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septiembre 4, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

En un evento celebrado en EEUU, una concurrida asamblea de jóvenes interrogaban a varias personalidades sobre si esa gran nación seguía siendo el mejor país del mundo y uno de los personajes, en forma arrojada, con vocabulario soez, no apropiado para un evento académico, les cantó una verdad que para él es incuestionable: EEUU ya no es el mejor país del mundo. Y acto seguido enumeró una seguidilla de precariedades que ya no le permiten a USA tener el distintivo de máxima potencia mundial, entre ellas el de tener un sistema de salud que deja mucho que desear. Pero, en el otro lado del planeta, esta semana hemos estado viendo como a China Continental las cosas se le han volteado y como para prueba el mejor botón de muestra son las filmaciones, la naturaleza es la que le ha propinado a China una serie de reveses con desastres descomunales que por mucho poderío económico que disponga, le han hecho una mella que no es un agujero en el calcetín. Y de remate, China ha quedado en desventaja en el área tecnológica al no poder contar con el suministro de los complementos que les compraba a los fabricantes en Silicon Valley de EEUU. Y para ponerle la tapadera al pomo, el sistema de salud chino ha quedado en entredicho con una cacareada vacuna que no tiene visos de ser un fármaco garantizado para un resultado que garantice inmunizar contra el COVID-19.



Citamos estos dos casos donde está en juego el prestigio de dos titanes del planeta, EEUU y China, pero revisando el mapamundi hay una sarta de errores garrafales en Inglaterra, Alemania, Francia, Italia y no digamos en Rusia. En cambio, los hondureños nos hemos acostumbrado a meter presión en la crítica a nuestras autoridades, lo cual es un derecho que le asiste a la ciudadanía propiamente dicha, porque tratándose de los políticos de oposición estos no saben distinguir entre una jícara y un mazapán, y siempre andan con la carabina al hombro disparando a todo lo que tenga olor a obra gubernamental.

El caso de los hospitales móviles ha sido motivo para que los opositores hagan festín tres veces al día, incluso mintiendo sobre aspectos que cuando se demuestra que están caminando, no hay voluntad de mostrar ni una sola pizca de caballerosidad para admitir que se ha incurrido en un error, pero de los políticos opositores no se puede esperar caballerosidad, sería como pedirle peras al olmo. En Honduras tenemos muchas cosas malas que hay que subsanar, eso es insoslayable, pero también tenemos cosas buenas y se está trabajando en otras que en el futuro deberán ser valoradas por la población usuaria. La pandemia nos tiene acorralados por ahora, pero demasiado ciego es aquel que no vea los esfuerzos que hacen las autoridades gubernamentales en el campo sanitario, en el que, se están dotando al país de una serie de instalaciones hospitalarias con sus respectivas dotaciones. Los hospitales móviles que tanta cizaña movieron los intereses creados de proveedores locales que se sintieron marginados del negocio, están llegando poco a poco, no con la celeridad que se esperaba, pero dos de ellos ya están a punto de empezar a funcionar, otros están próximos a ser embarcados y los restantes están en plena construcción según lo ha corroborado una comisión técnica que ha inspeccionado en Turquía donde y con qué calidad de materiales se están elaborando.

Nuestros compatriotas deben aprender algo, existe una Honduras que es mucho mejor que sus políticos, es la Honduras donde estamos los ciudadanos que vemos sin ningún interés político o comercial los asuntos de Estado, los que son del interés general de la nación. La salud y educación son dos de esos asuntos, y en el primero, ni estando en una pandemia los interesados son capaces de arriar la bandera de la envidia y la cizaña. La empresa que también ofrecía vender los hospitales contrató a un empresario hondureño con pasaporte diplomático para representar al país donde se fabrican hospitales, pero el cuestionado ex director de INVEST-H, Marco Bográn, prefirió a un representante guatemalteco-mexicano, por cierto de muy mala facha que a simple vista pareciera ser una persona no confiable para negocios de Estado, pero como las apariencias engañan, porque no necesariamente un bien vestido, vaya, un petimetre o una persona con aspecto caballeroso, resultaría el más honrado en estos tratos donde se mueven muchos millones de dólares.

La mejor valoración en estos casos es esperar para ver los resultados; y en Honduras donde tanto nos gusta flagelarnos, somos campeones para autodestruir todo lo que hace un gobierno, en cualquier campo. A Villeda Morales, los nacionalistas de aquellos años le inventaron que se compró dos mansiones en Suiza de lo que nunca aportaron pruebas. Qué no dijeron cuando Suazo Córdova hizo un estadio en La Paz para que terminara convertido en un corral de bestias. En velocidad para destruirnos nadie nos gana a los hondureños, somos bravos para subestimarnos en todo, pero quienes enarbolan esta bandera son los políticos de oposición que desayunan, almuerzan, cenan y sueñan con hacer ver a Honduras patas arriba.

Desde luego que tenemos muchas cosas malas que nos retratan de la peor manera en el exterior, en parte la compra de los hospitales móviles se sumó a ese lastre por la forma como el señor Marco Bográn hizo la compra. Pero, el MP, la Contraloría, la PGR y demás entres del país tienen la obligación de establecer si hubo sobrevaloración de los mismos para que los tribunales deduzcan las responsabilidades si es que las hay.

Cierta vez al asistir a un hospital de la Florida me atendió un médico cubano graduado en la Escuela de Medicina de La Habana, pero al querer aplicar en los hospitales de EEUU no pudo llenar a cabalidad los requisitos de conocimiento y experiencias que le requerían. Y tuvo que estudiar medicina por segunda vez en EEUU. Como ven, no hay país perfecto ni hay perfección en todo el mundo, en todas partes hay bemoles y se cuecen habas. Y Honduras no es la excepción, pero no para pensar que aquí todo es malo, porque al final de la pandemia, entre las cosas buenas que le darán un beneficio al pueblo hondureño estarán los siete hospitales móviles. Como ven, esto no solo pasa en Honduras, pasa en el mundo y si no veamos lo que está pasando en EEUU.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 4 de septiembre 2020.

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