Vení y viví la experiencia de la liberación de las tortugas golfinas

diciembre 6, 2019

Si sos amante de la naturaleza y defensor de los ecosistemas o simplemente para que aprendás un poco más y tengas la experiencia de ver la vida y conservación de esta misma en las hermosas tortugas golfinas te invito a que vengas y tengas esta linda aventura

Honduras

Te contamos que la tortuga golfina puede medir entre 66 y 91 centímetros y pesar cerca de 100 lb cuando alcanza la adultez. Su nombre lo recibe gracias a que todos los años, a partir de septiembre, sale del mar por las noches a desovar en las playas del Golfo de Fonseca. Cada tortuga deja entre 80 y 120 huevos que tardan 45 días en eclosionar.



No muchas de estas pequeñas tortugas llegan a la adultez, pues se ven amenazadas por la comercialización de los huevos como productos afrodisíacos y el consumo de su carne. También, las redes de pesca olvidadas, el transporte marino internacional y la contaminación llegan a afectar su ciclo de vida natural y salud.

En Honduras, el municipio de Marcovia, en Choluteca, tiene 5 campamentos, ubicados en la franja del Golfo de Fonseca, en los que la tortuga golfina llega a desovar y sus huevos quedan bajo vigilancia y protección de los tortugueros locales: Cedeño, Boca del Río Viejo, Carretales, Punta Ratón, Punta Condega, comunidad de El Venado. Todas estas comunidades realizan un gran esfuerzo para la conservación de estos lindos animales, algunos llevan los huevos a viveros donde son cuidados hasta que están listos para su liberación.

Hablemos un poco sobre el proceso para ayudar a estas pequeñitas a llegar al mar, las personas voluntarias se hospedan en la zona, Se hacen dos turnos cada día. Uno de seis de la tarde a 12 de la noche y otro hasta las seis de la mañana Con walkies-talkies en mano, los voluntarios comunitarios caminan en grupos de tres o cuatro, en busca de huellas de tortuga. El ritual siempre es el mismo: seguirlas hasta que cavan el nido, recoger los huevos cuidadosamente y enterrarlos en los viveros una vez que ya rompieron el huevo llega el mágico momento donde las ponés en tus manos para conducirlas en la arena y tenés que cuidarlas en su trayectoria hasta el mar porque su caparazón aun no es duro y pueden ser devoradas por aves, una vez que tocan el mar es momento de decirles adiós y desearles buena suerte en su aventura llamada vida, esperando que alguna llegue a la adultez.

Sin duda una experiencia llena de muchas emociones te prometemos que no te vas arrepentir de vivirla y lo mejor de todo es que podés hacerla en familia y podés enseñarles a los más pequeños que la vida de cualquier especie es especial y aún más cuando cuidarlas está en nuestras manos, así que no te perdás de esto.

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