Una vigilia angustiosa

mayo 20, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Estando a una semana para que expire el plazo fatal contemplado por la ley para que se inscriban las alianzas políticas para las próximas elecciones, las expectativas para concertar una alianza están a punto de descartarse, porque los líderes que clavan sus esperanzas de triunfo en la unión de dos o más partidos bajo el esquema de ir aliados, no han sido capaces de conciliar y ceder, por lo que tantas veces hemos dicho: al no estar dispuestos a hacer concesiones, incluso sobre lo más preciado que es la candidatura, no hay posibilidad de unirse, lejos de eso los que hasta ahora han sido posibles aliados poco a poco se han ido distanciando hasta convertirse en adversarios dispuestos a morir en las próximas elecciones, desde luego políticamente hablando.



La férrea posición de LIBRE de no aceptar una alianza que no lleve a Xiomara Castro como candidata es el principal escollo, mientras que la propuesta del candidato liberal Yani Rosenthal, que busca la alianza en base a la fórmula de crear el bloque P.Liberal- LIBRE, con dos candidatos, entre los cuales el ganador sería el candidato del partido que obtenga mayor volumen electoral, legalmente no es factible, salvo que se busque concretar saltándose las trancas de la ley, en base a la votación mayoritaria de los miembros del CNE, donde el PL y LIBRE hacen la mayoría mecánica de dos contra el voto del P.Nacional. Pero la misma no puede disfrazar la ilegalidad, porque esta vez no se puede invocar el antecedente de 1985, cuando los desencuentros entre los mismos liberales pusieron en peligro las elecciones de aquel año y fueron los estrategas de las FFAA los que propusieron la idea de la Opción B, que permitió que participaran todos los movimientos liberales y fuera el candidato el que obtuviera más votos en la elección. Así fue que resultó electo el Ing. José Azcona. La Opción B fue posible porque eran precandidatos de un mismo partido, esta vez se habla de candidatos de dos partidos distintos, que de aceptarse sería como registrar una extraña criatura con dos cabezas.

Esta propuesta del candidato liberal Yani Rosenthal es irrealizable desde todo punto de vista legal, aunque en Honduras los políticos están a acostumbrados a freír la ley y a pasársela por el arco del triunfo, sin embargo esta vez no será tan fácil, porque el evento electoral hondureño a celebrarse en noviembre, desde ya está siendo escrutado en forma minuciosa por una observación internacional quisquillosa, que va desde la OEA, la ONU, EEUU y la Unión Europea. Si en el CNE llegara a pasar un proyecto bicéfalo, como se ha pensado, las reacciones no se harían esperar y esto solo sería el principio de un escándalo que podría tipificar de espurias las importantes elecciones de noviembre.

De aquí al próximo jueves 27 de mayo, Honduras vivirá intensas noches de vigilia política, porque al quedar tan pocos días para registrar las posibles alianzas, en el plano de lo concreto podemos ver que por el lado de Salvador Nasralla lo que hay son puras divagaciones, porque el líder de “Salvador de Honduras” cree que todos los demás se derriten por unírsele y el único que anda en esa dirección es Luis Zelaya, con sus escasos seguidores. Los liberales en cambio anhelan la alianza con LIBRE, pero saben que no deben ceder la candidatura, porque siendo el PL el de mayor edad política no consiente ser segundón en  una alianza, y porque al ver los números de las recientes elecciones primarias, el PL demostró que es superior en membrecía a LIBRE.

Por el lado de los partidos pequeños vemos que todos navegan en aguas ilusorias, sus líderes se creen indispensables para conformar bloques mayoritarios, sin querer darse cuenta que su pobre respaldo electoral no los hace atractivos. Ni siquiera como partidos bisagras. Estos próximos 7 días podrían ser de una vigilia angustiosa, esperando que LIBRE se dé cuenta de su realidad y acepte unirse al PL en una alianza con Yani Rosenthal como candidato. Pero si pasado el jueves 27 de mayo esto no fuera posible, desde ya podemos anticipar un tablero electoral de noviembre con un candidato por cada partido, sin la participación de ninguna alianza.

En vísperas de la fecha crucial para registrar las posibles alianzas, no hemos visto que los líderes de los partidos políticos demuestren un ápice de desprendimiento, todos quieren la guayaba presidencial para ellos. Ceder, eso nunca, pareciera ser la consigna, por lo tanto si hablamos de lo real, tendremos el 27 de noviembre al candidato nacionalista que es el único que conoce exactamente como es su hoja de ruta, el candidato liberal, la candidata de LIBRE, el candidato del PSH, el candidato de Nueva Ruta y la retahíla de candidatos de los demás partidos.

Ahora, con tanto partido político participando, pensemos en lo que nos costara en cuota política esta elección, que es dinero constante y sonante, porque todos esos partidos y partiditos reclamarán la recompensa por cada voto obtenido en las elecciones. Aunque más nos costaría si aquí no hubiera elecciones democráticas o hubiera elecciones domeñadas de forma autoritaria como sucede en Venezuela, Cuba y Nicaragua. Puede que a muchos hondureños les disgusten los procesos electorales, pero entre todos los males las elecciones son el mal menor que cuando menos  nos garantiza vivir en libertad.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 20 de mayo 2021.

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