Víctimas de los espejismos políticos

octubre 24, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los espejismos políticos son fenómenos que cautivan a la gente más incauta, impactan especialmente en los compatriotas que viven esperanzados a oír las ofertas que les prometen vivir una vida fácil, por lo general provienen de las promesas de campaña de uno y otro lado, pero más de los sectores populistas que se aprovechan del desencanto y la frustración que los ciudadanos han venido acumulando desde hace muchos años, y que un gobierno no puede satisfacer en un santiamén.



Cuando surgen los líderes del populismo y se introducen en el campo político, y hasta en el campo religioso, ofreciéndoles a la población resolverles su situación para crearles un mejor bienestar a costa de los más inverosímiles ofrecimientos, la gente es presa fácil y se deja seducir; así es como ha sucedido en Venezuela y en Nicaragua. Y cuando la gente se da cuenta que la llevan al despeñadero, es demasiado tarde, porque los populistas una vez trepados al poder, se aferran con todo lo que tienen a su mano, siendo que, lo primero que se esmeran en conquistar es el respaldo de los militares.

Por eso, hemos ponderado la entereza patriótica de las Fuerzas Armadas de Honduras, que pudieron sucumbir a las tentaciones de aceptar los ofrecimientos del gobierno de Manuel Zelaya para apoyarlo en su proyecto continuista, y sin embargo, con una sensatez eminentemente patriótica pusieron por delante y por encima de todo, su apego a la Constitución y el cumplimiento de las demás leyes.

Los errores que se han cometido en Honduras, en lo que llevamos del retorno al orden institucional democrático, fueron enmendados por los militares a su debido tiempo. Cuando apenas llevábamos dos años de haber retornado a la vida institucional, en un gobierno liberal se pudo haber dado un golpe técnico que hubiera significado un desastre para la democracia, algo que no ocurrió porque los militares respaldaron al Congreso Nacional que buscó una salida desesperada, creando un mecanismo fuera del contexto legal, y con el respaldo de las FFAA, se logró una salida política a la crisis creada por los mismos políticos del Partido Liberal. Vale decir que esa vez, el PN con su líder Rafael Leonardo Callejas, contribuyó de manera condescendiente a superar la crisis, aceptando la salida política conocida como opción B, que le significó la derrota a Callejas.

En las actuales condiciones, la incertidumbre sobre el futuro del país recae de nuevo en los políticos, y de nuevo en varios de ellos asoma la insensatez como la amenaza más grave que puede enturbiar la marcha de la vida institucional. Dentro de todo esto, a manera de un oasis, este día el presidente del Congreso, diputado Mauricio Oliva, ha anunciado el inicio de un proyecto de reformas electorales que cuenta con la asesoría de una misión de la OEA. Otra vez los destinos de la vida institucional, pasa a manos de un organismo internacional que, por momentos actúa con lucidez democrática, pero otras veces, es como una tromba que sopla en contra del sistema democrático.

Nada más que esta vez el Congreso Nacional, en su condición de poder parlamentario, como le faculta la Constitución de la República, tomará la batuta en la elaboración del proyecto de las reformas a la Ley Electoral, teniendo a la OEA solo como un cuerpo asesor.

Lo que prevalece en la atmósfera política hondureña, en todas las fuerzas partidarias que están involucradas en el escenario político, es que hay necesidad de reformar el contexto electoral, aunque no todos los actores decisivos tienen claridad sobre lo que realmente se necesita hacer para fortalecer el proceso electoral. Muchos hablan de segunda vuelta, otros hablan de distritos electorales, otros piden que se incremente el número de miembros en el organismo electoral y otras cosas más.

Lograr un acuerdo entre sectores que no muestran una racionalidad democrática frente a los retos que enfrenta Honduras, sean coyunturales o estructurales, es un desafío inconmensurable que debe enfrentar el Congreso Nacional presidido por el líder nacionalista Mauricio Oliva, que por más de cuatro años se ha regido por la lógica democrática, apartándose en todo momento de la conflictividad irresponsable, apegándose a las circunstancias nacionales que demandan que los políticos deben responder a lo que la nación espera de sus dirigentes, que es atender los asuntos del país en forma responsable.

Los espejismos políticos que ofrecen los populistas no son alternativa por no ser concordantes con la sensatez, las pruebas saltan a la vista en Venezuela, convertida hoy en un infierno por el socialismo a ultranza que Chávez y Maduro pusieron en práctica para llevar a la ruina a un gran país. Y lo mismo está aconteciendo en Nicaragua bajo la implacable dictadura de Daniel Ortega.

Con todo lo que se diga en contra de la democracia, esta sigue siendo el sistema donde la ciudadanía puede tener confianza en que las personas podemos vivir en libertad. ¡Y nada más grandioso para los seres humanos que vivir en libertad!

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 24 de octubre de 2018.

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