Venezuela al punto de la perdición

abril 24, 2017

Tegucigalpa, Honduras

Lo que está sucediendo en Venezuela no debe ser ajeno para los hondureños, porque un país que parecía estar encaminado a un progreso envidiable en los años 80 y 90 hoy es un país en la lipidia, producto de la frenética obstinación de un gobierno que a todas luces ha perdido toda legitimación del pueblo venezolano, que en su mayor parte lo rechaza y exige elecciones libres para elegir a un nuevo gobierno. El punto de inflexión es que los opositores le han perdido el miedo al gobierno de Maduro, que a punta de bayoneta, metralletas y bombas lacrimógenas se aferra al poder, contando con la aquiescencia dolarizada de las fuerzas militares chavistas, que son las que están engullendo todo el presupuesto de los pocos  ingresos del petróleo.



Toda la habilidad de Nicolás Maduro para sostenerse en el poder es haber sabido comprar al alto mando de las fuerzas armadas bolivarianas como bien lo ha señalado la publicación Americas Quarterly la semana pasada. El enfrentamiento está generando choques callejeros en diversas ciudades de Venezuela, que hoy está virtualmente paralizada, lo cual crea una inmensa gravedad que lleva a ese país a una crisis alimentaria y de medicinas como solo  se vive en un estado de guerra.

Pero esto es lo que ya está viviendo  Venezuela, un estado de guerra total de la gente contra la guardia y las fuerzas militares chavistas, y por lo que se puede apreciar en las filmaciones que están trascendiendo por las redes sociales, la gente tiene locos a guardias y militares chavistas,  de manera que estos ya no amagan disparando  bombas, perdigones, empellones con motocicletas, en fin, nada de esto se está viendo por los medios televisivos venezolanos dado el brutal estado de censura impuesto por Nicolás Maduro, pero siempre hay un avispado que filma en el teléfono y lo hace trascender por las redes sociales. Asi que no importa el silencio que impone Maduro dentro de Venezuela, porque la gente se las ingenia para enviarlas a los medios internacionales.

Esto demuestra que los venezolanos han perdido el miedo y que no quieren dar vuelta atrás, por lo que no son pocos los que creen la situación del gobierno de Nicolás Maduro es insostenible. Hemos visto por las redes sociales, situaciones impresionantes como el momento en que le prendieron fuego a unos guardias del sector de Vallehondo, les lanzaron una cisterna con gasolina y después les hicieron reventar una bomba molotov. El resultado es que los guardias chavistas salieron huyendo en estampida.

Lo de Venezuela ya no tiene arreglo por la vía del diálogo, el secretario general de la OEA Luis Almagro reiteró el fin de semana que Maduro tiene las manos manchadas de la sangre de más de 20 personas que han perecido en el enfrentamiento con los guardias y militares chavistas, y solo Maduro cree que con sus torpezas conseguirá aplazar la revuelta de la población. El problema para Maduro es que ya tiene oposición dentro del mismo chavismo que no estuvo de acuerdo con el nombramiento de Tarek Aisammi por ser un individuo altaneramente radical y aunque no lo parezca, también en el chavismo hay personas moderadas que no ocultan su disconformidad con Maduro por haberles privado de sugerir una opción distinta a Tarek Aisammi.

Aunque ya nadie cree que Venezuela es una democracia, a sus socios esto no parece importarles mucho, especialmente a Nicaragua, El Salvador, Cuba, Bolivia y Ecuador. En cambio gobiernos como el de Argentina, Chile, Brasil, Paraguay,  Perú y Colombia han dejado a un lado su indiferencia y se han sumado al grupo de países de la OEA, que son  más de dos tercios de sus miembros, que piden la suspensión de Venezuela al organismo regional.

Dos potencias extranjeras como Rusia y China, a lo lejos pareciera que no quieren   que haya cambio en Venezuela y que siga Maduro, no porque les guste como gobernante, sino porque están cuidando sus inversiones petrolíferas; recordemos que Rusia y China le adelantaron a Chávez miles de millones de dólares, en una operación de pre-compra, es decir pago adelantado de una gran parte de  las reservas de petróleo de Venezuela. De allí que Maduro pidiera tanto a Rusia como a China que le permitieran diferir la entrega del petróleo, pero  ambas potencias  se negaron, y con justa razón, porque ellos ya le habían adelantado a Hugo Chávez, mil millones de dólares cada uno, que los chavistas ya gastaron y deben pagar con petróleo a rusos y chinos.

A la vista tenemos a una Venezuela acabada, con poca capacidad para refinar sus reservas de petróleo y su economía paralizada. Algunos expertos que hemos visto en CNN opinando que la situación está en neutral, sin avance para ningún lado, están más despistados que una pulga perdida. En realidad, con solo ver la actual situación en las calles de Venezuela, con un pueblo que ya no reconoce al gobierno, podemos asegurar que la situación puede ser mucho peor de lo que parece para Maduro. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 24 de abril de 2017.

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