Un encuentro con el desarrollo

octubre 15, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El BCIE anunció este día la aprobación de un préstamo por 200 millones de dólares para la construcción del puente que unirá Amapala con tierra firme, una infraestructura monumental para nuestro país, por el enorme alcance de beneficios que representa, al constituir el paso que pondrá a Honduras en el primer plano del comercio mundial. Unir Amapala a tierra firme, aparte de complacer la petición de los amapalinos que desde hace décadas ansiaban estar conectados con el resto del territorio hondureño, resulta una zancada gigantesca que nos convertirá en el segundo paso del Pacífico al Atlántico, algo que el común de los hondureños todavía no alcanza a entender, aunque lo más grave es que los sectores profesionales, empresariales y políticos tampoco lo asimilan, porque el problema es que en Honduras cada quien solo mira lo que interesa y poco interés demuestran en observar los grandes asuntos de Estado. Esto es una pena porque confirma el tamaño del cerebro que como denominador común tienen todos estos sectores que no perciben lo que representa la construcción del puente desde Amapala a tierra firme.



El aspecto turístico es importante, pero lo trascendental es lo que viene desde el horizonte asiático y lo que significa en adelante para nuestro país. El comercio de los países denominados «los tigres asiáticos», Singapur, Taiwán, Corea del Sur, Japón, Vietnam del Sur, Malasia, Tailandia, y la misma China Continental, que persiguen como objetivo primordial colocar sus mercaderías y productos en las ciudades de la costa este de EEUU, donde viven las poblaciones con el mayor poder adquisitivo del mundo. Por tradición todo este tráfico comercial depende del Canal de Panamá para pasar del Pacífico al Atlántico, y últimamente el canal panameño adolece de diversos problemas por la escasez de agua en las esclusas, lo que ralentiza el tránsito de los barcos, con tardanzas de semanas, lo cual representa pérdidas cuantiosas por el incremento de costos.

Al haber una ruta alterna se desahoga al Canal de Panamá que desde hace años ha requerido de otro paso entre los dos océanos para expeditar el tráfico comercial. El cacareado canal de Nicaragua nunca ofreció un estudio factible, por lo que se quedó en un simple anuncio político de Daniel Ortega. Solo queda Honduras, que en los últimos 6 años ha avanzado con el Canal Seco, una infraestructura vial, espaciosa que une al sur con la carretera CA-5 que llega hasta Puerto Cortés, el que ha sido preparado con amplias instalaciones portuarias para atender con eficiencia las actividades de almacenaje, carga y descarga de mercaderías.

Este proyecto principia por hacer de Amapala un puerto comercial con instalaciones amplias para recibir, almacenar, cargar y descargar mercaderías, conectado a tierra firme por un puente sólido que resista el paso de furgones y toda clase de transporte pesado que se usa en el comercio a gran escala. El préstamo de 200 millones de dólares por el BCIE para la construcción del puente de Amapala es una realidad, por lo que es posible que el gobierno hondureño anunciará en los próximos días todo lo concerniente a esta magna obra de gran futuro para Honduras. De allí que, cuando desde nuestro país surgen voces maliciosas que se dejan escuchar con un celo irracional, completamente alejado del sentimiento patrio, interpretando esta decisión del gobierno como una afrenta bélica contra los países vecinos, confirma por qué estamos como estamos, sumidos en el atraso que es producto de la vil práctica de no hacer y no dejar hacer.

Construir el puente de Amapala, unir a este puerto con el Canal Seco, llegando hasta Puerto Cortés, debe ser considerado un paso histórico que significa el encuentro con el desarrollo que le abre los brazos a nuestro país, porque al estimular el tráfico comercial desde los países asiáticos por nuestro territorio, le representa a Honduras una grandiosa fuente de ingresos y de generación de empleo. El progreso que ha tenido Panamá se lo debe a la enorme cantidad de ingresos que le genera el Canal, especialmente desde el momento en que el Gral. Omar Torrijos obtuvo del gobierno de Jimmy Carter la devolución de la administración de esta puerta oceánica que representa una mina de oro para los panameños.

El Canal Seco de Honduras también será usado por Nicaragua y El Salvador, todo esto representa un enorme caudal de ingresos para nuestro país que requerirá una administración eficiente y celosa, con supervisión internacional, de manera que no haya posibilidad alguna que la fatídica deshonestidad pudiera echar raíces en el Canal Seco de Honduras. Todo esto hay que advertirlo para prevenirlo, sin duda que Honduras necesitará de asesoría internacional, una vez que esté construido el puerto comercial de Amapala conectado a tierra firme por un puente con la suficiente capacidad para soportar el tráfico comercial.

Elaboramos este mapa futurista porque ya lo podemos considerar un hecho una vez que el gobierno ha tomado la decisión de hacerla realidad y el BCIE ha aprobado el monto para financiar esta obra cumbre, que es la inversión más importante que propulsará el desarrollo de nuestro país. Y porque está escrito, el progreso de Honduras vendrá del Pacífico, porque las potencias asiáticas necesitan contar con el mercado consumidor más grande que está en la costa este de EEUU. Y que fortuna para los hondureños, vivir en el país que está en el corazón del continente, en el punto clave por donde se puede pasar con facilidad del Pacífico al Atlántico.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 15 de octubre de 2021.

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