Un proyecto económico para Honduras

abril 9, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El gobierno hondureño y los representantes del sector agropecuario han acordado unir esfuerzos para fortalecer el campo productivo alimentario para asegurarle a la población el suficiente abastecimiento de alimentos y potencialmente hacer de Honduras un referente en la producción de granos básicos y alimentos de primera necesidad en el área centroamericana. Tanto el gobierno como los sectores productivos valoran la oportunidad que deja en el campo agrícola el impacto de la pandemia, que tendrá un efecto en cadena sobre múltiples sectores económicos de nuestro país, especialmente porque la producción agrícola representa en Honduras un apreciable porcentaje del Producto Interno Bruto.



El acuerdo al que han llegado gobierno y representantes del sector agrícola, que tendrá ejecución inmediata después de ser publicado  en el diario oficial, manda que deben tomarse las primeras medidas de seguridad alimentaria y que dentro del siguiente mes se presente un plan de mediano y largo plazo con la aspiración de devolver a nuestro país al más alto nivel productivo, como en los añorados tiempos en que tuvimos el honroso mérito de ser el país granero de Centroamérica.

Con expectativas alentadoras, el gobierno, trabajando de la mano con los sectores de la economía nacional, podría protagonizar un proyecto económico para Honduras igual que lo hicieron después de la segunda guerra mundial Alemania y Japón, que fueron derrotados y devastados en aquella guerra pero que gracias al apoyo conocido como Plan Marshall, no solo se levantaron de sus ruinas y cenizas, sino que al cabo de pocas décadas volvieron a un primer plano hasta llegar a ser potencias económicas mundiales.

Para lograr un cometido tan ambicioso, el gobierno de JOH tiene que emplearse a fondo en generar confianza social y económica, que le haga sentir a la ciudadanía hondureña que todo el esfuerzo y sacrificio que harán gobierno y empresas tendrá como propósito el fortalecimiento de la economía con un amplio espíritu de inclusión, sin dejar por fuera a nadie, por  lo que debe tener el cuidado de no dejar prevalecer algunos criterios exclusivamente fiscales y tributarios, que no deberían estar preocupados por ahora en el cumplimiento de metas, porque en estos tiempos en que las empresas no perciben ingresos más bien requieren del apoyo del gobierno para no caer en el cierre que significaría la pérdida de miles de puestos de trabajo, que es lo que debe evitarse.

Venimos reiterando que las medidas económicas aprobadas hasta ahora son buenas, pero no son suficiente para salvar toda la economía, las medidas no tocan a fondo el calendario fiscal, dan algunos beneficios a las medianas y pequeñas empresas, pero excluyen a las empresas grandes que también son afectadas por la pandemia. Con la cuarentena y el toque de queda que son restricciones de obligatorio cumplimiento para frenar la expansión del virus, está paralizada una gran parte de la economía nacional, lo que deja sin ingresos regulares a miles de empresas y a millones de hondureños, lo que demanda diseñar una estrategia de recuperación a corto, mediano y largo plazo.

Esta estrategia debe elaborarse como un proyecto económico, que contemple el apoyo al aparato productivo agropecuario del país, igual que a  las empresas de todo tamaño, de manera que nos dé a los hondureños la certeza de que el esfuerzo que impulse el gobierno abarque a todos los sectores; solo haciendo un esfuerzo mancomunado donde todos entremos en la apuesta, hará que los organismos internacionales le faciliten al gobierno suficientes recursos financieros para evitar la paralización de miles de empresas.

La economía hondureña sufrirá una crisis histórica causada por la pandemia del coronavirus por lo que el gobierno de JOH está obligado más que a actuar con audacia, a hacerlo con una estrategia visionaria, que actúe con la responsabilidad de confiar en los empresarios y sus empresas, y una forma de ayudarles a las empresas es aliviarles hoy la presión fiscal, para recuperar ingresos más adelante, de manera que puedan destinar recursos, liquidez y avales para reanimar la actividad productiva a la mayor rapidez posible.

Para concretar esta visión se requiere un proyecto económico que ya lo comenzó a estructurar el gobierno con el apoyo del sector agrícola, y que tan solo requiere un pequeño gran ajuste: tener el cuidado de no excluir a determinado sector y confiando que los impuestos que por ahora no pueda percibir por la iliquidez en que han caído numerosas empresas, los recuperará una vez controlada la pandemia y bien administrada la crisis, cuando todo vuelva a la normalidad, y que, inevitablemente las empresas deberán ponerse al día con las obligaciones tributarias. Pero ahora el dilema en la generalidad de las empresas es: o mantener la planilla de empleados o pagar impuestos. Se puede con una de las dos, porque las dos obligaciones pesan demasiado y pueden hacer que se quiebre el cuerpo de las empresas.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 9 de abril de 2020.

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