El impacto de la violencia

julio 26, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Todo acto de violencia impacta en una sociedad, y si ocurre en un período preelectoral, el asesinato de una figura política conocida estremece los cimientos del país y en especial en los partidos políticos. La muerte de la lideresa liberal Carolina Echeverría Haylock, ha calado profundamente en el sentimiento de los círculos políticos donde doña Carolina se movía en actividades de su partido, y en los demás sectores donde ella era una gestora permanente en favor de la causa de las comunidades de La Mosquitia hondureña, las que representaba con un orgullo nato, y por las cuales abogaba para que el gobierno no las mantuviera en el abandono.



Cuando un hecho violento cega la vida de una persona que ha tenido tanta vigencia y repercusión en un partido político, desde el que ha trabajado por la vigencia del sistema democrático de nuestro país, es obligatorio hacer una reflexión profunda para tratar de entender la causa que pudo motivar el brutal atentado donde se privó una existencia valiosa como era Carolina Echeverría, y dejó grave a su esposo el abogado Andrés Urtecho Jeamborde. Queremos creer que la causa del atentado está alejada de la actividad política, y que se trata de un hecho aislado del acontecer preelectoral, pero esto queda en manos de las autoridades del Ministerio de Seguridad que tienen la responsabilidad de esclarecer las causas del lamentable crimen.

Porque hasta ahora, Honduras no ha entrado al club de los países sacudidos por la violencia política, en pasadas contiendas electorales se registraron uno que otro crimen, motivado por el sectarismo de bandos tradicionales, ni siquiera puede decirse que Honduras tiene un registro considerable de muertes por asuntos políticos, porque afortunadamente, gracias a DIOS, las confrontaciones entre adversarios apenas llegan al nivel de escaramuzas, y en esto los medios de comunicación han jugado un papel fundamental al abrir sus espacios para que los dirigentes de todos los partidos discutan sus posiciones de manera civilizada.

En cambio, cuando revisamos el último proceso electoral celebrado en México, donde ocurrieron decenas de crímenes en plena campaña electoral, en que fueron muertos violentamente candidatos a alcaldes, a diputados y gobernadores, y más anteriormente, un candidato presidencial, igual como ha acontecido en Colombia, debemos respirar tranquilidad porque las últimas contiendas electorales en nuestro país transcurrieron sin mayores consecuencias más que los simples dime que te diré por la radio y la televisión.

En Honduras no se ha celebrado, por lo menos desde 1980 hasta ahora, ninguna elección bajo los tiroteos y las balaceras como si ha ocurrido en México y Colombia, ni ha habido atentados contra líderes políticos de un partido. Las acusaciones que se hacen algunos líderes, son parte del folklore politiquero del patio, simples alharacas políticas, que condimentan el ambiente a manera de verborreas tradicionales que por fortuna no llegan a sacar sangre.

Cuando ocurre un hecho como el que cegó la vida de doña Carolina Echeverría la situación es distinta, se impone que las autoridades, aparte de hacer justicia, tienen la obligación del esclarecimiento de los hechos para desvanecer cualquier elucubración que pudieran hacer las mentes retorcidas que en estos tiempos de redes sociales se esmeran en distorsionarlo todo. Por la memoria de doña Carolina Echeverría, por la seguridad de su familia, por la preocupación que pudiera generarse en los círculos del Partido Liberal y demás sectores políticos que dentro de unos 32 días deberán arrancar con la campaña política electoral, y por toda la nación hondureña que gira alrededor de las próximas elecciones para garantizarse el sistema democrático, las autoridades del Ministerio de Seguridad deben procurar un proceso de investigación a fondo, echando mano de todos los recursos que le permitan esclarecer cuanto antes el origen de este abominable crimen.

Este hecho lamentable e infortunado no debe provocar desconcierto en los círculos del liberalismo y demás sectores políticos estando tan próximas las elecciones. De las autoridades del Ministerio de Seguridad depende que la nación hondureña pueda asumir con propiedad cuál fue el motivo del crimen, que quisiéramos pensar, es un hecho aislado de la actividad política que realizaba con entusiasmo doña Carolina Echeverría. Aunque por el momento pudiera resultar prematuro el esclarecimiento del caso, el Ministerio de Seguridad como entidad que tiene el deber de garantizar la vida de las personas, nos podría dar esta vez una muestra de su efectiva capacidad adquirida para descifrar de manera eficaz este hecho infortunado que perturba el clima preelectoral del país.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 26 de julio de 2021.

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