Sufre infección cerebral por culpa del uso de hisopos

marzo 22, 2019

Reino Unido

Un joven completamente sano estuvo a punto de perder la vida por estos objetos que parecen útiles para la higiene.



Uno de los productos de higiene más populares en todo el mundo son los llamados hisopos, a los cuales mucha gente recurre para hacer una limpieza profunda de las orejas, sin saber que muchos son los especialistas que recomiendan un uso limitado de los mismos, ya que podría causarle grandes daños a tus oídos.

Eso fue lo que le ocurrió a un hombre de 31 años, según un estudio publicado recientemente por la revista British Medical Journal (BMJ) Case Report , el cual gozaba de buena salud cuando de repente, tuvo que ser llevado al hospital tras sufrir fuertes convulsiones.

10 días antes de este acontecimiento, comenzó a notar una molestia en el oído izquierdo. Posteriormente empezó a sufrir dolores de cabeza, náuseas y vómito. Su doctor pensó que tenía una infección, por lo que le recetó dos tipos de antibiótico.

En el hospital le comentó a los médicos que desde hace semanas había notado que olvidaba las cosas con facilidad, así que le practicaron una tomografía computarizada (TAC) y entonces descubrieron que tenía un “cuerpo extraño” en la parte superior izquierda del cerebro.

Entonces, los doctores decidieron hacer una intervención quirúrgica para saber exactitud qué cosa era. Al abrir descubrieron que era un pedazo de hisopo que se quedó atrapado en el canal auditivo externo izquierdo, lo cual le había provocado algo que se conoce como otitis externa necrotizante (NOE), u otitis externa maligna.

Médicamente, la NOE es una infección que se origina en los tejidos blandos del conducto auditivo externo y se extiende al hueso circundante. “Rara vez causa complicaciones intracraneales y normalmente aparece en pacientes ancianos con diabetes o inmunodeficiencia”, explicaron los investigadores.

“El uso de estos bastoncillos dentro de las orejas es común, a pesar de que está reconocido que pueden causar traumatismos, perforación de la membrana timpánica, cerumen impactado, infecciones e incluso que el bastoncillo de algodón quede atrapado en el oído”, agregaron.