Un proceso destituyente

mayo 24, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La ratificación del candidato nacionalista Tito Asfura en el pleno de la convención del nacionalismo, es un tapaboca para los grupos opositores que pretenden esconder sus flaquezas y su desorganización pregonando a los cuatro vientos que nos encaminábamos a una nueva reelección del mandatario JOH, algo que como hemos dicho en reiteradas ocasiones, es un argumento pobre elaborado por una oposición sin cabeza y sin el deseo de ganar las próximas elecciones, al ser incapaces de ni un solo bloque que tenga capacidad numérica para superar al gobernante Partido Nacional. En las pocas horas que quedan para el jueves 27 de mayo, fecha fatal para inscribir las posibles alianzas, no vemos una luz que indique el posible encuentro de dos fuerzas políticas potenciales que puedan formar un bloque con intención de triunfo. Lo que parecía una alianza inminente entre el PL y LIBRE, en el momento en que la señora Xiomara Castro manifestara en varios discursos que no hay alianza con nadie y que son las bases las que se unirán, es el principio del fin de la separación definitiva de ambos partidos.



En declaraciones de Yani Rosenthal anoche, ofrecidas al programa “El Hormiguero Político”, manifestaba con rostro desencajado el pesar de no poder cuajar una alianza con LIBRE después de escuchar el último discurso de Xiomara Castro. Y al contestar la pregunta de una eventual alianza con Salvador Nasralla, asumiendo la realidad con franqueza, Yani Rosenthal admitió que con Nasralla no es posible una alianza después de oírlo en una declaración en la que tuvo frases despectivas contra su persona. El Partido Liberal entonces se queda nada más con su militancia, que en las pasadas elecciones primarias mostró que lo mejor de su musculatura solo llega a los 800 mil electores, con los que no alcanza para vencer al Partido Nacional. Y casi igual podría andar el Partido Salvador de Honduras, que sin el soporte de una alianza puede tener un nivel electoral cercano al millón de votos, pero que tampoco es suficiente para superar al Partido Nacional. Mientras que LIBRE con sus 450 mil o 500 mil electores, quedará relegado a una cuarta posición en las próximas elecciones.

Como podemos ver, hay una oposición de terrazas, en la que un partido tiene un poco menos que el otro, y el otro está muy distante del otro, pero todos son inferiores en capacidad electoral  frente al partido Nacional; eso sí, todos los partidos de oposición rayan en la mentira de creerse autosuficientes cuando saben que en la cuenta electoral los votos no les ajustan para ganarle a los nacionalistas. ¿Por qué la obstinación de la oposición de autoponerse trabas para no poder cuajar una alianza? Hasta podríamos pensar que a los liberales, libres y Nasralla, ya les gustó estar en la llanura, porque allí no tienen más responsabilidad que pasar hablando «galón» sin tener que hacer un trabajo serio para organizarse y encontrar puntos de encuentro para unirse y enfrentar a un PN que está sólido.

El problema para liberales, libres y SN es que ya no tienen argumento para torpedear con la farsa de la tercera reeleción de JOH, porque los nacionalistas ya tienen su candidato y nuevas autoridades, mientras que agotado el tiempo para inscribir una alianza para enfrentar al nacionalismo, el panorama en el escenario opositor no ofrece ninguna propuesta que pudiera considerarse imaginativa y creativa para vencer a los cachurecos. La estructura de la oposición está desguazada, sin conciencia de núcleo ni de cohesión. La línea de participación hasta este día es individual, los tres partidos de oposición (PL, LIBRE y SDH) fueron incapaces de formar un conjunto de valores compartidos, sobre una misma plataforma con el solo objetivo de enfrentarse al PN con posibilidades de vencerlo.

El otro problema de la oposición es la miopía y la ignorancia en que se maneja. No conocen la fortaleza del gran adversario que lleva tres períodos gobernando. El PN empezó a modernizarse en la administración de Callejas, con un cerebro que fue el autor de la actual fortaleza de ese partido. Nos referimos a Ricardo Maduro, quien con mentalidad empresarial empezó a organizar los cuadros del nacionalismo en base a un censo real. Fue la primera vez que vi a un equipo humano usando la tecnología de la computación, registrando el nombre de cada nacionalista por departamento, por municipios y aldeas, mientras en ese tiempo los liberales tenían censos anacrónicos en cuadernos únicos de tarea escolar. De aquel año en adelante el PN trabajó todos los días en depurar su censo hasta que sus autoridades llegaron al 2017 con un registro real de más de un millón 400 mil militantes.

Esa es la diferencia, mientras los partidos de oposición se desguazan en sus confrontaciones internas, los nacionalistas se entretienen trabajando en mejorar su organización. El PL con su candidato Yani Rosenthal sin un soporte que le refuerce la membrecía se quedará corto en las elecciones, LIBRE no tiene poderío electoral, en las pasadas elecciones del 2017 la fuerza mayoritaria de la alianza se basó en la aportación de SN. LIBRE parece contentarse con seguir viviendo de la cantaleta de la asamblea nacional constituyente, conformándose sus líderes en tener capacidad de bloqueo para torpedear las decisiones en el congreso nacional. Es decir, sabiendo que no tiene poder para organizar una asamblea constituyente, pero si para orquestar un proceso destituyente, para oponerse a todo.

Y el partido SDH es un verdadero paradigma de la divagación, porque al no tener estructuras organizadas, no tendrá gente ni siquiera para cuidar las mesas electorales. Entonces, la oposición hondureña, prosaica si se quiere, parece contentarse con hacer alharaca, vivir hablando diariamente hasta por los codos, pero desprovista de una mentalidad ganadora, en la que se requiere sacrificio para ceder y encontrar el punto de razonamiento que les indique que es lo que hay que hacer para conformar una alianza con posibilidades de triunfo. Mientras tanto en el PN no hay fisuras, no hay brechas, todo está compacto, la convención lo demostró. Pero si esto no fuera suficiente, la única amenaza que podía enfrentar que era la alianza de los opositores, se ha desvanecido. Porque los partidos de oposición al parecer ya se resignaron y hasta están auto-complacidos de vivir en la llanura por otros cuatro años.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 24 de mayo de 2021.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *