Turismo religioso se reinventa para sobrevivir a su segundo año en pandemia

abril 2, 2021

Tegucigalpa, Honduras

Los hondureños viven su segunda Semana Santa en medio de una pandemia que ha obligado a la industria sin chimenea a reinventarse.



En Comayagua, la capital del turismo religioso de Honduras, este Viernes Santo se desarrollan las celebraciones tradicionales que distinguen a esta ciudad colonial, aunque de manera limitada.

Mientras, la iglesia católica mantiene abiertas las puertas de sus iglesias, con todo el control y las medidas de bioseguridad posibles, en coordinación con las disposiciones del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo (Sinager).

Tradiciones religiosas

«Las celebraciones tradicionales en Comayagua por esta ocasión se desarrollarán de manera limitada y controlada, ya que se pretende salvar vidas y evitar contagios; por ello, debemos evitar la aglomeración de personas», afirmó el alcalde de Comayagua, Carlos Miranda.

En ese sentido, dijo que las celebraciones se limitan únicamente a mantener la tradición, sobre todo la religiosa, el fervor cristiano y la tradición cultural que Semana Santa promueve en la ciudad colonial.

Para los comayagüenses, las alfombras de aserrín por donde pasa el Santo Entierro son una tradición de la Semana Santa desde hace cerca de seis décadas.

Este año, estas obras de arte se elaboraron de manera demostrativa en museos, casas culturales, hoteles, restaurantes y centros comerciales para que el turista y los habitantes locales puedan apreciarlas.

 

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