Vuelve la burra al trigo

octubre 28, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La acusación formulada por la sección del Ministerio Público, UFERCO, antes UFECIC, contra el alcalde Nasry Asfura, no responde a un verdadero espíritu de perseguir la corrupción para rescatar la credibilidad de aplicación de la justicia en el ámbito de la función pública hondureña, pues esta unidad está enfocada solo a investigar a una parte de la administración pública mientras que privilegia a otro sector que también debería ser investigado por la dimensión de los actos cometidos, que de acuerdo a la ley no prescriben por tratarse de delitos contra la economía nacional y el tesoro del país en los años 2008 y 2009.



La UFERCO está dirigida por el Fiscal Luis Santos, simpatizante del Partido LIBRE, algo que no ha podido ocultar al haber mantenido a través de sus mensajes en las redes una abierta simpatía con este sector político. No cuestionamos la simpatía política del fiscal Luis Santos, porque como hondureño tiene el perfecto derecho a tener la inclinación y la militancia política que le convenga, pero en el desempeño de su cargo como un importante operador de justicia, está obligado a perseguir la corrupción en todos los ámbitos y direcciones de la administración pública, sin dedicatorias ni exclusiones privilegiadas. Su interés de investigar solo a determinado sector mientras a otros los privilegia con su indiferencia, no lo retrata bien como un fiscal obligado a aplicar el rasero de la ley por igual a todos.

La preocupación sobre el tema es que al hacer pública la acusación contra el alcalde Asfura muestra un marcado interés en evolucionar en tiempo preelectoral una campaña dirigida con la intención evidente de desprestigiar a miembros de un partido con el inocultable propósito de desestabilizar el proceso democrático con un modelo muy ambiguo para perseguir la corrupción solo de un lado dejando en la comodidad a los que son de su simpatía por coincidir en el pensamiento político.

Es evidente que en UFERCO hay un propósito descalificador para determinados políticos, lo que permite a otros aprovechar la coyuntura para mantenerse tranquilos sabiendo que tienen de su lado a un flanco de la ley que se ocupa de limpiarles el camino, porque una vez que las acciones de UFERCO caen en las manos de los medios de comunicación que tienen preferencia por el escándalo, al no tener la espina de UFERCO en su contra los señalados de aquella administración 2006- 2009 quedan nadando en las aguas mansas que les garantiza el Fiscal Santos. En esa hoja de ruta los miembros de LIBRE pueden sentirse tranquilos y de cierta forma protegidos, sabiendo que cuentan con una importante punta de lanza que pertenece al Ministerio Público trabajando en la persecución de sus adversarios para cristalizar una acusación que de tener visos de realidad pondría al alcalde Asfura contra las cuerdas, y quien sabe dentro de cuánto tiempo siguiendo esa misma hoja de ruta UFERCO estaría enfilando sus baterías contra otros líderes del Partido Nacional.

Desde que el Fiscal Luis Santos ocupó la dirección de la UFECIC, hoy UFERCO, se hizo el desentendido con una retahíla de hechos imputados al gobierno del ex presidente Manuel Zelaya, entre los cuales el de mayor cuantía es no haber presentado el Presupuesto General de la República en los años 2008 y 2009, dos años en los que el expresidente Zelaya manejó la hacienda pública como si fuera su hacienda particular, un delito que no prescribe por atentar contra la economía nacional.

Ahora bien, el Fiscal Luis Santos está en su deber de acusar al alcalde Nasry Asfura, de ser cierto el supuesto delito identificado como lavado de activos, al manejar fondos de la corporación municipal para su provecho particular, algo que UFERCO deberá probar en los tribunales, porque aunque fuera admitida la acusación en la Corte de Apelaciones hay todo un proceso judicial que es donde se probará si el alcalde cometió el delito que le imputa la UFERCO. Pero por otro lado, actúan muy mal el Fiscal Luis Santos y la UFERCO, cuando se han hecho de la vista gorda de todos los hechos imputados al gobierno del expresidente Manuel Zelaya, quien no tiene ningún fuero que le proteja para que el Ministerio Público se desentienda de la investigación a que está obligada por varios hechos de la administración del ex presidente Zelaya, de los que el Ministerio Público a través de UFERCO se hacen los locos para ignorarlos, sabiendo de antemano que las razones para no hacerlo son eminentemente de coincidencia política. El caso del avión jet que vino trayendo carga de contenido dudoso pareciera no interesarle al Fiscal Luis Santos, para no someterlo a un proceso de investigación.

Hay demasiados hechos acreditados entre el 2008 y 2009 como para que el Fiscal Luis Santos se desentienda, en lo personal tengo la paranoica sospecha de que el Fiscal Luis Santos está dispuesto a soportar el aguacero de críticas con tal de mantener a salvo a LIBRE por ser la institución política de su simpatía. Es como en el cuento de la burra y el trigo, que el animal regresa tantas veces porque le gusta y porque se lo permiten.

Este correoso negacionismo del Fiscal Santos a investigar a los suyos y desatar la persecución contra los adversarios por la urgencia de sacarlos del poder, pone al Ministerio Público en la palestra de la sospecha y de la duda. Es decir, por culpa de UFERCO, el MP pareciera haber adoptado un estilo de patriotismo donde es obligatorio actuar a medias, acusando a unos y protegiendo a otros. Para hundir a los primeros y proteger a los segundos en la antesala de las elecciones.

El tablero en el Ministerio Público parece quedar de esta manera: la UFERCO dedicada por completo a perseguir y acusar a todos los funcionarios del PN y a uno que otro liberal, mientras el resto del MP está dedicado a las tareas que le encomienda la Constitución para perseguir a los delincuentes y establecer los delitos cometidos para sentarnos en el banquillo. Nada más que con la UFERCO preocupada por garantizarle tranquilidad a LIBRE, manteniendo con la soga al cuello a los funcionarios nacionalistas, no habrá una verdadera justicia en Honduras. Y de remate, con su desempeño UFERCO está llevando a cabo la tarea de desestabilizar el proceso democrático, haciendo que la gente termine de perder del todo la confianza en el proceso democrático electoral.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 28 de octubre de 2020.

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