¡Un enérgico basta ya!

junio 8, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El enérgico ¡Basta ya! pronunciado por la Iglesia Católica, es un llamado a la conciencia de todos los hondureños, porque somos todos los sectores del país los que de una u otra forma nos involucramos cuando hay un conflicto que tiene efectos omnidireccionales, que encandilan los ánimos, ya sea porque no podemos tener el libre desplazamiento por las calles y carreteras, o cuando sentimos en carne propia los agravios de los grupos radicales que se infiltran en las protestas, no para hacer un simple alboroto sino para causar daños. Cuando las calles son tomadas para reivindicar derechos por diversos grupos sociales, la gente se pregunta porqué tiene que pagar los platos que corresponde limpiar al gobierno. La gente siente que los grupos que arman su guerra en las calles, les arrebatan sus derechos, especialmente el derecho a circular, y el derecho a ganarse la vida, y se siente impotente cuando facciones minoritarias les menoscaban su dignidad, porque también la gente que no tiene nada que ver en los conflictos y que solo quiere que le permitan vivir en paz, tiene su dignidad.



Por esta gente, atropellada y menoscabada, se dejó escuchar la voz de la Iglesia Católica, con un pronunciamiento que llama a la conciencia, que estamos seguros será escuchado por las autoridades de gobierno, por los protagonistas de los reclamos que son los gremios de Salud y Educación, por los medios de comunicación, por las diversas instituciones, por las autoridades militares y policiales. Es casi seguro que el basta ya de la Iglesia Católica no caerá en saco roto, excepto en un partido político de todos conocido, que como siempre hará las del avestruz para hacer creer que tiene metida la cabeza en un hoyo enorme, donde ningún aldabonazo le alcanzará los oídos.

Este partido, que no responde al contexto democrático, ha estado advirtiendo sobre sus acciones destinadas a atacar determinados objetivos con fines insurreccionales y sediciosos, con todas las consecuencias que sus elementos radicales provocan. En ellos es seguro que el aldabonazo de la Iglesia Católica no surtirá el efecto que ya está produciendo en los sectores bien intencionados que se han sentido retratados en el documento de los obispos católicos. Los dirigentes magisteriales responsables ya atendieron el llamado para coadyuvar en un Pacto de Estado en el campo educativo. Y las ultimas noticias que nos han llegado por algunos miembros del Colegio Médico, indican que esta organización está trabajando en un plan de salud que será propuesto como la base del Pacto de Estado en el campo de la salud.

Es oportuno reiterarle a los dos gremios, médicos y magisterio, que nunca como hoy se presenta la grandiosa oportunidad para lograr un Pacto de Estado que permita construir dos sistemas eficientes que superen a los tradicionales, que han venido administrando Educación y Salud, y que ya no responden a las exigencias que plantean los hondureños en los actuales tiempos. El gobierno está comprometido a incorporar a los dos gremios en la elaboración de ambos planes, corresponde a médicos y magisterio tomarle la palabra. Deben salirse de las calles, donde los que más quieren estar son los grupos alborotadores integrados en su mayoría por antisociales, pero estos no quieren nada bueno para Honduras, lo contrario, buscan la destrucción del país, porque como las aves de rapiña, se nutren de los restos y se conforman con las tripas de todos, pero como quieren gobernar y quieren el poder, no les importa convertirse en los monarcas de las cenizas del país.

En el momento en que el Colegio Médico presente su proyecto de Plan de Salud, el gobierno debe mostrar toda la voluntad para que el esfuerzo del gremio médico sea la base de un nuevo sistema de salud que sea eficiente y beneficie a la población hondureña. Reiteramos que el gobierno abordó la primera parte del problema en el sistema de salud al encargarle, mediante un fideicomiso al Banco de Occidente que supervisa el PNUD, la compra de medicinas, en donde el Estado hondureño ha obtenido ya un ahorro de muchos millones de lempiras. Ahora queda enfrentar el problema de la entrega inmediata de los medicamentos a los hospitales, porque las manos peludas que controlan el almacén donde se guardan las medicinas, no permiten la distribución efectiva.

Este problema que es toral, suponemos que estará en el planteamiento que en pocas semanas hará público el Colegio Médico. Es un problema que ya estaba inventando por esas manos peludas, pero que debe ser solventado, porque ningún plan de salud será exitoso si los hospitales no tienen las medicinas para tratar a los pacientes. Así que, el ¡Basta ya! de la Iglesia Católica, llama de manera especial a que los inescrupulosos no sigan jugando con la salud de los hondureños, haciendo triquiñuelas con las medicinas adquiridas y que con segundas intenciones las retienen en los almacenes de Salud Pública.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 7 de junio de 2019.