduras, no tenemos medicamentos, médicos ; ni tampoco hospitales para enfrentarlo. Tan solo por eso. Por ello hay que esperar mayores acusaciones, descalificaciones y trampas, en el proceso electoral que pronto se iniciará entre nosotros oficialmente. Trump nos ha contagiado mucho con su anormal comportamiento.

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