Un consenso por el pueblo

julio 6, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

A lo largo de estos 100 días de pandemia hemos hablado de los motivos para estar agradecidos con aquellos profesionales de la salud que se han mantenido en la primera línea de lucha contra el coronavirus, que, aclaramos, están bien identificados, porque hay muchos que desde un principio dieron un paso al lado para quedarse en sus clínicas atendiendo a sus pacientes. Sin embargo, hoy tenemos que revisar el papel de ciertos profesionales que están opuestos a construir un consenso nacional, algo fundamental para hacerle frente a las consecuencias de la pandemia.



Los directivos del Colegio Médico han asumido una posición que a todas luces es eminentemente política, pretendiendo convertirse en la cabeza del sistema de salud, una actitud totalmente inconsecuente con el orden legal que prevalece en nuestro país donde hay un gobierno establecido, electo, con sus instituciones con sus respectivas responsabilidades. Sumándose a este movimiento está la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés que extrañamente juega mucho en el campo político haciéndole barra y aupando al Colegio Médico a que concrete sus amenazas que están siendo llevadas al ámbito delictivo. El Colegio Médico amenaza con provocar un retiro de sus afiliados de los hospitales, lo que de ser cierto sería un escape lamentable que deberá ser castigado como un delito contra la salud de la población hondureña.

El Colegio Médico basa su alboroto en que no se debe permitir el funcionamiento de las maquilas porque, alegan que es en ellas donde se produce el contagio masivo de personas en el valle de Sula y en general en el departamento de Cortés, lo que no está probado científicamente porque las maquilas que están operando, por lo que hemos visto, han instalado todas las medidas de bioseguridad dentro de sus naves y las personas que están trabajando más bien podrían contagiarse fuera de los centros de trabajo, si al salir o estar en sus vecindarios no usan las mascarillas, no guardan la distancia de dos metros respecto a otras personas y no se lavan las manos.

El Colegio Médico de Honduras se ha colocado en una posición evidentemente política que no ayuda en nada al esfuerzo, que no solo es del gobierno sino de una buena cantidad de instituciones y organizaciones de la sociedad que están participando y ayudando a librar la batalla contra la pandemia, mientras el Colegio Médico decidió desde un principio mantenerse al margen, un margen lleno de altanería, condicionando en que se le diera la conducción del ramo de Salud, lo que implicaba dejar fuera del manejo a la Secretaría, provocando una ruptura interna del orden administrativo. Como el gobierno no cediera a semejante pretensión, el Colegio Médico se ha lanzado a formar su propia línea de fuego, atacando lo que hace, no hace o deja de hacer la Secretaría de Salud y la mesa intersectorial.

Obviamente, con el Colegio Médico optando por una posición bota-fuego es imposible construir un consenso que es vital en estos momentos en el área de Salud, porque con los afiliados de este gremio dedicados a torpedear toda iniciativa que hagan la Secretaría y demás entidades que forman la mesa intersectorial, cualquier actividad que se promueva en esta lucha no convencional caminaría cuesta arriba si los afiliados del Colegio Médico acataran el llamado a abandonar los hospitales. Un retiro de los médicos de los centros hospitalarios en este momento sería marchar en sentido inverso, porque ahora que estamos a punto de descubrir el pico de la pandemia es cuando se requiere hacer el mayor esfuerzo posible en materia de atenciones a las personas contagiadas.

Naturalmente que después habrá tiempo para deducir responsabilidades civiles y criminales a los médicos que abandonen sus puestos en los hospitales, desde penas con prisión menor hasta penas mayores que impliquen la cancelación de sus títulos académicos que no les permitirá ejercer su profesión por el resto de su vida. Un abandono de las obligaciones en un momento crucial como es esta pandemia, para los médicos es una deserción peligrosa que los puede llevar a una condena lamentable que, además los estigmatizará como traidores contra la salud del pueblo hondureño, por el hecho de obtener a su costa logros políticos personales y de grupo.

La determinación de abandonar los hospitales, al que nos quiere llevar el Colegio Médico es el camino más equivocado y torcido que significaría la ruina profesional de todos aquellos médicos que decidan dejar sus puestos, y que, al ser juzgados de oficio por los tribunales significaría la ruina profesional, personal y familiar de todos cuantos decidan embarcarse en una aventura tan temeraria como condenable.

Quiéralo o no el Colegio Médico, en Honduras hay un orden de derecho, hay un gobierno, con su ramo de salud organizado, al que pueden o no apoyar, pero llegar a la temeridad de incitar a sus agremiados a que abandonen los hospitales si no les atienden su condición del cierre de las maquilas, es un resbalón peligroso que le puede costar el futuro a todos aquellos profesionales de la medicina que decidan enrolarse con el Colegio Médico para dar un paso en falso que no abona a la salud de la población sino que más bien agrava la amenaza de la pandemia.

Llamamos a la reflexión a la presidenta del Colegio Médico, Suyapa Figueroa, para que actúe como una profesional responsable, y a la vez como una ciudadana que debe estar agradecida con su país, por haberle permitido coronar la carrera de medicina, que por si no lo sabía o no se lo han explicado, es mayormente costeada con los impuestos que pagamos los contribuyentes. Este es un motivo suficiente por el que la doctora Suyapa Figueroa debe estar agradecida con nuestro país, que aunque no lo sepa también es el suyo, y por el que, lo mejor que puede hacer en estos momentos, es sumarse al consenso nacional que está plasmado en la mesa intersectorial, donde contra viento y marea se está trabajando arduamente en la lucha que busca frenar al coronavirus.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 6 de julio de 2020.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *