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Varapalo para la OEA

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Varapalo es un golpe dado con un palo o una vara larga, es un daño moral que alguien recibe. Esta breve introducción es para que nuestro público tenga idea del castigo moral que para la OEA ha representado el informe final de la misión de observadores de la Unión Europea, que acompañó, igual que lo hizo la misión de la OEA, el desarrollo final del proceso electoral hondureño el 26 de noviembre del año pasado. En su informe final, la eurodiputada Marisa Matias, jefe de la misión, es contundente al afirmar que la misión de la UE acompañó un proceso electoral que se llevó a cabo con transparencia y tranquilidad. La eurodiputada Matias informó que su forma de actuar, estuvo regida estrictamente por la neutralidad y respeto al derecho interno hondureño.

Este informe de la Unión Europea es un varapalo para la misión de observadores y para el secretario general de la OEA, por jugar un papel insidioso desde el propio día de las elecciones en que Almagro empezó a bombardear con mensajes en twitter, sembrando la duda sobre la certeza del evento electoral y posteriormente sugiriendo la repetición de las elecciones. Una injerencia del tamaño del Himalaya, no se había visto en los últimos tiempos por parte del secretario general de la OEA, porque contraviniendo las reglas diplomáticas y las normas morales que deben ser respetadas por un funcionario de esa categoría, sabiendo el conflicto que atizaba en Honduras, Almagro se dio a la tarea funesta de profundizar las heridas en la nación hondureña.

Y no es porque no hubiera otro organismo que, con mayor catadura moral, diera fe del evento electoral, porque aquí estuvo observando las elecciones hondureñas el equipo de la Unión Europea, que igual que los miembros de la misión de la OEA, pudieron atestiguar el paso a paso de las elecciones el 26 de noviembre. Solo que entre los dos equipos de observadores hubo una gigantesca diferencia: mientras los técnicos de la OEA ni siquiera se interesaron por revisar el servidor que contenía la información electoral, los técnicos de la UE de manera responsable si se cercioraron de la información contenida en el servidor, cumpliendo a cabalidad con su trabajo observador.

La otra gran diferencia es el temple y la responsabilidad entre ambas misiones, la de la OEA integrada por suramericanos, casi todos caracterizados por ese espíritu especial plagado de oportunismo político, lo cual se puede comprobar en esa cantidad de dirigentes como Kirchner, Lula Da Silva, Evo Morales, Rafael Correa, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, solo para poner algunos ejemplos del modelo de dirigentes populistas, cuyo liderazgo está determinado por la seducción de las ideas izquierdistas, en los que la aportación objetiva no existe, si no es para satisfacer sus intereses particulares y de su ideología.

Por tradición, la OEA se ha caracterizado por inepta, y últimamente con el arribo del chileno José Miguel Insulza y el uruguayo Luis Almagro, es un organismo utilizado por políticos suramericanos que cobran notoriedad, no tanto por la remuneración que devengan, sino porque usan el organismo para evitar el desahucio político personal, y para encumbrarse en busca de la notoriedad que les garantice un regreso triunfal a su país, donde esperan ser coronados con la máxima presea que es la Presidencia de la República.

Almagro en sus años de infantería guerrillera era radical de izquierda, siendo funcionario del gobierno uruguayo fue un bobalicón admirador de Hugo Chávez, pero ya en la OEA se declara fingidamente opositor de Nicolás Maduro, y para cobrarse mayor figuración la emprende contra Honduras, desde luego que no con el propósito de ayudarnos a buscar soluciones sino para explotar al máximo la secuela del proceso eleccionario hondureño, propiciando la profundización de los odios entre hondureños. ¿Se puede ser más miserable?

Afortunadamente, esta vez nos acompañó una misión de la Unión Europea, encabezada por la eurodiputada Marisa Matías, figura reconocida de la izquierda portuguesa, pero con sobrada evidencia de ser una política seria, que desde que llegó anduvo en el terreno de la acción y el desplazamiento electoral hondureño, apuntó ciertos detalles que merecían crítica, pero al final se apegó al informe de sus técnicos que atestiguaron que el proceso electoral hondureño fue transparente, y transcurrió en tranquilidad.

Esto es, lo que en buen castellano es un varapalo para el secretario general la OEA, que se ha empeñado en continuar su campaña insidiosa, en la que demuestra que pertenece al linaje de la mala gente, mientras que la UE en su informe clarifica de manera contundente el desarrollo transparente y tranquilo de las elecciones hondureñas.

Merece don Luis Almagro, que aunque en el futuro llegara a convertirse en candidato presidencial del Uruguay, desearle desde ahora, que su proyecto político fracase en la funesta inercia con que fracasan los insidiosos y malintencionados, por no tocarse el hígado para dañar a un país que lucha con dignidad contra aquellos que nos quieren llevar al modelo comunista.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 8 de febrero de 2018.