Tragedia migratoria

enero 22, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Desde cualquier punto de vista que se mire el desplazamiento migratorio de los miles de compatriotas que se embarcan en la aventura de las caravanas, buscando ingresar en forma ilegal a EEUU, tiene una connotación trágica, porque no de otra forma se puede ver la cacería de que están siendo objeto los migrantes por parte de la guardia nacional mexicana, que es el baluarte más poderoso de las Fuerzas Armadas de México para asuntos de emergencia, como se les considera a las invasiones por parte de enemigos, igual que en circunstancias trágicas por causas naturales.



Frente a este auténtico muro militar entrenado para rechazar las peores amenazas, no hay nada ni nadie que pueda atravesarlo, porque ese cuerpo militar ha sido formado y entrenado para expulsar cualquier tipo de invasión, y sus órdenes, en cualquier caso, es impedir a toda costa, que quien quiera penetrar a México ilegalmente, puede encontrarse con el fin de sus días. Creemos que la posición ambigua del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, cuando ofrece a los centroamericanos la hospitalidad de su país para obtener un puesto de trabajo, es completamente populista y demagógica.

México tiene más interés en preservar sus buenas relaciones con EEUU que ayudar a los migrantes centroamericanos, la prueba es que al ordenar a la Guardia Nacional repeler a los atrevidos migrantes hondureños, si bien es algo que está dentro del derecho que como nación soberana le asiste, es indecente jugar a dos aguas por pura demagogia y un aberrado populismo. López Obrador sabe que su poder como presidente de su país está limitado por las leyes mexicanas. Y al ofrecer 4 mil plazas de trabajo en una zona que es tan pobre como las regiones más pobres de Centroamérica, lo que lanza es una carnada envenenada por el engaño, que les sirve mucho a los bribones que urden las caravanas con fines que aunque parecieran inconfesables, está a la vista que tienen el claro propósito de crear desestabilización social.

Porque, aunque se busquen argumentos para atribuir las caravanas solo a la desesperación social de los emigrantes, está requete comprobado que hay gente inescrupulosa agitando los ánimos para hacerles creer a muchos compatriotas, que es factible el paso por México y que una vez en la frontera los gringos tienen que ceder por razones elementalmente humanas que apadrinan muchos países del mundo. Y eso es absolutamente falso como inescrupuloso, porque la fuerza con que la Guardia Nacional de México está empleando para repeler a los migrantes hondureños y salvadoreños, es una acción propia para tratar a enemigos en una guerra. El espectáculo dramático del lunes anterior, captado en filmaciones, nos mostró escenas desgarradoras, hombres, mujeres y niños fueron tratados con la brutalidad despiadada nunca antes vista en los anteriores desplazamientos migratorios. No hubo ninguna contemplación, ni siquiera con las mujeres acompañadas por niños de corta edad. La Guardia Nacional mexicana demostró tener instrucciones precisas para no dejar pasar a ningún migrante, y todos cuantos quisieron jugarle la vuelta a los guardias, más pronto de lo esperado resultaron acorralados por regimientos militares que formaban una retaguardia ensayada para atajar de cualquier manera a los invasores.

Lo ocurrido el lunes en el territorio fronterizo mexicano les debe abrir los ojos a los compatriotas que se dejan tentar por los ofrecimientos de los instigadores inescrupulosos, y hacerles entender que no hay forma de penetrar el poderoso muro militar que es la guardia nacional mexicana.

Está visto que los eventos anteriores donde los migrantes desafiaron a los policías mexicanos, a los que eludieron hasta llegar a la frontera con EEUU, dañó el orgullo militar de México. Esta vez ya no fueron simples policías, la Guardia Nacional mexicana es el equivalente a la Guardia Nacional de EEUU, ambos son cuerpos militares para los momentos de extrema emergencia que son aquellos donde está en peligro la seguridad del país. Por lo que podemos deducir que el gobierno mexicano le da el calificativo de “amenaza internacional” a las caravanas de migrantes que proceden de Honduras, El Salvador y cualquier otro país.

Con este cuerpo militar adiestrado para acciones extremas, quienes se atrevan a desafiarlos deben atenerse a las consecuencias. A los que urden las caravanas, merecen que las autoridades hondureñas procedan contra ellos, porque están cometiendo la atroz irresponsabilidad de llevar a personas a un territorio extranjero, convirtiéndolas en víctimas del engaño. Comparable como cuando se lleva a inocentes al matadero.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 22 de enero de 2020.