Un hondureño universal

enero 13, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cuando los hondureños nos preguntamos por qué el sol solo nos alumbra cuando se habla de fútbol es porque nos olvidamos del enorme depósito de egoísmo que nos corroe, y no nos permite ver que fuera de la esférica del balompié, también tenemos hondureños estrellas en otros campos que no son propiamente de deporte, que son más complicados, que requieren estudio riguroso para poder figurar y sobresalir, y que afortunadamente los tenemos.



La semana pasada nos volvió a honrar con su visita el más distinguido y sobresaliente hondureño en el mundo de la ciencia: el doctor Salvador Moncada, que desde hace algún tiempo ostenta el honroso título de Sir, concedido en su condición de investigador científico que ha puesto todo su esfuerzo y su sabiduría al servicio de la ciencia para beneficio de la humanidad.

La trayectoria del doctor Sir Salvador Moncada es una honra para nuestro país, su dedicación a investigaciones trascendentales le han merecido la atención de varios gobiernos europeos al grado que lo han incorporado a sus equipos científicos para trabajar en pro de las investigaciones que están caminando para encontrar la cura de las enfermedades más complejas que hasta ahora han rebasado la capacidad científica que lucha por controlarlas y erradicarlas. Sir Salvador Moncada está en esa comunidad impresionante de cerebros humanos que viven para investigar y descubrir todo cuanto es necesario para mejorar la salud y calidad de vida de las personas.

Un científico es un ser excepcional que vive entregado a la pasión por investigar. No hay nada que lo satisfaga más que el momento cuando encuentra la solución a un problema determinado. En su mente se cultiva una obsesión poderosa para llegar al punto de encontrar la salida a un enigma, y en el momento en que le brota en su laboratorio el hallazgo que le lleva a la solución, suponemos que es el momento del clímax, donde surge el famoso grito EUREKA, que soltó Arquímedes, al descubrir que la masa de agua que se desplazaba era igual al volumen de su cuerpo. El encontrar lo que busca, debe ser para el científico su mayor satisfacción.

Sir Salvador Moncada es lo más alto en materia de investigación que tiene Honduras a lo largo de nuestra historia, compartir los espacios de investigación en laboratorios de Inglaterra, España y otros países europeos es una distinción que se la ganó por su dedicación a la ciencia, por entregarse junto a sus colegas de laboratorios a buscar soluciones para ponerlas al servicio de la humanidad, para beneficiar a la salud de las personas.

Cuando viene a Honduras, el Dr. Salvador Moncada siempre maneja en su mente el deseo de motivar a las autoridades, a las universidades y a los institutos a que sean más proclives a estimular la investigación científica. En nuestro país, uno de sus pupilos, nuestro amigo Dr. Marco Tulio Medina, y otros ciudadanos, formamos la sociedad denominada Honduras Global, con la idea de atraer a hondureños que forman nuestra diáspora en el mundo y que realizan trabajos interesantes en varios países, algunos son científicos, otros son artistas y hasta hay reconocido un chef internacional. A instancia del Dr. Moncada y el Dr. Medina, esos hondureños relevantes cuando vienen de manera esporádica a Honduras, se interesan por esparcir algún rastro de sus experiencias adquiridas entre la juventud hondureña.

El evento más reciente lo organizó la Rectoría de la UNAH, a través de un coloquio científico donde Sir Salvador Moncada habló de la necesidad de interesarnos más en Honduras por la ciencia y la investigación científica. El mundo se está moviendo muy rápido gracias a la innovación tecnológica y a la investigación científica. La educación hondureña no puede seguir andando bajo el paraguas oxidado con el que se protege como si viviéramos a mitad del siglo pasado.

La mayoría de nuestras universidades no tienen una dirección de investigación científica, la misma UNAH ha fallado a veces al poner al frente de esa dependencia a personas alejadas del campo de la ciencia. En los colegios últimamente se está promoviendo de manera entusiasta la parte de la innovación tecnológica, el gobierno ha puesto mucho interés en el aspecto tecnológico a través del IHCIETI, pero el país vive en la oscuridad del atraso en lo que se refiere a la investigación científica.

No hay un laboratorio nacional patrocinado por el gobierno donde los científicos se dediquen a tiempo completo, a realizar investigaciones. Marco Tulio Medina es uno de los pocos que ha registrado una patente por sus avances en la investigación de la epilepsia. Y en general los países latinos son pocos los que registran patentes. Cuando hay registro de patentes es porque en un país hay investigación científica, lo contrario, la ausencia de patentes equivale a ausencia de investigación. El sueño de Salvador Moncada es que Honduras se abra al campo de la investigación y es muy poco el eco que encuentra de la sociedad hondureña en general.

Sin embargo, el sigue andando por los caminos de la ciencia y continúa dejando huella en los laboratorios y universidades del primer mundo europeo. En ese difícil campo de la ciencia Sir Salvador Moncada es el hondureño universal.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 13 de enero de 2020.

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