Un oportunismo antiliberal grosero

noviembre 18, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Una de las más ingratas condiciones de las personas es ser malagradecidas, porque, el ser malagradecido con alguien o con alguna institución que le ha brindado acogida para poder insertarse y figurar en la sociedad, es propio de los seres abyectos, aquellos que son despreciables en extremo. El Partido Liberal de Honduras, a lo largo de su centenaria existencia como institución de derecho público ha sido generoso con miles de ciudadanos que se afiliaron por la simpatía y la convicción de militar en un partido político que encarna genuinamente las libertades. Pero, por su carácter de ser un partido político donde no hay restricciones ni reticencias de ningún tipo, frecuentemente sufre las traiciones más viles de aquellos militantes ambiciosos, que han entrado a la política no a servir al Partido Liberal, ni a Honduras, sino a servirse del partido y del país.



A lo largo de su historia, el Partido Liberal ha sufrido de traición a traición, que de no ser porque es un partido inmenso, porque en el fondo todas las personas que ansiamos vivir en libertad y en democracia somos liberales, porque creemos en el liberalismo, porque somos los liberales los que podemos sostener el sistema democrático tan amenazado en estos momentos por el Socialismo del Siglo XXI que se ha renovado con la vieja sangre de Lula Da Silva, cuyo reingreso al escenario político brasileño presagia una nueva oleada socialista que atrae a los oportunistas aprovechados que tienen una sola meta al trabajar en política: SUBIRSE AL CARRO DEL PODER A COMO DÉ LUGAR.

Las traiciones que ha sufrido el glorioso Partido Liberal son incontables, quizás la más artera fue la de Mel Zelaya que tiene jurado que todos los liberales pedirán ingreso a LIBRE, para hacer un partido socialista fuerte, que de lograrlo dejará mermado al PL, más no destruido, porque mientras hayan ansias de libertad y democracia habrán suficientes liberales en Honduras. Hoy estamos viendo como otro pequeño grupo de oportunistas malagradecidos abandonan al Partido Liberal para adherirse a la candidatura de LIBRE. Sin duda el espíritu de estas personas es el oportunismo grosero, muy propio de las personas inmorales que buscan la plataforma SEGURA, cualquiera que sea, donde puedan saciar sus apetitos económicos personales. Abandonan al candidato liberal en plena campaña, porque no resisten la idea de seguir en la llanura, mientras que se les ha metido en la cabeza que nadie detiene a Xiomara Castro.

Y en una elección todo puede pasar, hasta que la candidata de LIBRE gane las elecciones, igual que las puede ganar el candidato nacionalista y el candidato liberal. Los antes-liberales que vimos levantando el puño del triunfo, ahora en el terreno de LIBRE, no son personas decentes, se merecen el enjuiciamiento más severo de los liberales que tienen la convicción de ser genuinos liberales, que no abandonan su barco ni aún en los momentos en que las aguas tempestuosas lo azotan, aunque vean a su alrededor que las ratas abandonan la nave porque creen que esta se va a pique.

En cambio, nos satisface ver como el ex aspirante presidencial Darío Banegas ha vuelto con renovados bríos a la trinchera liberal, a respaldar a su candidato con su presencia, apareciendo junto al líder que fue electo por la mayoría liberal como su candidato presidencial. La reactivación de Banegas al lado del candidato Yani Rosenthal es un ejemplo de buen liberal, con esta actitud Banegas recupera espacio y hace lo correcto para terminar de construir su perfil que será su carta de garantía en los próximos eventos liberales, porque Banegas está llamado a ser candidato por el PL y un fuerte aspirante a la Presidencia de la República en las elecciones de 2025.

Al nomás trascender que una recua de seudo- liberales se pasaban a apoyar la candidatura de LIBRE, de inmediato hubo una reacción de los liberales genuinos que no pudieron ocultar su encabronamiento, indignados por la conducta de estos individuos que participaron en las elecciones primarias para terminar dando el salto que hacen los batracios cuando buscan un charco suficiente, para nadar en lo nauseabundo como es el oportunismo, porque creen que la causa liberal no les garantiza tener una posibilidad de estar en el poder.

El cínico francés Fouché, gran consejero de Napoleón, al ver como el pequeño mariscal caía en desgracia, no dejó que la tarde terminara para abandonar las huestes napoleónicas y buscar acomodo en los nuevos aposentos del poder. Preguntado por un periodista de su tiempo por qué abandonaba de esa manera a Napoleón, siendo su consejero y amigo. Fouché, en su corsé de cínico, quizás el más cínico de su tiempo, no tuvo pena en manifestar: «yo siempre estoy con los ganadores y el día que amanezca con los perdedores, no perderé tiempo para pasarme al lado de los ganadores».

Semejante ejemplo histórico sirve para retratar al grupúsculo de seudo-liberales que ayer hicieron gala del cinismo más descarado al anunciar con bombos y platillos que se adherían a la candidatura de LIBRE por amor a Honduras. ¡Qué amor más destructivo! Sobre ellos caerá una losa, más pesada que cualquier lápida de sepultura, si el Socialismo del Siglo XXI se apodera de nuestro país. No hay que olvidar sus nombres por ningún motivo.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 18 de noviembre de 2021.

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