¿Todos contra el Tribunal Supremo Electoral?

noviembre 14, 2017

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La carrera más loca y absurda en estos momentos cuando ya estamos en la recta final del proceso electoral es la postura irracional que muestran algunos políticos, algunos avezados y resabidos, curtidos por los vicios que han demostrado cuando han estado en los cargos públicos. Y otros, políticos imberbes, que no saben lo que lo dicen, cuando se unen a descargar una serie de ataques infundados contra el TSE. Es descabellado hacerse la idea que una elección se puede ganar desacreditando al máximo tribunal electoral, como si del tribunal dependiera que la gente se identifique con un candidato.



El TSE tiene sus funciones específicas y están contempladas rigurosamente en la Constitución de la República. Sus funcionarios como ciudadanos tienen su sentimiento político, pero los tres son reconocidos por su apego a las leyes, han ganado su reputación muy merecidamente porque se caracterizan por no padecer de amnesias respecto al cumplimiento de sus obligaciones. Tienen un prestigio y una calidad ciudadana detrás de la cual están sus familias y saben que faltar a la obligación cívica y legal que les ha impuesto la República, es truncar su vida y la de los suyos.

Estamos escuchando voces de aspirantes imberbes, jovencitos y jovencitas, que dicen ser abogados y abogadas, aspirantes a un cargo, que han entrado al campo político con la ideología de los malinches, que todo lo quieren ensuciar para ver como consiguen por la fuerza de la presión. Oíamos este mediodía a una aspirante a diputada, una abogada jovencita, con un discurso con el tono más elucubrador que jurídico; no nos pareció una persona juiciosa, descalificando al TSE, porque según ella, el organismo está trabajando para favorecer a determinado candidato. Un comentario de esta manera es muy parecido al lenguaje de los chantajistas que con un solo pujo quieren ensuciar el trabajo de una institución colegiada.

Ninguna democracia se fortalece con políticos que quieren conseguir llegar al poder a puros porrazos, salvo aquella que es la que tolera que un piquete de sujetos invadan los lugares públicos, como vimos recientemente a un grupo de encapuchados queriendo decidir el destino de la UNAH, para conseguir lo que quieren por la fuerza. Una nueva generación de políticos que quieran asaltar el poder a puros tapazos, impregnados de mala intención, no es una buena generación de políticos para trabajar por un futuro mejor para Honduras.

Los políticos deben sosegarse y llamarse al buen juicio y a la cordura. Despotricar por el prurito de hacerlo contra el TSE no es el camino para llegar al poder. El TSE hace lo suyo que es lo que le manda la ley, y sin duda que todos los actores del evento electoral quisieran que el Tribunal actuara siempre favoreciéndolos, entonces no les faltarían elogios para el organismo, pero este no está para favorecer a unos y afectar a otros, ni para ganar cumplidos, su trabajo es nada más cumplir y hacer cumplir la ley electoral.

Y si lo que buscan y lo que quieren es debilitar al TSE, porque este no hace lo que ellos desean, se colocan en el plano de saboteadores del proceso electoral y deben atenerse a las consecuencias, porque de aplicárseles la ley pudieran ser sancionados de manera severa. La democracia hondureña, pese a que lleva más de 35 años de ejercicio en esta última etapa, tiene todavía sus debilidades que son propias e inherentes a la falta de cultura jurídica y política de los aspirantes que se desbocan con infundios y expresiones malintencionados con los cuales pretenden intimidar a la principal autoridad electoral para que les atienda en la consecución de sus fines. Este comportamiento malinche es propio de los ciudadanos jóvenes que tienen una mala formación moral. Lo denotan porque creen que al golpear bajo al TSE, mediante un ablandamiento malintencionado, conseguirán aquella notoriedad mal concebida que los elevará ante los electores para ganar votos. Y a veces este argumento cuasi delictivo, funciona, pero no siempre, porque cuando hay un organismo curtido por la experiencia que sabe que estos gajes son propios de los desesperados que quieren llegar al poder a como de lugar, el organismo responde con propiedad, con hechos apegados a la ley y nada más.

No es de gente buena, sino de gente ruin, buscar mediante la estrategia escabrosa del ataque y la descalificación grosera y sin fundamento hostigar a las autoridades electorales para provocar el ablandamiento que les permita conseguir sus objetivos en mala lid. No corresponde a la ideología “buenista” donde militan los buenos y se excluyen los malos, querer desestimar el trabajo del TSE estando a pocos días de las elecciones.

No es el TSE el que elegirá a las nuevas autoridades, somos los ciudadanos hondureños los que elegiremos, el Tribunal lo único que procura es garantizar que el procedimiento electoral se realice en forma efectiva y transparente. Y para verificar y supervisar que así sea, habrá miles de observadores el día de las elecciones, que darán fe del proceso. Lo que no deben hacer los políticos con experiencia y los inexpertos en política es querer ensuciar el proceso como solo lo harían los malinches. No vean cosas malas en cada acción, porque con esa mentalidad llegaremos a creer que el que las usa se las imagina.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 14 de noviembre de 2017.

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