Una elección ridícula y peligrosa

junio 26, 2020

Diputados de oposición eligieron una junta directiva en sesión extraordinaria para detener el nuevo Código Penal

Honduras

Si no fuera ridículo, el intento de los representantes de los partidos opositores en el seno del poder Legislativo por cambiar la Junta Directiva del Congreso Nacional, podría haber provocado la crisis política más inoportuna y peligrosa de la historia republicana de nuestro país.



La Junta Directiva de Congreso se elige, como lo establece la Constitución de la República, el 21 de Enero al inicio de cada período presidencial y dura en sus funciones cuatro años.

El argumento de que la reunión convocada por los diputados disidentes tenía facultades para cambiar la Junta Directiva del Legislativo no se sostiene, en primer lugar porque el Congreso no está en receso, condición para reunir a los congresistas de forma extraordinaria, así que no hay razón para convocar a sesiones adicionales.

Por otra parte, la intención de cambiar la Junta Directiva tenía que haberse incluido expresamente en la convocatoria de la reunión, lo que tampoco sucedió.

La postura alborotadora del grupo de diputados disidentes es además de inútil, insensible, porque ignora la terrible crisis de salud y económica que padecemos los hondureños por razón de la pandemia de coronavirus que le ha costado la vida a casi cuatrocientas personas y tiene en riesgo a mas de dieciocho mil infectados con el mal.

Una reunión provechosa de los diputados rebeldes insurrectos hubiese solicitado que parte de los gastos del Congreso destinados a gasto corriente, como los salarios de los congresistas asistentes a la cita, y los subsidios que se les entregan, fueran aportados a la lucha contra la pandemia.

Este no es momento de egoísmos políticos con miras proselitistas. No es cierto que en política todo se vale, porque no se vale jugar con la salud y el bienestar de la gente.

El rechazo de los caprichosos diputados opositores a la vigencia del nuevo Código Penal tiene vías legales por las cuales obtener los resultados que desean, no hay necesidad de montajes teatrales como el que han protagonizado.

La tragicomedia de la sustitución de la Junta Directiva del Congreso Nacional es una aventura grotesca, pero también ilegal, que ni lo salva una diálogo oportuno y civilizado, puede provocar que los responsables pierdan su libertad.