¡Viajar por Honduras es un placer!

abril 22, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cierta vez, en una entrevista que le hicieran en el desaparecido Diario El Cronista al célebre cartógrafo hondureño doctor Jesús Aguilar Paz, autor del mapa nacional de Honduras, le preguntaron qué tan sacrificado le resultó andar a lomo de caballo por todo el país, recorriendo departamento por departamento, municipio por municipio, aldea por aldea, valle por valle, conociendo los cursos de los ríos, identificando y verificando las cordilleras y las alturas de las montañas, los límites de nuestro país con Guatemala, El Salvador y Nicaragua; y aquel legendario compatriota, con una amable sonrisa le respondió al reportero: “no ha habido ningún sacrificio, porque viajar por Honduras siempre es un placer!” Posiblemente nadie, en todos los tiempos, conoció tan bien nuestro país como don Jesús Aguilar Paz, y si en aquellos años, cuando no había carreteras pavimentadas, cuando todas las vías de comunicación del país se limitaban a ser caminos y sendas de herradura y el medio más factible para transportarse era el caballo y para subir las montañas nada se equiparaba a las mulas, imaginamos a don Jesús Aguilar Paz recorrer las montañas en una cálida tarde, que en las alturas resultaba  una delicia recibir la frescura de una brisa que despejaba los efectos del verano.



De verdad que, como decía don Jesús Aguilar Paz, viajar por Honduras es un placer. Por eso, cuando disponemos de tiempo para disfrutar un período de descanso, preferimos viajar por tierra y por mar, para sentir los afectos que nos depara el paisaje hondureño, que, aun con el daño que ha sufrido una buena parte de nuestra geografía, siempre hay una gran extensión de belleza natural que disfrutar, y esto solo se puede lograr viajando en vehículo, que resulta muy cómodo con las buenas carreteras que tenemos hoy en día.

Esta Semana Santa, pudimos constatar el desplazamiento masivo de miles de hondureños por la carretera del norte y la movilización impresionante por la carretera del litoral atlántico, por lo cual creemos que las cifras oficiales se han quedado pequeñas al medir la cantidad de hondureños que viajaron a los distintos lugares. La disposición oficial de otorgar feriado en toda la Semana Santa es conveniente, porque los hondureños necesitamos disponer de tiempo para viajar y conocer más a nuestro país, donde nos quedan muchos lugares y cosas muy buenas por descubrir y conocer.

Resulta una majadería monstruosa calificar de corruptos a todos los hondureños que se movilizan aprovechando el feriado de la Semana Santa, como si retornar al lugar de origen o atreverse a conocer un nuevo punto del país es algo pecaminoso. Quiénes andan a la cacería de corruptos no deben pescar a lo loco, no pueden tener tan corroído el pensamiento para creer que por el hecho de aprovechar el feriado que otorga el gobierno, los hondureños están nadando contra los buenos principios y se contravienen los valores.

Esas personas han confundido la lucha contra la corrupción con una cacería cochambrosa, no se pueden imaginar a toda una población ansiosa por disfrutar de un descanso merecido después de meses consecutivos de entrega laboral y de sufrir el estrés de las jornadas, con un ejército de seres que escapan a disfrutar en francachelas los dineros mal habidos. Hablamos por experiencia personal, viajar esta semana santa con familiares y amigos en la extensa carretera del norte y del litoral, y después adentrarnos al mar caribe en el ferry desde La Ceiba a Roatán, nos resulta una maravillosa experiencia que nos despeja las telarañas mentales, de estar tratando todos los días los temas de la problemática nacional. El cuerpo, el cerebro, el corazón, se sienten agradecidos con las vacaciones de una semana, compartir con compatriotas en otros lugares, distantes a la capital es un proceso terapéutico maravilloso que nos permite recargar las baterías mentales y emocionales para retornar con bríos renovados a seguir enfrentando las obligaciones en nuestros trabajos.

Si hay una medida afortunada del gobierno respecto a la salud mental de los hondureños ha sido la de otorgar períodos vacacionales de una semana, en Semana Santa y en octubre, igual que se otorga en los países europeos y Estados Unidos, donde uno de los derechos humanos que se respeta a fidelidad, es otorgar el tiempo necesario para que las personas se reconforten mental y espiritualmente mediante los descansos apropiados. De mi parte comparto en todo la expresión de felicidad de don Jesús Aguilar Paz, cuando afirmaba que viajar por Honduras resulta un placer.

Los enemigos de los feriados, los que ven corruptos en las personas que disfrutan sus merecidos descansos vacacionales, deben limpiarse el cochambre de sus mentes, y enfocarse bien en donde está la práctica de la corrupción. No vayan a resultar como la ex fiscal de Guatemala, Thelma Aldana, que andaba persiguiendo a los corruptos, mientras ella misma estaba empuercada en la misma clase de actos que perseguía.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 22 de abril de 2019.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *