¿Veremos en Honduras un transporte de primer mundo que también salve vidas? (VIDEO)

marzo 5, 2019

La verdadera causa de la alta siniestralidad vial en Honduras, y la gran cantidad de accidentes que han dejando una alarmante cifra de víctimas fatales en 2019, es la falta de un sistema de transporte público que disminuya el alto tránsito en las calles, saturadas de motocicletas y motoristas imprudentes.

REDACCIÓN

El año 2019 ha iniciado para Honduras de forma trágica por una alta siniestralidad vial… En apenas dos meses, unas 244 personas perdieron la vida en unos 972 accidentes de tránsito ocurridos en todo el país. La ingesta de alcohol, la imprudencia, la negligencia, la distracción y el exceso de velocidad fueron las principales causas de estas fatalidades. En esta anarquía vial, el 70% de los accidentes ocurridos en Tegucigalpa y San Pedro Sula fueron protagonizados por unos motociclistas, habiendo 730,000 de ellos según datos de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte. Esta es una plaga que nos zigzaguea, que nos reta con sus maniobras atrevidas y con la cual debemos convivir a diario.



Pero, en gran parte, la saturación de motocicletas y la enorme cantidad de accidentes tienen su génesis en una falencia que no han podido corregir ni Tegucigalpa ni San Pedro Sula, y no es más que el echar a andar un sistema de transporte público que sea eficiente y seguro. El llevado y traído Trans-450 prometía ser un primer paso hacia el desarrollo de la capital, pero la obra es un enorme monumento a la inoperancia que terminará costando a los contribuyentes 50 millones de dólares. Mientras tanto, la capital industrial piensa en una opción similar llamada MetroSula, un proyecto todavía en papel y sin fecha de inicio.

Y mientras en Honduras seguimos inmersos en las colas del tráfico o sumando accidentados, urbes cercanas ya se transportan al nivel del primer mundo. Ciudad de Panamá tiene desde 2014 su sistema de Metro, el cual costó unos 1,880 millones de dólares, con un recorrido de 15,8 kilómetros. Muy similar es el Metro de Santo Domingo, en República Dominicana, el cual funciona desde 2009, con 30 estaciones a lo largo de 38 kilómetros y cuyo costo fue de 3,000 millones de dólares. Pero no seamos tan exigentes… Acá cerca en Ciudad de Guatemala funciona desde 2007 el Transmetro, un sistema de autobuses articulados que han acarreado a unos 520 millones de pasajeros desde su inauguración. En mayor escala funciona el Transmilenio de Bogotá, en Colombia, el cual recorre 112 kilómetros desde el año 2000.

Un aspecto importante, a tener en cuenta, es que las grandes urbes del mundo tienen un sistema de transporte que si es una solución a la movilización de sus millones de habitantes, Latinoamérica se encuentra en un punto medio de los índices de movilidad urbana, pero funcionan. Y nosotros ¿cuándo nos montaremos al tren del desarrollo?