Turismo y salud mental

septiembre 28, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS



Los hondureños empezaron a disfrutar la semana vacacional correspondiente al feriado morazánico, un período de disfrute, de solaz y esparcimiento que viene muy bien en todo sentido. En primer lugar para fortalecer la salud mental de las personas que laboran tanto en el sector público como en el privado y en segundo lugar, como un importante revulsivo para la economía nacional.

Los períodos vacacionales se han establecido como una obligación social en todos los países, donde aparte de las vacaciones que se disfrutan como un derecho laboral, hay otros que en forma excepcional se integran por días feriados dispersos que se consolidan en varios días para que las personas se puedan movilizar, sea para visitar otros lugares o para visitar familiares y mantener la convivencia familiar. En El Salvador, se otorga una semana agostina que permite a los salvadoreños hacer turismo interno e internacional, produciendo una derrama que favorece a la economía de ese país y que se desborda a otros países, incluyendo Honduras, donde anualmente recibimos miles de turistas salvadoreños que visitan diversos lugares.

En Estados Unidos, hay varios períodos vacaciones, comenzando con la semana de verano, la llamada ‘easter week’, el equivalente a nuestra semana santa, que la hemos convertido en vacaciones de veraneo. Y así por el estilo, los norteamericanos creen mucho en el descanso turístico, porque los médicos lo recomiendan como una solución al desgaste emocional que produce la tensión laboral.

No hay porqué reprochar ni oponerse a los períodos vacacionales, porque nada más relajante para volver a cargar las baterías emocionales que un descanso vacacional. Según diversos estudios, cuando las personas disfrutan vacaciones haciendo turismo obtiene un amplio beneficio para su salud mental, por el hecho de disfrutar otros escenarios panorámicos, donde la vista se recrea y el espíritu se deleita. Porque, los tiempos tan crispantes, no solo gastan las energías físicas, sino que estremecen la parte emocional que es lo que produce un agotamiento mental. Por esto los norteamericanos creen a pie juntillas en las vacaciones. Es más, exigen que la gente deje de trabajar pos tiempos y tome sus vacaciones, lo que hace prohibitivo que las empresas remuneren o paguen las vacaciones a sus empleados, exigiéndoles que otorguen las vacaciones a los empleados para contribuir a su salud mental.

Para países como Honduras, los períodos de vacaciones como la semana santa y el feriado morazánico son motores que mueven la economía rural y departamental, porque es en estos períodos donde muchas personas que no tienen empleo de forma permanente, cuando encuentran puestos de trabajo que desempeñan por varias semanas, devengando ingresos que alimentan sus presupuestos. Y por el lado empresarial, hay hoteles, restaurantes y otros negocios de entretenimiento, que esperan estos períodos vacacionales para producir ingresos por las ventas de productos y servicios.

El feriado morazánico es un alivio económico que les ha caído como salvavidas a miles de personas y a centenares de empresas medianas y pequeñas, que se preparan con todas sus áreas de servicio, para atender a los millares de hondureños que se movilizan en esta fecha. De manera que no debe haber reparos de ninguna clase a estos feriados decretaros por el gobierno, que son todo un acierto desde el punto de vista económico como también desde el aspecto mental y emocional.

En el poema “Reír llorando” del poeta Juan de Dios Peza, se narra cuando el famoso cómico Garrik de la vieja Inglaterra llega donde el médico a pedirle consejo para salir de su estado de tristeza emocional, y obtiene como primera y contundente respuesta del galeno el siguiente consejo: “viajad y os distraeréis”. Y en efecto, nada distrae más que un viaje de turismo, andar por la carretera, visitar los pueblos vecinos, caminar por las montañas respirando aire fresco y oxígeno puro, zambullirse en el mar por la mañana con la salida del sol o a la inversa, bañarse por la tarde viendo en el crepúsculo el ocultamiento del sol, caminar por las colinas del Cerro de Hule, disfrutar de la pureza del aire de poblaciones pintorescas como Valle de Angeles, Santa Lucía, Ojojona, etc.

En fin, hay tantos como bellísimos lugares donde los hondureños podemos disfrutar a plenitud y en familia este merecido feriado morazánico. Pero además de disfrutar, hacemos turismo interno, y al hacer turismo interno hacemos patria, porque al disfrutar lo nuestro, apoyamos lo que tenemos.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 28 de septiembre de 2018.

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