Caravanas de la muerte

abril 8, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los filmados telefónicos de dos jóvenes hondureños, apuntados por pistoleros mexicanos, y una familia completa, mujer, marido e hija, capturados y secuestrados por otro de estos grupos criminales que pululan en la zona fronteriza de México con Guatemala, es la cruda realidad que espera a las personas que ingresan a territorio azteca en procura de atravesarlo para llegar a la frontera con EEUU. Son filmaciones que muestran momentos profundamente patéticos, ver a esos jóvenes compatriotas y a esa familia hondureña, totalmente indefensos, apuntados a la cabeza con armas de alto poder, obligándolos a dirigirse a sus familiares en Honduras para pedirles que envíen dinero suficiente para dejarlos con vida.



Los pistoleros mexicanos permanecen en la frontera méxico-guatemalteca, a la caza de migrantes para secuestrarlos. Es seguro que los criminales mexicanos ya encontraron en el secuestro de migrantes una fuente para conseguir dinero, por la frecuencia con que se están dando estas acciones violentas, que se ha convertido en un negocio del que obtienen un buen volumen de ingresos.

De manera ilegal casi es imposible llegar a la frontera con EEUU, y los pocos migrantes que se atreven y con alguna fortuna cruzan Guatemala y penetran a México, es casi seguro que se encontrarán con algún grupo formado por criminales sanguinarios que no respetan la vida de los migrantes, los que aun pagando el rescate desde Honduras, terminan asesinados por los criminales. Y cuando se trata de mujeres, en su mayoría son violadas y posteriormente masacradas. El camino al que son llevados los migrantes, engañados desde Honduras por personas inescrupulosas, es la ruta hacia un patíbulo seguro, porque prometerles que pueden cruzar la frontera en grupos de personas es un engaño mortal; ya no es posible cruzar la frontera guatemalteca en agrupaciones. Hay suficientes fuerzas militares que fácilmente dispersan cualquier caravana, de manera que los que pueden eludir los retenes militares y policiales, se dispersan en dos o tres personas como máximo. Y en esa cantidad, al penetrar a territorio mexicano son detectados por los criminales mexicanos que hacen una labor más eficaz que la que hace su misma policía para detener a los migrantes.

Cada pequeño grupo de migrantes que se adentra en México es un banquete para las pandillas criminales, que algunas veces obtienen desde Honduras el pago de la recompensa por liberar a los secuestrados, pero casi siempre terminan acabando con la vida de los detenidos al no recibir respuesta de los familiares de estos, sencillamente porque los que quedan en Honduras no tienen la cantidad de dinero que exigen los criminales para pagar para que no los maten.

Esta es la terrible consecuencia de aceptar la osadía de integrarse a una de esas caravanas orquestadas desde territorio hondureños por individuos inescrupulosos, que van desde un diputado, un falso sacerdote y un personaje miserable que por las redes sociales engaña pidiendo dinero a hondureños ingenuos que viven en EEUU, según él para darles recursos a los migrantes para que compren comida en la mortal travesía. Todos los hondureños que están siendo ilusionados a través de las fatales redes sociales para que se integren en las próximas caravanas de migrantes hacia EEUU deben verse en el espejo de los jóvenes hondureños que sufren la pesadilla de verse apuntados por varios pistoleros, rodeándoles la cara con pistolas de todo calibre. Una mujer, sobre todo una joven que tenga buenas facciones y una figura atractiva es la delicia sexual para los criminales mexicanos que operan fuera de todo control de las autoridades. Y que, hasta podrían operar con la complacencia extraoficial de las autoridades, para descargar en ellos a manera de una fuerza especial disuasiva que intimide a los migrantes a no introducirse en territorio mexicano. Esto no sería nada extraño, porque igual sucede del lado de EEUU, en la frontera entre el vasto Estado de Texas y México, hay francotiradores denominados «Minutemen», que se especializan en tirar al blanco a todos los migrantes ilegales que se atreven a entrar por territorio texano. Los «Minutemen» no son penalizados, más bien obtienen una especie de permisividad de las autoridades para disuadir a los migrantes indeseables. A eso se debe que los coyotes evitan usar el territorio de Texas y escogen otros Estados para introducir a las personas que les han pagado el servicio del peaje migratorio.

Irse en una caravana migratoria es ir derechito a la antesala de la muerte, esto lo deben saber los hondureños que siguen aferrados a la ilusión de buscar el sueño dorado americano que ya no existe, porque la crueldad con que los empresarios estadounidenses tratan al migrante ilegal es comparable con la de los criminales que antiguamente explotaban la trata de personas, convirtiendo a los hombres y mujeres en esclavos para todo uso. Esto si es que logran entrar a Estados Unidos, porque, infranqueables como están las fronteras, tanto en Guatemala, como en México y EEUU, la posibilidad de un ingreso ilegal se reduce al mínimo, por no decir a cero. Pero, antes, en México están los criminales más terribles, esperando por su cabeza. Piensen primero antes de embarcarse en una caravana de la muerte, recuerden que su familia en Honduras no tiene dinero para pagar porque a usted no le deshagan a tiros la cabeza.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 8 de abril de 2021.

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