No violencia en los comicios electorales

noviembre 9, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El Cardenal Oscar Rodríguez ha asumido el liderazgo de la sociedad hondureña para demandar de las personalidades políticas de los partidos contendores en las próximas elecciones, el deber de guardar una compostura civilizada para hacer del evento electoral una fiesta cívica y no una batalla que nos remonte a las luchas entre tirios y troyanos. El llamado del Ilustre Cardenal Rodríguez ha sido secundado por los pastores de las iglesias evangélicas, y más recientemente por órganos de la sociedad civil, entre ellos el foro nacional de convergencia y la asociación de municipios. Todo este haz de buena voluntad para tener unas elecciones que no concluyan en actos violentos, es una idea muy buena, pero para que fructifique y se convierta en realidad hay que poner en práctica un mecanismo que requiere el consenso o cuando menos la mayoría de los partidos contendores.



La Asociación de Municipios de Honduras y el Foro Nacional de Convergencia, dos instancias básicamente de esencia política, han lanzado una convocatoria donde expondrán un pronunciamiento público a la no violencia en los comicios electorales, una iniciativa que se quedará en la pura teoría si no pasa al terreno de las acciones. Uno de los agujeros por donde se pueden filtrar las acciones violentas de los grupos radicales que están identificados con el Partido LIBRE, está en la falla que pudiera tener el TREP al momento de transmitir los resultados desde las áreas rurales del país. La experiencia nos ha curtido para poder anticipar que de nuevo los resultados de las urnas de las áreas rurales no llegarán al CNE con la misma velocidad que se recibirán los resultados de las urnas de los polos urbanos, como la capital, SPS, y demás ciudades.

En el 2017 el TSE no anticipó esta situación y las actas de las urnas de las áreas rurales empezaron a llegar al cuartel electoral del tribunal hasta en las primeras horas de la mañana del día siguiente. El hecho de paralizar el escrutinio en la medianoche, para hacer espera de las actas  procedentes de las áreas rurales, provocó un enardecimiento de los que, hasta el momento de la suspensión del conteo, llevaban la delantera. En Estados Unidos y Perú, que vivieron la misma situación en sus respectivas elecciones recién pasadas, los organismos electorales suspendieron el escrutinio a medianoche para reanudarlo al día siguiente.

Hay que evitar que se repita lo que sucedió en Honduras en el 2017 por la falta de previsión, si el FONAC y la Asociación de Municipios tienen la verdadera intención de ayudar a evitar los actos de violencia de los sectores radicales de determinado partido, que pudieran opacar el final de los comicios electorales, se debe pasar de la intención a los hechos. Estas elecciones generales no deben quedar recostadas en las encuestas de salida de los medios de comunicación, como se hizo en las elecciones primarias. Recuerden que una cosa son las elecciones primarias, donde únicamente se juega el interés de los partidos políticos, en cambio, en las elecciones generales está en juego el país, por el deseo de controlar el poder de la nación a como dé lugar.

Por ningún motivo debe descargarse en las encuestas de salida que contratan los diferentes medios, la responsabilidad de alumbrar las tendencias de los candidatos, porque estas solo asomarán las intenciones focalizadas en los polos urbanos, debido a la imposibilidad de abarcar las áreas rurales. En ese sentido, las tendencias que marquen las encuestas de salida serán incompletas respecto a toda la expresión electoral de estas elecciones. Sugerimos con todo respeto al CNE y a los sectores coadyuvantes de la sociedad civil como las Iglesias Católica y Evangélica, el Foro Nacional de Convergencia y la Asociación de Municipios de Honduras, que inviten al CNE y a los representantes de todos los partidos contendores en estas elecciones para que mediante un consenso de conveniencia nacional, acuerden que el escrutinio se practique hasta determinada hora de la noche, y con todos los mecanismo de seguridad que se necesiten, se garantice  la inaccesibilidad a las urnas durante esté suspendido el escrutinio, hasta la hora del lunes 29 de noviembre en que se acuerde reanudar el conteo.

Así lo hicieron en EEUU, el Colegio Electoral, y en Perú, la Oficina Nacional de Procesos Electorales. Es casi seguro que el TREP, por muchos ensayos que haga, no podrá transmitir los datos de la zona rural la misma noche del domingo 28 de noviembre. Ante la posibilidad de esta circunstancia, lo conveniente es apoyarnos en la pasada experiencia vivida en EEUU y Perú. La memoria democrática está reflejada en esas experiencias de EEUU y Perú, en Honduras no debemos correr el riesgo que se repita la amarga experiencia del 2017, que tuvo un costo social y material inmenso para Honduras y los hondureños.

Los sectores responsables de nuestro país, que hemos citado, deben asumir un liderazgo con hechos y con responsabilidad y no de pura teoría, que no conducirá al salvamento que requiere Honduras en estos momentos cruciales. Pensar y decir lo que se anhela, no sirve de nada si no se acompaña de las acciones concretas para lograr que estos comicios electorales no concluyan en medio de un escenario de barbaridades por parte de los sectores radicales, que se amparan en el hecho de no haber reglas claras, aceptadas por la mayoría, para hacer que se reconozca el resultado, hasta que hayan sido escrutadas la mayoría de las urnas del sector urbano y rural.

Porque las elecciones no se nutren solo del electorado urbano, también los electores de las áreas rurales merecen que se respete su voluntad y su dignidad.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 9 de noviembre de 2021.

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