Vulnerables pero más fuertes

marzo 27, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Estamos oyendo hablar a muchas personas con un tono muy pesimista al referirse al sistema de salud que tenemos. Y cierto es que no tenemos una gran estructura sanitaria, pero en casos de emergencia como la actual, cuando Honduras se prepara para asimilar y enfrentar la pandemia más peligrosa del siglo XXI, van aflorando los sectores que hasta ahora no se habían sumado para formar parte del gran frente nacional para hacerle frente al coronavirus.



La incorporación de la UNAH, como lo habíamos venido solicitando, es un bloque académico que pesa, no solo por el recurso profesional que tiene, que está entre los mejores que dispone el país, sino por la calidad de las instalaciones modernas, donde hay laboratorios con equipos tecnológicos médicos de punta, de los mejores del mundo, y la disposición del amplio edificio del palacio deportivo donde se podrá asistir a los contagiados en el momento dado que los hospitales resulten insuficientes.

Es decir, el país puede tener un sistema de salud vulnerable, pero reforzado con el apoyo de la UNAH y las universidades privadas, Honduras tendrá con que responderle al virus. Además, la incorporación de los médicos que pertenecen al Colegio Médico de Honduras es otro refuerzo de oro, que aumenta la fortaleza del sistema de salud, de manera que entre todo este conjunto de valiosos elementos nuestro país tiene conque responderle al virus, si este llegara a expandirse por todo el territorio nacional como se cree que pudiera ocurrir.

Los hondureños debemos estar conscientes de lo que nos jugamos en esta batalla, y de todo lo que debemos sacrificar si para evitar la propagación del virus, nos esperan unos meses de reclusión domiciliaria que debemos cumplir, interpretándolo más como un deber cívico que como un sacrificio, con la confianza de que, igual como lo hemos hecho en otras ocasiones cuando la naturaleza nos ha puesto a prueba, demostremos nuestras capacidades, que aunque no las podamos exhibir todos los días, las tenemos atesoradas para emplearlas cuando toca afrontar y superar las adversidades como esta que ya está nos está acechando a pasos agigantados.

Esta lucha no solo le corresponde a los profesionales de la medicina, o a los militares y policías y demás voluntarios que en estos días de confinamiento son los que cargan con la responsabilidad de asegurar los aspectos vitales de la nación hondureña, además de los trabajadores que nos deben garantizar los servicios públicos, también nos corresponde al resto de la ciudadanía que somos el grueso del país, observar una conducta con la buena actitud de aceptar las medidas como la cuarentena y el toque de queda sin refunfuñar ni quejarnos, porque el aislamiento y el confinamiento es por el bien de nosotros, de nuestras familias y de todos los hondureños en general.

Somos la inmensa mayoría de los hondureños, los que con esa actitud de colaborar con nuestra anuencia a las disposiciones, podemos levantar el ánimo de las autoridades, médicos, policías, militares, auxiliares de los órganos oficiales y demás, que andan en las calles haciendo que la gente cumpla la cuarentena, que se apegue al toque de queda y que se quede en casa. Lidiar con este sector que se enfunda en la terquedad es un trabajo duro, ya hemos visto escenas de zopencos que hasta se enfrentan a los agentes del orden y a los propios médicos que han debido actuar como policías persiguiendo a contagiados que rehúsan cumplir la cuarentena y se marchan a la calle en una irresponsabilidad sin madre.

El grueso de los hondureños permanecemos en casa desde hace más de una semana, asumiendo nuestro papel en esta batalla contra el coronavirus, aislados, haciendo quehaceres que normalmente realizamos en la oficina, nada más que ahora con el beneficio de compartir con nuestra familia para que esta se entere de lo que nos corresponde hacer en la rutina laboral. Ha sido una semana y media en que hemos estado marcados por la serenidad, la aceptación de esta realidad pandémica y la reacción solidaria de esta plataforma de comunicación.

Las empresas que no han querido ahuecar su presencia en los medios, lejos de eso, que no solo se han mantenido, sino que la han fortalecido con mensajes altamente motivadores para incrementar el ánimo en la ciudadanía, merecen también el reconocimiento altísimo porque con sus mensajes respaldan el trabajo de autoridades, médicos, policías, militares y demás voluntarios que conforman el gran ejército hondureño que ya está en las calles librando la colosal batalla contra el coronavirus.

Esta respuesta conjunta es precisamente lo que lleva implícita la enorme voluntad de asumir y digerir los más dramáticos acontecimientos que se nos avecinan en las próximas semanas y meses, cuando veamos las consecuencias de la insensata desobediencia de muchos de nuestros compatriotas que han desafiado las medidas de apegarse a la cuarentena y quedarnos en casa. Es por esto que, desde hoy anticipamos, la prolongación del toque de queda es inevitable, so pena de ver a casi toda Honduras contagiada por el coronavirus. El toque de queda, aunque para muchos resulte un dolor, es la mejor vacuna para evitar una altísima propagación del virus.

Igual que otros países, incluso los más poderosos, demostramos que no solo no estábamos preparados para esta pandemia, sino que igual que todos no somos inmunes. Pero uniéndonos todos, como hemos visto hacerlo, a la UNAH y el Colegio Médico, somos más fuertes para hacerle frente a la propagación del virus.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 27 de marzo de 2020.