Tiempo de pactos y acuerdos

enero 12, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Pocas prácticas más democráticas que el pacto o el acuerdo entre los sectores políticos. Cuando se gobierna a base de alianzas, los países avanzan más de lo que se puede lograr por la vía normal, sin que la rentabilidad que se busca para el país resulta algo que afecte a una de las partes, puesto que si la política es el arte de hacer que todo sea posible, este principio debe lograrse para satisfacer el bienestar de los hondureños, es decir, en beneficio de la nación.



Cuando los sectores políticos, por muchas diferencias que tengan entre ellos, se ponen de acuerdo por medio de los pactos y los acuerdos, la política se convierte en un ejercicio tan higiénico, eficiente, como necesaria. No es obra de cordura ni de buenos ciudadanos pensar que solo por medio de las revueltas callejeras es que se podrá presionar por obtener las cuotas de participación política, todo lo contrario, es por medio del pacto es que se pueden saborear los aromas del acuerdo, para concertar, para consensuar y lograr avances de país.

Ya hay un gobierno reconocido internacionalmente por los distintos países del planeta. Cada día, el segundo período de JOH obtiene mayor reconocimiento de los gobiernos de distintas tendencias, pero notamos que entre los que se han identificado con el resultado electoral de nuestro país están varios países de la órbita socialista, comenzando por el mandamás de este modelo que es Rusia, que expresó su aprobación nada menos que a través de su máximo líder actual el presidente Vladimir Putin, pero de este mismo modelo político el gobierno de JOH ha recibido el reconocimiento de la República Socialista de Vietnam, del Caribe ya lo hizo República Dominicana a través de la firma del presidente Danilo Medina, identificado como un gobierno de corte socialista, y de Centroamérica ya lo hizo el presidente Sánchez Cerén del gobierno del FMLN, mientras que Nicaragua ya acreditó su embajador ante JOH, lo que ya es un tácito reconocimiento del gobierno sandinista.

Entonces, ya no queda nada más que esperar a los opositores hondureños que sentarse a conversar con el gobierno, y hablar sobre los temas de país, que es lo que queremos los hondureños que aborden los políticos. El pacto no implica necesariamente ceder, más bien requiere convencer con argumentos, pero lo que ya no deben esperar los integrantes de la oposición es que con revueltas e intimidaciones es que conseguirán sus objetivos. Hay que sentarse y escuchar los puntos de vista del otro, pero no para pedir absurdos sino para enriquecer las soluciones de los problemas que el país requiere resolver.

Hay que entender que en política los pactos o acuerdos deben hacerse en el sentido que al asumirlos no destruyan los principios ni los valores democráticos, por lo que debe quedar claro que todo entendimiento o acuerdo debe partir de la aceptación del marco de la Constitución de la República, que es el pacto de pactos, o el gran acuerdo nacional que permite la convivencia democrática. Una cosa deben entender los políticos de uno y otro lado, este es el momento en que Honduras exige acuerdos de los diferentes sectores, para poder avanzar, de lo contrario, nos volveremos ingobernables y estaremos listos para ir a toda velocidad pero en retroceso.

Honduras, como muchos países, atraviesa varias crisis, pero la más grave es el peligro de no saber o no poder interpretar la realidad, y mientras seguimos así, continuamos quemando las energías en echar más leña a la hoguera del sectarismo político mientras se expande la úlcera de los peligros de la inseguridad y el avance del crimen organizado. Estamos perdiendo un tiempo precioso, abonados a la obsesión de obtener el poder a como de lugar, mientras que hay otros sectores que no escatiman en imprudencia para llevarnos hacia el derrotismo. Son felices paralizando la actividad económica, tomándose las carreteras, las calles, como si no supieran que un país con una economía en andrajos ni siquiera vale la pena como objetivo para gobernar.

Tampoco quieren darse cuenta estos sectores que demuestran una ferocidad en sus manifestaciones que cada día se están haciendo mas viejos, y cada vez pierden simpatía en el electorado, pero si tienen otra percepción, les aseguramos que es falsa. En otra elección no contarán con las mismas circunstancias que les abonaron el año pasado y entonces estarán más débiles si no cosechan simpatías. Cada vez que demuestran más ferocidad en las calles menos simpatía cosechan… Entonces, el consejo sano es que cultiven esperanzas, que actúen como políticos civilizados y podrán tener de su lado más hondureños cuando volvamos a las urnas. La idea de celebrar pactos y acuerdos no es mala, por algo los europeos y los norteamericanos los ponen en práctica a cada momento ¡y miren que países más adelantados!

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 12 de enero de 2018.

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