Un objetivo nacional

mayo 4, 2018


TEGUCIGALPA, HONDURAS



La determinación del gobierno de Estados Unidos de dar por terminado el Estatus de Protección Temporal era algo previsible tomando en cuenta que se trata de un beneficio que no era indefinido y que nos ha estado beneficiando desde 1998 hasta la fecha. No hay que tomar la medida de las autoridades norteamericanas como algo dirigido particularmente contra nuestros compatriotas, hay que aceptarlo con la naturalidad con que se toman aquellas decisiones que de antemano se sabe que son irreversibles, por tratarse de derechos y beneficios otorgados por otro Estado.

El TPS ha sido una bendición para miles de familias hondureñas, tenía su día de terminación señalado, y desde aquel lejano 1998 se vino extendiendo por más tiempo de lo acordado, porque los gobiernos de EEUU han sido benevolentes, pero cada vez que se renovaba nuestros compatriotas se acomodaban y no hacían lo posible por regularizar su situación migratoria. Varios factores han incidido para este descuido de los hondureños acogidos al TPS, uno de ellos es el miedo de acercarse a las oficinas migratorias de EEUU por el temor de que las autoridades los atraparan en el momento de la gestión. Y otro, más común, es pensar que estando escondidos y trabajando en labores no muy visibles, podrían permanecer sin problema, viviendo en condición ilegal.

La realidad ahora es otra, el TPS ya no tendrá extensión, pero el gobierno de EEUU siendo benevolente ha concedido año y medio, 18 meses, para que los compatriotas que se beneficiaron del TPS, puedan recibir otras protecciones contempladas en el sistema legal norteamericano, para las cuales son elegibles. Dieciocho meses es bastante tiempo, más que suficiente para que los más de 46 mil hondureños acogidos al estatus temporal, puedan regularizar su situación, por lo que no deben perder ni un solo día.

Para el gobierno, ayudarles a todos estos compatriotas debe ser un objetivo nacional, lo que implica poner a todos nuestros consulados hondureños en EEUU a trabajar en el terreno, las 24 horas del día, por los próximos 547 días que quedan, es decir, los siguientes 18 meses, para que todos los hondureños puedan organizar su documentación y buscar un estatus migratorio legal alternativo, en caso de ser elegibles. El sistema migratorio de EEUU ofrece varias opciones, pero todas requieren acogerse a las leyes, lo que no debe prevalecer en la mentalidad de ninguno es que, desde Honduras el gobierno les arreglará el problema. Ellos deben hacer la parte primordial que es acudir a los consulados cuando antes, buscar la información necesaria y exigir de los funcionarios el apoyo para ir documentando su situación.

Para el gobierno y muy particularmente para la Secretaría de Relaciones Exteriores, esta es una verdadera prueba de fuego en la que deberán demostrar que tienen compromiso por el trabajo y con Honduras. Los medios de comunicación debemos abrir nuestras líneas de comunicación y nuestros espacios, para que los hondureños denuncien cualquier inoperancia que pudiera darse en más de algún consulado nuestro, porque no falta que en una de estas oficinas consulares, haya empleados de segunda categoría y hasta de los responsables de las oficinas, que trabajen sin compromiso, que llegan tarde, salen antes de la hora y su trato no es nada cordial cuando un humilde hondureño se apersona a pedir ayuda, para solicitar orientación o realizar algún trámite.

Sugerimos al Presidente JOH que cuanto antes, sostenga vía skype una teleconferencia con todos los cónsules en EEUU, en las que estén todos los empleados de cada oficina, escuchando la instrucción del mandatario. Que sea el Presidente de la República el que les ordene trabajar bajo un régimen fuera de serie, de ser posible con turnos que cubran las 24 horas, para que ninguno de los 46 mil hondureños acogidos al TPS, se quede sin posibilidad de documentarse por falta de apoyo de algún consulado ineficiente.

El período para realizar el trámite vencerá el 5 de enero del 2020, quedan 547 días que son 18 meses, en los que los consulados deberán trabajar como nunca lo han hecho, los consulados se convertirán en una fuerza de tarea, tipo militar, donde la meta no es ganar una guerra pero si cumplir un objetivo nacional: documentar en tiempo y forma a 46 mil hondureños que desean continuar viviendo en EEUU.

Es lógico que entre estos, hay muchos que desean retornar a Honduras, para reinsertarse a la vida productiva, y seguro que aprovecharán estos 18 meses para apurar sus objetivos, organizar su retorno y estudiar las posibilidades de emprender una iniciativa en la que pondrán en uso las experiencias adquiridas en EEUU.

La terminación del TPS no debe ser vista como una desgracia, es el final de un ciclo de beneficios que nos ha venido otorgando EEUU como país amigo de Honduras. Y hacen mal ciertos sujetos políticos que baten palmas por una determinación anunciada por su misma naturaleza temporal, creyendo que con esto le hacen daño al gobierno, cuando lo que hacen es demostrar su profunda mala voluntad contra Honduras, al alegrarse de que nuestro país pierda un beneficio que en sumo favorece al hondureño que vive en EEUU. Con esa mentalidad de hormiga, demuestran que están lejos de ganarse el respaldo popular para dirigir los destinos de Honduras.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 4 de mayo de 2018.

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