Un verdadero Pacto de Estado

junio 4, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Como dice el refrán, no hay mal que por bien no venga, ha tenido que suscitarse esta última confrontación entre los gremios y el gobierno para hablar de un Pacto de Estado, del que se ha hablado tantas veces, sin haberse logrado concretar en lo absoluto. Las veces que se ha dicho que en Honduras los dos ejes fundamentales para impulsar el progreso, Educación y Salud, deben ser elevados al plano de un gran Pacto de Estado, para no dejar que sea una potestad exclusiva del gobierno decidir la forma como deben ser estructurados los dos sistemas fundamentales en la vida de la nación, no existió el supremo interés que debe surgir en toda la sociedad, porque como en Honduras nos hemos acostumbrado a tratar a la ligera los asuntos más serios, tanto Educación como Salud han sido ventilados como palabras de poco significado.



Esta vez en el país hay condiciones diferentes en los distintos sectores, igual que hay una disposición oficial para construir un verdadero Pacto de Estado, que debería ser aprovechada usando la racionalidad política, dejando la visceralidad sectaria por un lado, para dedicarnos a estructurar los proyectos que necesita Honduras, con planes elaborados por los mejores pensamientos que tenemos entre los profesionales más calificados, que no conforman la élite gubernamental, y que están dispuestos a aportar sus conocimientos y experiencias para que nuestro país camine como lo han hecho otros países, que no han desperdiciado a sus mejores talentos y los han aprovechado, haciendo una amalgama colectiva patriótica, de la que han salido las mejores ideas para caminar por la senda del progreso y no a la inversa como nos ha sucedido a los hondureños.

El gobierno ha abierto mesas de trabajo, para construir mediante acuerdos con todos los sectores involucrados en Salud y Educación, dos verdaderos sistemas que atiendan a cabalidad los fines de construir un sistema educativo que responda a las necesidades que tiene nuestra nación en este siglo XXI, igual que dotar a la nación de un sistema de sanidad pública en el que la población encuentre una atención eficiente para garantizarse una buena salud.

Están dadas las condiciones para construir mediante un Pacto de Estado dos buenos sistemas, tanto en Salud como en Educación, nada más que el asunto no es convertir este anhelo en una plataforma política, ni por el gobierno ni por los gremios, porque sería malograr una magnífica oportunidad que a nuestro criterio, si se aprovecha con interés patriótico, puede constituir el verdadero parteaguas histórico, porque, dejando por un lado el discurso totalitario y por el otro el discurso politiquero, y poniendo frente a todos los sectores el buen juicio y el uso de la razón, los hondureños demostraríamos al mundo que somos capaces de dejar atrás la ruina colectiva que dejan en la mente de las personas, tanto la política sectaria como las metáforas ideológicas.

Ya hemos visto asomar las buenas voluntades, en primer momento de la mayoría de la dirigencia magisterial, en el planteamiento de líderes como el profesor Daniel Sponda del COPRUMH, Omar Mejía del PRICHMA y Roberto Tróchez del COLPROSUMAH, respondiendo al llamado para iniciar mediante un diálogo sin condiciones, la construcción de un Pacto de Estado para Salud y Educación, trabajado como un gran proyecto de país, nada más que cada ramo en forma independiente, porque como lo propone la presidenta del Colegio Médico, de juntar a los dos ramos, sería hacer un gran menjurje carente de seriedad.

La actitud de la presidenta del Colegio Médico ya roza la necedad, y como se lo han dicho los dirigentes magisteriales, hay que tomarle la palabra al gobierno, hay que sentarse, hay que crear las bases del Pacto de Estado en Educación y Salud, pero para eso, hay que bajar los niveles de crispación que están siendo aprovechados por los sectores antisociales para abrir las puertas del caos y la anarquía, haciendo recaer responsabilidades gravísimas contra el gremio médico.

Para hacer presión de la mala, el Colegio Médico ya ha dado muestras suficientes, fueron los dirigentes magisteriales quienes lograron que el gobierno derogara los tan llevados y traídos PCM, abriendo espacios para un diálogo sin condiciones, donde los gremios tengan la mayor oportunidad para participar en la construcción del gran proyecto que debe dar como fruto un verdadero Pacto de Estado.

Pero no basado en la ocurrencia infeliz de la Presidenta del Colegio Médico, Suyapa Figueroa, que pretende formar un bulto de gente mezclada, trabajando tanto para Educación y Salud. Porque esa visión tiene la clara tendencia de aprovechar las circunstancias para crear un menjurje político y no un verdadero proyecto de Estado, en el que dirigentes magisteriales y el gremio médico, aporten su talento para crear los mecanismos con los cuales se dote a nuestro país de dos grandes sistemas, separados, en Educación y Salud. Pero que no sirva para sustentar y catapultar la figura de la doctora Figueroa, que a todas luces está aprovechando las circunstancias para quedar consagrada como una criatura política nacida del aprovechamiento oportunista de un movimiento que ha usado las necesidades de mejorar la salud y la educación de los hondureños.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 4 de junio de 2019.