Un nudo gordiano

junio 1, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La reelección presidencial fue convertida en un nudo gordiano después del 27 de noviembre, y no antes, porque los partidos opositores creyeron que podían utilizarla como una coyuntura para poner contra el Partido Nacional a una mayoría de la población, que supuestamente estaba dispuesta a rechazar de manera masiva la posible reelección de JOH. Los cálculos fueron erróneos, porque fuera del supuesto rechazo popular, hubo un buen respaldo a favor de la reelección, mismo que superó al rechazo como se vio el 27 de noviembre. ¿Qué fue lo que pasó en realidad? Como los partidos opositores miraban en la reelección de JOH la oportunidad de aprovechar el rechazo para derrotarlo, todos se acogieron y se inscribieron al llamado que formuló el TSE.



Si los partidos opositores, en el momento que el TSE hizo la convocatoria a elecciones, hubieran condicionado su participación a que no se permitiera la reelección de JOH, el TSE hubiera tenido que replantear la convocatoria pidiendo un nuevo candidato al PN. Pero ninguno de los partidos opositores condicionó su participación, ni siquiera amenazaron con no participar, con lo cual hubo un beneplácito en forma tácita a la participación del candidato nacionalista, JOH. Esta y no otra es la verdad de lo acontecido. La reelección de JOH fue rechazada hasta el momento que los datos oficiales del evento electoral le dieron la ventaja al candidato nacionalista, es entonces cuando la reelección fue convertida en un nudo gordiano por los partidos opositores. Para que el público pueda interpretar correctamente lo que realmente aconteció, les ofrecemos detalles que ilustran la estrategia de los opositores.

Los partidos opositores no se opusieron a que JOH participara, especialmente la Alianza Mel Zelaya-Nasralla, más bien planearon una estrategia calculada en que, si en la elección le ganaban a JOH no había necesidad de protestar, pero si el candidato nacionalista resultaba vencedor, estaba montado el plan-fraude, es decir, hacerle creer a la población que las elecciones habían sido fraudulentas. Los informes de la observación de la Unión Europea, de EEUU y otros organismos, desarmaron la estratagema de la Alianza, no obstante que el argumento del fraude será mantenido como algo sistemático que usarán los opositores de aquí en adelante hasta que llegue el próximo período electoral.

Ahora el mismo PN ha introducido por segunda vez la iniciativa en el Congreso Nacional para que sea el parlamento el que regule la reelección, que al haberse realizado en forma continua, no tendría sentido que el Congreso la regule en forma alterna. Varios países tienen la reelección en forma continua, siendo el mejor ejemplo EEUU, pero también la tienen la mayoría de los países europeos y varios países suramericanos. Y como la reelección continua es un ejercicio que ya experimentamos en Honduras, lo lógico es que la misma sea regulada en forma institucional de manera continua. La experiencia solo la desprecia aquel que no la tiene, pero Honduras ya tiene el conocimiento de como se realizó en noviembre del año pasado, y aunque la nación tardó unos tres meses para recobrar la convivencia, a estas alturas lo cuerdo es que en el Congreso Nacional se proceda a regularla en forma continua.

La reelección ya no debe continuar siendo vista como un imposible, porque ya es una realidad, hay un gobernante reelecto en forma continua, porque así lo facilitaron los opositores al no oponerse en el tiempo y en la forma en que debieron hacerlo. El después del trueno, Jesús María, no funciona, el trueno se hubiera capeado si los partidos opositores hubieran puesto el grito en el cielo el día en que el TSE hizo la convocatoria. No lo hicieron y su silencio fue una manifestación de aceptación.

El nudo gordiano hay que romperlo en el Congreso Nacional, aprobando la regulación de la reelección a un solo período, igual que en EEUU y los países europeos, porque después del segundo período no podrá haber más allá. Los partidos opositores deben actuar responsablemente y asumir el costo de su postura inicial de permitir la reelección de JOH al no haberse manifestado en contra por la vía legal. Eso consistía como lo reiteramos en no inscribirse y negarse a participar en las elecciones si se inscribía a JOH, pero no solo no manifestaron su rechazo a la inscripción de JOH, sino que a la par de él, se inscribieron porque creyeron que lo derrotarían en las urnas y les salió tiro por la culata. Esta y no otra es la verdad.

Para cerrar su monumental error histórico, los partidos opositores no deben darle más vueltas al tema, solo podrán corregir su viveza política procediendo a regular la reelección para que esta quede contemplada a un segundo período y nada más. En el momento que lo hagan habrán deshecho el nudo gordiano que ellos mismos urdieron y que no les sirvió de nada.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 1 de junio de 2018.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *