Tegucigalpa… una ciudad noble

septiembre 30, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Tegucigalpa ha sido y es una ciudad noble, porque a todos los que llegamos de otra parte del país nos ha abierto los brazos sin ninguna clase de reticencias. Los que tenemos conciencia del buen agradecimiento hemos procurado siempre retornarle algo de lo mucho que nos dado esta gran ciudad, pero hay otra gente que por desconocer los valores de la urbanidad, habiendo nacido aquí o igual que la mayoría, siendo foráneos, no le demuestran una pizca de cariño a Tegucigalpa.



Cuando vemos las marchas de protestas en las calles capitalinas, que en su mayoría terminan en horribles ataques de vandalismo, se nos arruga el estómago al ver la sinrazón de estos individuos destruyendo monumentos públicos, rayando paredes, rompiendo vidrios, manchando los edificios públicos y privados, quebrando señales públicas, en fin, destrozando todo lo que encuentran a su paso, en un desprecio injustificable contra Tegucigalpa que no se merece que haya personas de tan bajos instintos actuando como enemigos de la ciudad, atacándola con saña, porque cuando se agreden las instalaciones públicas y privadas es a la ciudad a la que se le hace daño.

Tanto odio expresado haciendo daño a una ciudad que no puede defenderse por si misma, solo puede provenir de sujetos enloquecidos por una ideología mezquina que desubica la mente de personas que están dominadas por el dogmatismo que hace perder el juicio. Pero, Tegucigalpa como si fuera una guerrera valiente, que no se dobla ante los cobardes que viven en ella para hacerle daño pero que se benefician de la ciudad, sigue su camino, y diariamente se fortalece por las buenas acciones que hacen la mayoría de sus hijos que somos los habitantes que la queremos y que hacemos todo lo que hay que hacer por enaltecerla.

Al arribar a sus 441 años de fundación, Tegucigalpa cada vez luce orgullosa, revestida en los últimos años por una nueva fisonomía arquitectónica que le da una impresión modernista, luciendo como una gran ciudad, con edificios imponentes, puentes a desnivel por todos lados y nuevos trazos de estructuras de comunicación gracias a la visión del último alcalde que tenemos, el señor Nasry Asfura, que en sus 5 años y medio de gestión, está a punto de interconectar los cuatro sectores cardinales de la capital, de la forma más expedita posible.

Hoy a Tegucigalpa se le puede recorrer de norte a sur y de oriente a occidente gracias a una buena cantidad de arterias que dan salid, conectando a las calles unas con otras, permitiendo que el parque vehicular se mueva sin tantos atoramientos. Al decir del alcalde Asfura, con otras vías que están en construcción, a finales de años, veremos a Tegucigalpa interconectada casi en su totalidad. Pero la capital todavía tiene carencias que son asignaturas pendientes para su autoridad municipal. Tenemos carencia de agua potable, quizás la debilidad más sensible como ciudad, que aunque no somos los únicos capitalinos con escasez de agua, es el reto más acuciante que enfrenta el alcalde Asfura, aunque como jefe de la comuna ha anunciado proyectos que están encaminados a la altura de los diseños. Tegucigalpa debe desarrollar cuando menos dos represas más, con capacidad para reservar aguas lluvias durante el invierno y percibir las aguas que corren en los cauces de los afluentes que en época lluviosa se llenan por las aguas lluvias.

El alcalde Asfura maneja entre sus planes un proyecto ambicioso para construir un moderno jardín botánico dotado con una concha acústica para conciertos, bibliotecas públicas y jardines amplios donde serán sembradas todas las especies de la flora que se adapten a la tierra y al clima de la capital.

Si las próximas autoridades edilicias de Tegucigalpa mantienen el ritmo de atención y de trabajo que ha desarrollado el alcalde Asfura, Tegucigalpa será una capital esplendorosa en pocos años. Los que hemos vivido en Tegucigalpa en los últimos 50 años, hemos visto su desarrollo paulatino, pero en estos últimos diez años hemos notado un adelanto asombroso de nuestra querida capital. Ha jugado un gran papel el desarrollismo estructural privado con edificios modernos que son verdaderos rascacielos, que le dan un toque de babel de hierro desde lo alto.

En este 441 aniversario los que vivimos respetando y queriendo a nuestra querida Tegucigalpa, hacemos votos de compromiso por ser leales con nuestra ciudad, por no dañarla, por sumarnos a todas las buenas acciones que hacen las buenas personas que es lo menos que podemos hacer para devolverle a Tegucigalpa, tanta nobleza con que nos ha tratado.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 30 de septiembre de 2019.