Baratijas tecnológicas

julio 19, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Literalmente hablando, las computadoras tablets que con tanto afán reclaman las dos concejales del CNE, para garantizar la pureza de las próximas elecciones de noviembre, son baratijas tecnológicas, si nos atenemos a lo que dicen algunos dirigentes nacionalistas que tienen experiencia en el ramo, porque resulta que hay una gran cantidad de sectores en el territorio nacional, donde al no haber conectividad por la falta de cobertura de internet de las empresas telefónicas y de cable, no se podrán usar las tales tabletas, y deberán esmerarse los partidos en enviar los resultados electorales de la forma ancestral como se ha hecho en todas las elecciones: las actas apelmazadas en cajas y traídas hasta la sede del CNE.



El atraso que tenemos en Honduras nos tiene atrapados. En todos los municipios y aldeas donde no hay cobertura de internet las tablets no funcionan, entonces para las elecciones habrá que dividir el territorio hondureño en dos partes: donde hay internet y donde no hay internet. Nos preguntamos, qué sentido tiene tanta preocupación por adquirir una solución tecnológica parcial, a un costo tan alto, si llegado el momento del escrutinio, los municipios urbanos del país arrojarán un resultado desde todo punto de vista sesgado, y esto es algo que hay que considerar como un factor que sirve para alimentar la llama de la discordia en la nación, porque los que tengan la ventaja con el voto urbano escrutado, correrán de nuevo a declararse ganadores sin esperar el recuento del voto de la amplia población hondureña que vive en la zona rural.

Si las tablets solo funcionarán para los que vivimos en los sectores urbanos, porque el lento progreso que hay en el país solo beneficia a los hondureños que gozamos de los privilegios que conceden las ciudades, significa que el resto de los compatriotas que habitan en los municipios y aldeas que conforman la vasta zona rural, están en condición de marginados en todo sentido, de lo cual no tienen la mínima culpa porque son los políticos que han dirigido los destinos del Estado, los que no se han preocupado por equiparar la cobertura de los avances tecnológicos, para que tanto las personas de las ciudades como las que viven en el área rural tengan acceso al mismo beneficio.

Si las concejales del CNE tienen tanta preocupación por adquirir una buena cantidad de computadoras tablets, por cierto bastante caras, que solo servirán para las ciudades, no así para la zona rural, deben considerar que esta compra, que supuestamente es una solución para acelerar la transmisión de los resultados electorales, también debe contemplar la solución para que los votos de nuestros compatriotas de la vasta zona rural puedan transmitirse por otra vía al mismo tiempo, para que no quedemos el día de las elecciones a merced de un recuento sesgado, donde solo estarán los votos urbanos y no los votos rurales.

Hay que poner todas las cartas de la baraja sobre la mesa desde ahora, porque llegado el día del escrutinio contando para la transmisión de resultados solo con las computadoras tablets, tendremos otro lío de padre y señor mío, igual que en el 2017. Honduras no es un país tan grande, somos un territorio pequeño, donde no hemos podido escalar a lo alto del progreso por la mala dirección de todos los políticos que nos han gobernado, sin excepción y sin distinciones de ninguna clase. El precio del atraso lo pagan más nuestros compatriotas de la zona rural, que son víctimas del menosprecio que les hacen los políticos, que no reconocen el aporte que nuestros campesinos y agricultores, desde los campos de cosecha nos ofrecen para que podamos alimentarnos.

Cuando los políticos urbanos hablan con desprecio y en tono de burla del voto rural, refiriéndose con menosprecio al derecho que tienen nuestros campesinos y agricultores para elegir a los gobernantes, vilipendian al conglomerado hondureño más honesto y sincero que hay en todo país, porque la gente más franca y sincera está en el campo, mientras que en las ciudades, aunque se cree que aquí viven las personas más esmeradas en educarse y más pulidas en el aspecto intelectual, es donde la gente vive en el oportunismo maniobrero, de las zancadillas y de las trampas.

¿Cómo desestimar el voto de nuestra gente que vive en la zona rural, marginándola el día de las elecciones porque las computadoras tablets solo transmitirán los votos de los polos urbanos? Si se sabe que esto es así y en forma premeditada están presionando por la compra de las tablets que no funcionan en el área rural, lo que se está tramando desde ahora son las perfectas condiciones para llegar al 28 de noviembre y provocar un marasmo de los once mil diablos para proclamar un desastre en lugar de celebrar una fiesta electoral.

En este sentido, no está bien que las concejales estén presionando por comprar un problema y no una solución, porque las tablets valen una cantidad millonaria que solo darán cobertura en las ciudades y dejarán marginada a los municipios y poblaciones del área rural. Los que están promoviendo desde ahora este ardid para empañar el resultado electoral sí que tienen un cerebro endemoniado.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 21 de julio de 2021.

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