Una esperanza que amerita cuidado

noviembre 27, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El anuncio de varios laboratorios y firmas farmacéuticas de estar próximos a tener lista una vacuna contra el COVID-19 ha inundado de esperanza a la humanidad que aguarda con desesperación que llegue el momento de aplicarse el medicamento para reanudar su vida como antes, aunque hay opiniones de otra firma que no son tan optimistas y advierten al mundo que para probar la seguridad de una vacuna se ocupa por lo menos cinco años y que lanzarla al público en menos de un año contrae un alto riesgo por los efectos secundarios. Hace dos semanas varios medios europeos recogieron una declaración de Ken Frazier, director ejecutivo del principal productor de vacunas del mundo, la reconocida empresa farmacéutica MERCK Company, concedida al profesor Tsedal Neeley de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, en la que recordó que la vacuna más rápida traída al mercado contra las paperas, tardó alrededor de 4 años, la vacuna contra la tuberculosis tomó 13 años, la del rotavirus 15 años y la de la varicela tomó 28 años.



Frazier explicó que el proceso de desarrollo de una vacuna lleva mucho tiempo porque requiere una evaluación científica rigurosa. En el caso del COVID-19, dijo Ken Frazier que ni siquiera entendemos el virus en sí, o como afecta el virus el sistema inmunológico. Nadie sabe con certeza si alguno de estos programas de vacunas producirá una vacuna como ésta o no, lo que más preocupa es que el público está tan ansioso, tan desesperado por volver a la normalidad, que nos está empujando a la industria farmacéutica a mover las cosas cada vez más rápido.

Agregó Frazier que hay muchos ejemplos de vacuna en el pasado que estimularon el sistema inmunológico pero no brindaron protección sino que más bien ayudaron al virus a invadir la célula porque la vacuna estaba incompleta En cuanto a sus propiedades inmunológicas tenemos que tener mucho cuidado dijo el director de la firma MERCK. En última instancia, agregó, si se va a utilizar una vacuna en miles de millones de personas es mejor que se sepa lo que hace esa vacuna. Cuando se le dice al público que habrá una vacuna para fines de este año 2020, creo  que le hacen un flaco favor a la gente. No queremos apresurar una vacuna antes de tener una comprobación científica rigurosa. Frazier dijo que hemos visto en el pasado, por ejemplo con la vacuna contra la gripe porcina que ha hecho más daño que bien. No hay una gran historia de introducir vacunas rápidamente en medio de una pandemia.

En el último cuarto de siglo pasado solo se desarrollaron 7 nuevas vacunas, 4 de ellas por MERCK, contra patógenos para los que había previamente vacuna. Frazier le dijo al profesor Tsedal Neeley que Merck no se quiere embarrar en un posible genocidio aplicando una vacuna que no tenga la suficiente comprobación científica. Una vez que verificamos que la publicación era real, decidimos preguntar la opinión de varios amigos, todos profesionales calificados en su campo, sobre la declaración de Ken Frazier de la firma Merck y tres de ellos se tomaron el tiempo para darnos una reacción breve. Uno de mis amigos, con doctorado en Física, me respondió de manera seca: «no sé, son competencia y hay muchas teorías de conspiración. Otro amigo que es doctor en Farmacia y maestro de educación media me respondió asó: los temores planteados por Frazier tienen fundamento, coinciden con los de muchos entendidos que están viendo más una carrera por el dinero que una lucha por detener la pandemia. El problema es que no ha habido suficiente tiempo para conocer los efectos adversos a largo plazo. Y mi amigo se pregunta: ¿estaremos siendo condenados a ser conejillos de Indias? El otro amigo, eminente médico neurocirujano e investigador científico reaccionó así: no hay ninguna idea preconcebida entre los grupos de trabajo científico por vacunas o medicamentos, ya sea por la industria farmacéutica, la OMS, etc., de poner al ser humano como conejillo de Indias, porque ahora tenemos los comités de ética y la vigilancia de agencias. Lo que si hay es la avaricia en muchos casos.

Lo cierto es que una semana después de trascender la declaración del director de Merck, la empresa AstraZeneca que había manifestado tener lista la vacuna, dio un paso atrás informando que se habían encontrado algunas imprecisiones en la vacuna que debían ser sometidas a comprobación y ajuste de elementos.

La enseñanza que aprendimos con esta declaración que les hemos reproducido es, como dijo Ken Frazier de la firma Merck, que se han adelantado esperanzas que crean mucha ilusión en la gente, pensando que antes de un año está lista la vacuna contra el COVID-19, que en efecto es la única esperanza que tenemos los seres humanos para volver a la vida normal aun  permaneciendo el virus en el ambiente. El gobierno hondureño ya nos dijo que ha contratado la compra de la vacuna, esa noticia es muy buena, pero de todas maneras como la cautela es algo que no perjudica y más bien evitar los perjuicios, valdría la pena que los hondureños no caigamos en la desesperación pensando que con la vacuna ya podemos cantar victoria sobre el coronavirus COVID-19.

A mi juicio personal, con lo que dijo el señor Frazier de Merck, estamos todavía a muchos meses de contar con una vacuna debidamente comprobada para inmunizarnos contra el COVID-19. ¿No creen ustedes que vale la pena esperar el tiempo que sea necesario?

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 27 de noviembre de 2020.

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