Una golondrina empleadora

octubre 1, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La industria de la maquila, mal llamada industria golondrina, ha sido en las últimas décadas un bastión en la generación de empleo en Honduras, no obstante ciertas condiciones imperantes en nuestro país que no han sido las mejores para estas inversiones que tienen múltiples oportunidades para establecerse en otras partes del mundo. La maquila ha preferido Honduras por la ubicación ventajosa de estar cerca de EEUU y contar con adecuadas instalaciones portuarias marítimas.



Siendo que la maquila es fuente generadora de miles de puestos de trabajo, es una industria estratégica que debe tener todo el cuidado del gobierno y demás autoridades, porque las mismas empresas que están operando en el país reciben ofertas de otros países con muy buenas condiciones, buscando atraerlas para que se instalen y generen empleo. La industria de la maquila es muy demandada por todos los países centroamericanos, y si los inversionistas tienen alguna preferencia por Honduras, es  por la inmejorable ubicación geográfica respecto a EEUU. Sin embargo, hay aspectos que inquietan a los empresarios extranjeros, uno de ellos es la creación de sindicatos que incomodan la relación con la industria, que al establecerse en las reglas que le piden al gobierno es tener las mejores condiciones para producir a bajo costo y poder ser competitivos, porque estas industrias son afectadas en el mercado internacional por el factor precio, y en un ambiente de presión laboral que crean los sindicatos no podrían ser competitivas y su rentabilidad estaría muy expuesta por las exigencias sindicales.

Para retener a las industrias maquiladoras, el país tiene que jugar con reglas que sean lo suficientemente claras o de lo contrario se correría el riesgo que varias de estas empresas que pertenecen a inversionistas extranjeros decidan marcharse a otro país que les ofrezca las mejores condiciones como negocios. Las centrales obreras que andan buscando ensanchar su cuota sindical intentan fomentar la creación de sindicatos en las maquilas, porque los dirigentes sindicales no juegan en favor de los intereses de Honduras cuando anteponen sus intereses sindicales. En términos reales las maquilas son industrias que buscan establecerse donde hayan las mejores condiciones económicas, su objetivo es ser empresas con la mejor rentabilidad, pero también con un alto porcentaje de riesgo cuando las circunstancias que prevalecen en los mercados internacionales son más de bajas que de altas, y si no se gozan de un tratamiento adecuado de las autoridades los inversionistas no tienen sentimentalismos, y a las primeras amenazas levantan sus operaciones y buscan países donde se les reciba con mejor trato.

En los últimos días en ciertos sectores oficiales se habla de eliminar algunas exoneraciones que han sido atractivas para los inversionistas, una iniciativa completamente desatinada que no compagina con el objetivo del gobierno de Hernández Alvarado de incrementar más puestos de trabajo. La solución para aumentar la masa tributaria no debe pensarse en función de afectar los atractivos que fueron creados para atraer a las empresas maquiladoras. Cada una de estas empresas genera centenares y hasta miles de puestos de trabajo, por lo que no es fácil sustituirlas para el propósito de crear más empleos.

En las actuales circunstancias, en que la alta desocupación es uno de los desafíos más difíciles de afrontar que tiene el gobierno como parte de sus compromisos sociales con los hondureños, resulta un contrasentido que se busque mejorar la captación de ingresos, retirando las exoneraciones a las maquilas, provocando que muchas empresas al perder el principal atractivo decidan irse a otros países, que bien pudieran ser El Salvador, Nicaragua y Guatemala.

Honduras no está para dar ese mal paso, quienes viven ilusionados con resolver los problemas del país por la vía tributaria, se aferran más que todo a cumplir sus metas para vanagloriar su gestión, pero egoístamente se olvidan que crear puestos de trabajo no es nada fácil. Los inversionistas cuidan cada dólar que destinan a abrir una industria y si el país se les vuelve hostil, porque los funcionarios que manejan la gestión tributaria piensan solamente en cumplir sus metas para elevar su prestigio personal, de antemano podemos anticipar que lo que se vendrá en los próximos meses es el retiro de muchas industrias maquiladoras y la pérdida masiva de puestos de trabajo.

Por eso siguen mal llamando a la maquila como la industria golondrina, pero ningún inversionista extranjero vendrá a invertir su dinero al país si no le ofrecen los suficientes atractivos. Este es un toma y daca, donde el país ofrece atractivos a los empresarios extranjeros y nacionales para que vengan a invertir, a cambio el país se beneficia con la generación de miles de puestos de trabajo donde los hondureños encuentran el puesto laboral para obtener un salario.

El gobierno debe meditar lo suficiente este paso, eliminar las exoneraciones a la industria de la maquila, es provocar el retiro de muchas estas industrias y condenar a miles de hondureños a un desempleo seguro.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 1 de octubre de 2019.