Una inminente crisis de luz

agosto 13, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los hondureños, a la energía eléctrica la llamamos simplemente «luz», por ser la fuente que nos proporciona el sistema de alumbrado, aunque la energía no solo nos da luz para alumbrar nuestra casa, los edificios, las calles, etc… La energía eléctrica es la fuente que mueve al mundo, sin energía eléctrica no hay desarrollo, no hay crecimiento, no hay vida. Un país sin energía eléctrica vive en el más retrasado de los niveles de bienestar, y alejado de toda posibilidad de modernizarse. Un país que pierde la eficiencia del suministro eléctrico tiende al desfase progresivo, a devaluarse hasta caer en la incapacidad de su aparato productivo.



Honduras está al borde de una crisis de energía eléctrica, al suscitarse un conflicto entre la empresa estatal que administra el sistema eléctrico del país y la empresa colombiana Energía Honduras, contratada para supuestamente mejorar el sistema de distribución de la corriente, que es el área donde el país ha perdido cuantiosas sumas de dinero y por la que, además de una mala gestión administrativa gerencial, la ENEE ha perdido una suma impresionante que la tiene sumida en una crisis, que no ha podido afrontar para reducirla mucho menos para solucionarla.

La factura de la luz, es decir, la factura de energía eléctrica, tiene el significado de una expresión histórica, que cuando mensualmente nos llega a nuestras manos nos sobran los adjetivos groseros para calificarla por la vertiginosa subida que se refleja en los valores, todo porque la ENEE y EEH, quieren recuperar las pérdidas heredadas por culpa de la mala gestión administrativa que han sumido el sistema eléctrico en un virtual estado de quiebra, a través del pago de los usuarios, que impotentes reciben la factura, que de no pagarse en los siguientes diez días le encaraman la suma promediada del mes siguiente cuando apenas van transcurridos diez días del mes.

Este es el atropello más grosero que una empresa de servicio público le puede hacer a los habitantes de un país, gente apacible y aguantadora, que no tiene forma de hacer valer un reclamo justo, porque todo servicio se cobra una vez que ha transcurrido el período mensual. Si esta forma anticipada de cobrar la factura de electricidad fue aceptada por funcionarios gubernamentales en su momento, amerita que la ciudadanía hondureña a través de algún sector acuda al Ministerio Público haciendo en primer lugar una denuncia para luego entablar en los tribunales una demanda por negligencia y abuso de poder de esos funcionarios.

Sin embargo, esto solo es una parte del problema, porque la crisis que puede afectar a toda la nación no proviene del recibo de la luz, sino porque al entrar en un choque abierto la ENEE con la EEH, nos puede llevar a un problema mayor que pudiera poner en precario todo el sistema de abastecimiento eléctrico. En primer lugar porque si la EEH se encapricha, como sentimos que ya está, puede ir produciendo cortes en el servicio cada vez más extensivos durante muchas horas al día, provocando pérdidas al aparato productivo y a las empresas de servicios.

La confrontación con la EEH no la puede ganar la ENEE solo con presiones y amenazas, la empresa colombiana tiene muchos recursos y mucho soporte de su matriz internacional que radica en Colombia. Su experiencia para sostener y enfrentar conflictos con los gobiernos de los países donde logra vender sus servicios, es mayor que su verdadera capacidad para solucionar un problema de país, que es reducir la pérdida en la distribución de la energía, donde según la ENEE, la empresa EEH no logró cumplir el objetivo.

Como no hay forma de conciliar las diferencias entre la ENEE y EEH, la crisis eléctrica se avecina sin que nada pueda frenarla y de la misma solo se podrán salvar las industrias mayores que tienen su propio sistema de producción eléctrica por la vía solar, el resto de los usuarios quedaremos indefensos, debiendo soportar las constantes interrupciones del servicio que obligan a las empresas y a los particulares que tienen capacidad de tener pequeños generadores de electricidad, a abastecerse por varias horas, con lo cual se incrementan los costos. El conflicto está planteado al más alto nivel del Poder Judicial que ha determinado que un embargo por más de 4577 millones de lempiras que pretendía ejecutar EEH contra la ENEE, no procede por vulnerar principios legales.

El asunto es que, EEH puede acudir a instancias jurídicas internacionales donde la situación podría ser distinta, no sin antes tener que soportar la deficiencia en el suministro del servicio, y los abusos que espolean a los usuarios con el modelo de cobro anticipado que, aunque haya sido aceptado por funcionarios hondureños, al vulnerar los derechos del público usuario, existe la posibilidad de que sea la ciudadanía hondureña, la que representada por el Ministerio Público proceda legalmente para que EEH cobre el servicio conforme el período de consumo y no en base a un cálculo promediado con el que cobra una factura 20 días antes de que finalice el mes.

EEH cobra la factura con la velocidad de la luz, pero camina a paso de tortuga cuando hablamos de reducir las pérdidas del sistema, lo cual es una escalada de abuso contra la población hondureña, que no tiene por qué pagar los desaciertos y la incompetencia de los funcionarios públicos que aceptaron como bueno el contrato con EEH pero que hoy se descubre que es más desventajoso y que, como problema, es de difícil arreglo. Como está planteado el conflicto hasta este día, no permite ver la luz al final del túnel, y más bien, pronto, toda Honduras podría quedar en oscuridad.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 13 de agosto de 2021.

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