Un arquetipo perverso

julio 31, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Hace poco comentamos un artículo de dos funcionarios del BID, en el que de alguna manera lamentaban que a Honduras no se le hace justicia por muchas cosas positivas que se dan en el país y de las que los mismos hondureños somos reacios a reconocerlas. Lo cual es muy cierto porque la cultura que se ha incubado en una gama intelectual que tiene una gran presencia en el ámbito de la opinión pública, es la de ver colgada a Honduras, y hacer de esto un dogma, a base de un pregón insistente, de que todo lo malo, mejor dicho, lo más malo que hay en el mundo, está en Honduras.



Así que, cuando sale en el ámbito internacional una noticia que nos pone en el plano positivo, el ejército de detractores monta las carabinas disparando a diestra y siniestra, alegando que todo lo que se dice en bien de Honduras es falso y mendaz. La CEPAL es un organismo internacional, cuyos miembros responden a una línea de seriedad que no responde a principios, sino a obligaciones y responsabilidades. La CEPAL supervisa, confirma y desmiente cifras positivas y negativas. El gobierno de cualquier país puede presumir de un éxito económico, pero si los estándares de ese país, que son certificados por firmas calificadoras, no concuerdan con los datos oficiales, la obligación de la CEPAL es presentar las cifras reales.

Este día, la CEPAL presentó en Santiago de Chile las cifras de Honduras, que como pocas veces sucede, esta vez nuestro país aparece con números positivos, expresando un crecimiento económico que la CEPAL considera importante, porque el logro está basado en avances de reducción de la pobreza, control de la inflación, crecimiento de la economía, por encima de la media de los países latinoamericanos. Según estos datos, la tasa de desocupación abierta a nivel nacional es inferior a la registrada en el 2017. Y se espera una mayor capacidad de consumo de las familias, gracias al aumento de las remesas que envían los hondureños desde el exterior.

No analizamos los demás porque son datos técnicos en el aspecto financiero, nos quedamos con los mencionados que son indicadores fáciles de entender, de que, en algo ha mejorado la condición de vida de los hondureños. Es decir, hay frutos y son buenos, y a las pruebas tenemos que remitirnos. ¿A quién creerle? A los críticos permanentes, que han hecho del desconocimiento de todo aquello que expone a Honduras con algún avance, su arquetipo ideal para ganar figuración? O a la CEPAL, cuya misión no es la de tergiversar, inventar o falsificar las cifras de un país.

Por supuesto que nos quedamos con los datos que da la CEPAL, que si bien no deben servirnos para echar las campanas al vuelo, por lo menos nos estimulan para no ahogarnos en el pesimismo en el que nos quieren ver los detractores que tiene Honduras. Ese arquetipo perverso de mantener montadas las baterías contra el país, por el prurito de hacer oposición, porque hacer el papel de opositor es el mejor negocio para muchos, es la conducta más cruel que puede asumir una persona que ha nacido en el territorio hondureño.

Pudieran ser más inteligentes sin tener que reconocer públicamente que el crecimiento que nos otorgan las cifras de la CEPAL es un mérito de JOH. De acuerdo, no están obligados a hacerlo, pero pudieran por lo menos no ser tan detractores y abrirse un poco para ver que es un logro de Honduras, y que, como tal, siendo un avance de nuestro país, son “otros”, los funcionarios de la CEPAL, los que lo ponderan y lo celebran, entonces deberían admitir, aunque sea de mala gana, aunque sea con la cara empurrada, que Honduras logra un crecimiento económico, y lo vital que es el crecimiento para todo país, porque sin crecimiento económico no hay esperanzas de mejorar el bienestar de una nación, significa que los hondureños estamos a las puertas de mejorar las expectativas como país.

Y esto nos lleva a reafirmar, que si el gobierno actual se decide a establecer una política económica de empleo masivo, para lo cual debe incentivar a las grandes empresas que son las que crean miles de puestos de trabajo, mediante la reducción de los impuestos en general, incluyendo el impuesto sobre ventas y la reducción del costo de la factura eléctrica, el logro que hoy le reconoce la CEPAL será superior en los próximos años, cuando la tasa de desempleo caiga a niveles más bajos, porque miles de hondureños más, tendrán oportunidades laborales en Honduras. Esta es la llave, la única para abrir la puerta del crecimiento económico. El gobierno tiene la decisión, es asunto de voluntad.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 31 de julio de 2019.