Saliéndonos del ruido político

marzo 16, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS



Creo que los periodistas y los medios deberíamos apartarnos del ruido político, que por momentos es fastidioso, por lo menos durante cierto tiempo y sin despegar el ojo de los entuertos que protagonizan los que quieren llegar a dirigir el país con una escasa concepción de cómo se administra una nación como la nuestra, que vive atrapada por los problemas ancestrales que empiezan a resolverse. Hasta por salud mental propia y de los televidentes, nos apartamos de la pirotecnia volátil de Mel Zelaya, Salvador Nasralla y demás yerbas, para enfocar un tema de verdadera trascendencia, que tiene una enorme relación con un beneficio social como es la construcción de más de 50 parques infantiles como política de Estado que se ha trazado el gobierno hondureño.

Un parque infantil cumple una función de gran contenido social, porque es un área donde concurren niños y jóvenes acompañados de sus amigos y de sus padres. Y en momentos cruciales en que la sociedad hondureña necesita de espacios para que la familia pueda integrarse mediante actividades de distracción, los parques infantiles que el gobierno está construyendo en todos municipios del país es un factor de desarrollo cognitivo, porque al tener todas las condiciones para que los niños y jóvenes con sus padres formando el círculo familiar, se encuentren en determinados momentos haciendo actividades deportivas y departiendo en juegos apropiados, los parques constituyen el factor que contribuye a una mejor calidad de vida y para que, en la integración familiar, los niños y jóvenes puedan crecer de manera social.

Los parques infantiles que se están construyendo en todo el país, de los cuales hay más de 50 funcionando, es un avance social para consolidar la integración familiar en tiempos en que la disgregación de muchas familias se ha originado precisamente en la falta de tiempo que los padres dedican para compartir con sus hijos, con la excusa de que, no hay dinero para ir a las diversiones privadas. Los parques infantiles están distribuidos de una manera estratégica, aprovechando los espacios de los barrios y colonias, dotados con buenas instalaciones, con la suficiente protección para que la familia acuda a ellos a divertirse y a ejercitarse.

En este sentido, siendo que la familia es el más importante elemento en la cual descansa la sociedad, los parques incentivan los círculos familiares al motivar a los padres a ir por las tardes o los fines de semana a realizar actividades deportivas que son básicas para un sano crecimiento físico, mental y emocional  de los niños. La actividad al aire libre en un parque, donde llegan otras familias, fomenta las relaciones y la comunicación que tanto hemos perdido los hondureños. Los adultos, especialmente, debemos tener presente que realizar actividades físicas al aire libre es importante para el desarrollo de los niños, y hacerlo en un parque es mucho más recomendable por que influye para que los niños aprendan a convivir en sociedad.

En los tiempos pasados, nuestros padres nos llevaban al parque, a la playa y a hacer paseos de montaña; con el tiempo dedujimos que estas experiencias nos permitieron crecer con valores altos, alejados de las malas influencias que orillan a caminar por la senda del mal y a comportarse indebidamente. Cuando la vida se volvió presurosa por el ajetreo laboral y otras ocupaciones que consumen una gran parte del tiempo se apropiaron del tiempo de los padres de familia, aumentó el número de familias separadas al descuidar los padres la relación que debe mantenerse con los hijos. Cuando nos tocó hacer el papel de padre de familia, nos unimos un grupo de personas integrándonos al equipo Gigantes del béisbol infantil, y nos íbamos los fines de semana, sábado y domingo, a acompañar a nuestros hijos y los hijos de nuestros amigos, para verlos jugar en todas sus categorías. Eran sábados y domingos de ver jugar béisbol los niños todo el fin de semana y a veces los padres hacíamos nuestras potras beisboleras de lo que recordábamos de nuestros tiempos.

Realizar deporte es una excelente forma de pasar el tiempo en familia, y hacerlo en los modernos parques que construye el gobierno permite desarrollar nuevas habilidades físicas. Hemos pasado algunas tardes por varios de estos parques y vemos a los padres alentando a sus hijos para que estén activos, de cualquier forma, sea en bicicleta, jugado baloncesto, tenis o sencillamente trotando. Pero lo emocionante es ver a toda una familia participando en una actividad deportiva, lo cual además de ser saludable proporciona un mayor acercamiento familiar.

Los parques infantiles permiten además disfrutar una comida al aire libre, lo cual se puede lograr con poco presupuesto. En fin, los nuevos parques infantiles que construye el Estado a través del actual gobierno, es una obra de gran contenido social, que cumple un noble objetivo final que no solo implica entretenimiento, sino a procurar la integración familiar. Porque la finalidad de los parques no es exclusivamente para que los niños se entretengan y que pase un rato jugando, va mucho más allá, al desarrollar la socialización y el compañerismo del niño, al tener que interactuar con otros en los juegos colectivos.

Como ciudadanos, padres de familia y abuelos, celebramos esta gran obra social que el gobierno de Hernández Alvarado se ha propuesto masificar en todo el país. Y al paso que va, podríamos pensar que en los próximos cuatro años haya en el país unos 100 parques infantiles, que serán clave para fomentar la integración y comunicación entre los miembros de las familias hondureñas.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 16 de marzo de 2018.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *