También en EEUU se cuecen habas

febrero 24, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La triste historia de que solo en los países latinos se retuercen las leyes ha tenido un mentís rotundo de los propios fiscales estadounidenses al admitir haber alterado los procesos, es decir, falsear las leyes, para arrinconar a un empresario extranjero con el deliberado propósito de refundirlo en la cárcel. El caso estalló con ribetes de escándalo en la Fiscalía del distrito de New York, considerada una de las principales oficinas de investigación criminal de EEUU, situada en el área de Manhattan, donde se ventilan casos de terrorismo y narcotráfico. Ha sido la jueza federal Alison Nathan la que ha puesto la denuncia sobre una posible mala conducta de los fiscales, que han adquirido una celebridad internacional por su obstinación en implicar a funcionarios extranjeros en casos que continúan ventilándose en esa jurisdicción.



Pocas veces es la misma justicia de EEUU la que se desguaza, pero esta vez está bien herida, porque una jueza federal es la que pide al departamento de justicia que abra una investigación a fondo sobre la actuación de este equipo de fiscales de la mencionada jurisdicción que cargan baterías contra muchos latinoamericanos que están acusados en EEUU, entre ellos funcionarios venezolanos, y el ex diputado hondureño Tony Hernández. El hecho de que sea una juez federal de EEUU la que acuse a estos fiscales de Nueva York, caracterizados por su ferocidad acusatoria, por mal manejo de las pruebas, intentando deliberadamente traspapelar documentos para ocultar la verdad, abre una enorme grieta de duda en la justicia de EEUU, que no es la primera vez que resulta cuestionada, porque ya en otras ocasiones ha sido derribada la fama de que EEUU tiene un sistema judicial infalible.

Las faltas de los fiscales de Nueva York no son asuntos simples, la agencia de noticias AP mostró pruebas de que los fiscales se inventaron una mentira rotunda para ocultar documentos que favorecían a un empresario iraní, al que los fiscales querían condenar contra viento y marea. Al ocultar un documento con valor exculpatorio, los fiscales se inventaron excusas para traspapelarlo y dañar al acusado. Este es un caso grave que no solo pone en la picota del desprestigio a los fiscales de la corte de Manhattan sino a toda la justicia de EEUU, a tal grado que Stephen Gillers, profesor de Ética de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, ha manifestado que la conducta de los fiscales de esta corte es alarmante, por tratarse de la principal fiscalía de Estados Unidos, al tiempo que se preguntó que no podría suceder en otras fiscalías de la nación.

Es en esta jurisdicción de Nueva York donde los fiscales han puesto de moda conceder una capital importancia a las declaraciones de los criminales, que resultan premiados con penas leves cuando aportan supuestas evidencias contra elementos vinculados al delito del narcotráfico, algo muy sensible para la sociedad estadounidense, que igual que el resto del mundo desea vehementemente que alguna vez la justicia de su país pueda erradicar.

Con la conducta de estos fiscales los criminales encuentran la ventana más grande para aligerar su pena o para recuperar su libertad en poco tiempo, lo que ya está siendo escrutado con mucha inquietud en los estrados judiciales de EEUU, porque aunque la justicia de este país persigue con tenacidad a los criminales, no admite que las leyes sean retorcidas por los fiscales, que llevan la parte acusatoria en representación del Estado. Llegará el momento en que la admisión de evidencias de los criminales para aligerar sus propias penas, pudiera ser excluida del andamiaje institucional de EEUU, que se da con la piedra en los dientes cuando los fiscales dependen de los testimonios de elementos criminales para acusar a otras personas.

El caso del empresario iraní, que ha resultado libre de cargos de gran cuantía, puede abrir la puerta para descartar testimonios de sujetos criminales que al ser juzgados en esta Corte de Nueva York, de antemano son preparados por sus abogados, conocidos como los buitres de la corte, convertidos en expertos para involucrar a personalidades públicas extranjeras por sus nexos familiares con los implicados. Al ser expuestos en la picota pública por una juez federal, estos fiscales dejan muy lastimado el prestigio de la justicia de Estados Unidos, al acusar los mismos vicios de retorcer las leyes que achacan a otros países.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 24 de febrero de 2021.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *