Salvar al planeta y sus habitantes

noviembre 1, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La cumbre mundial del G20 que se celebra en Escocia, para revisar los objetivos de la lucha contra el cambio climático, tiene lugar en un momento especialmente crítico para el mundo, no solo respecto a los datos científicos sobre la evolución de la salud del planeta, sino sobre todo porque coincide con un período de tensiones inauditas en el precio de los hidrocarburos, y que constituye el mayor argumento para subrayar las ventajas de las energías renovables frente a la dependencia y en algunos casos el chantaje de los diferentes mercados energéticos.



Porque en esta cumbre, los líderes del mundo no solo van a tratar temas como las inundaciones, la deforestación y la falta de conciencia para sembrar más árboles, la inundación de los océanos por los desperdicios plásticos, la contaminación de los lagos y lagunas, ríos y océanos; en esta cumbre los líderes de los países desarrollados llegan más con el propósito de analizar la transición de las energías fósiles a las renovables, sin tener en cuenta que los efectos económicos directos recaen de manera drástica sobre millones de personas, para los que los objetivos de reducción de emisiones que se proponen fijar los líderes mundiales no tienen sentido si los países pequeños como Honduras, no recibimos ningún apoyo por el daño que nos causan los grandes países como China, que no tienen ninguna conciencia para controlar el daño que le están haciendo al medio ambiente.

Los principales contaminadores del mundo, según estudios especializados, son China, India, Indonesia y otros, que se conforman con contemplar el proceso de contaminación mundial como si no fuera con ellos, cuando son ellos los mayores causantes de la contaminación ambiental que produce un cambio gravoso en el clima. Esta cumbre que se celebra en Escocia debería tener como meta común, salvar al planeta y también a sus habitantes, pero esta preocupación no es precisamente lo que se plantea en esta cumbre, más bien son los intereses de los países que más afectan el ecosistema los que se ponen en el tapete de las discusiones en este evento.

La característica de esta cumbre del G20 es que está más concurrida por los países necesitados, que las anteriores, pero China, el causante del mayor perjuicio del cambio climático, no está presente en la cumbre. Llegó el Presidente de EEUU, Joe Biden, no así el líder chino Xi Jinping, que es el ausente más notable en la cumbre. Cabe destacar que los veinte países del G20 que asisten son los países que acumulan el 60 por ciento de la población mundial.

Una de las iniciativas que se presenta en la cumbre, que propiamente no es la solución al problema del cambio climático, es acordar un impuesto mínimo a las multinacionales que con sus diversas actividades productivas generan un daño inconmensurable al ecosistema, pero este y otros aspectos a tratar en la cumbre no tendrán eco si China que es el mayor contaminante del mundo no asiste a la cumbre porque Xi Jinping rehúye que le enrostren el triste papel contaminante que juega la nación que según algunos observadores será dentro de pocos años la mayor economía del mundo. Algo que aterra, porque si ahora que China apenas despunta hacia ese importante liderazgo, muestra su mayor arrogancia, que actitud más arrogante adoptará cuando nos tenga bajo la suela de sus botas.

Está científicamente demostrado que producto del cambio climático la descomposición atmosférica produce ahora más fenómenos climáticos como los huracanes y tifones. El año pasado en lo más espeso de la pandemia nos azotaron dos huracanes que nos provocaron daños inconmensurables que pueden ser atenuados con inversiones que anticipen el daño que provocan esos fenómenos. El gobierno hondureño ha planteado en esta cumbre del cambio climático una gestión para que se asignen a Honduras recursos de los llamados fondos verdes, destinados supuestamente a ayudar a países como el nuestro, para reconstruir el aparato productivo dañado y a la vez construir nuevas represas con doble finalidad: acumular aguas para producir energía renovable y evitar que las lluvias abundantes hagan desbordar los ríos a las áreas agrícolas.

Para esto, Honduras ha presentado a los organismos mundiales los testimonios de los enormes daños que nos causaron los dos huracanes el año pasado. De nada sirve que las potencias mundiales acumulen miles de millones de dólares en sus arcas si no los destinan a ayudar a países como el nuestro que tiene la desventura de estar en la llamada ruta de los huracanes. Somos afortunados al no tener volcanes, pero con los huracanes paseándose por nuestro territorio, ahora de dos en dos, tenemos más daños que los que registran los terremotos. De manera que si China se hace la loca, no asistiendo a la cumbre del cambio climático sabiendo que es el mayor contaminante del mundo, tendremos que prepararnos nosotros por nuestra cuenta, procurando no terminar de arruinar nuestro ecosistema, y lo haremos sembrando más árboles y no arrojando basura a los ríos.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 1 de noviembre de 2021.

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