Restaurante chino sufre la «maldición del perro»

mayo 25, 2017

El restaurante Tao Yuan, ubicado en la colonia Torocagua de Tegucigalpa, vive una pesadilla tras encontrarse supuesta carne de perro en su interior.

Tegucigalpa, Honduras

El pasado 28 de abril se reportó un hecho sin precedentes en Honduras, específicamente en un restaurante de comida china ubicado en la colonia Torocagua de Tegucigalpa.



Y es que durante el operativo “Tormenta de Fuego IV” que se desarrolló en distintas ciudades del país, el Ministerio Público confirmo el hallazgo de un producto sospechoso, aparentemente carne de perro, en el restaurante Tao Yuan de la Torocagua. Las muestras decomisadas fueron enviadas a un laboratorio extranjero para verificar la autenticidad de la misma.

Sin embargo, tras varios días de incertidumbre entre la población consumidora, hasta el día hoy no se ha podido confirmar a ciencia cierta si realmente se trataba de canes congelados lo que se encontró el día del operativo. El dueño del restaurante, Simón Yip, ha asegurado en repetidas ocasiones que no se trata de carne de perro, sino de carne de cabro.

Pero ¿qué ha sido de ese restaurante a casi más de un mes de lo sucedido?

ABRIENDO BRECHA llegó hasta la propia cocina del Tao Yuan, que aún sigue en pie, pese al casi absoluto abandono de la clientela. Con olla en mano, Yip dijo sentirse muy triste al ver que lo que por mucho tiempo ha sido su sustento, unas investigaciones inconclusas han botado todo su trabajo de años, una situación que lo ha llevado a despedir prácticamente a la mitad de su personal.

Y es que la pesadilla llegó tan lejos que el impacto se ha reflejado en las ventas, notando un bajón de hasta el 80 por ciento de lo que antes vendían.

Yip aseguró a ABRIENDO BRECHA que todo este escándalo le ha afectado directamente a él, sin embargo, el daño no solamente ha sido para el Tao Yuan, también a los empleados que ha tenido que despedir.

Después de lo sucedido, el restaurante permanece casi vacío todo el día. Una triste realidad que se ha contagiado a la mayoría de los restaurantes chinos de Tegucigalpa y de casi todo el país.

Mesas vacías, ninguna persona comprando, ni siquiera una llamada telefónica para encargar un plato… La histeria que transmitieron las autoridades judiciales se volvió colectiva luego que esta noticia se viralizara en los diferentes medios de comunicación.

 

¿QUIÉN PAGA LA CUENTA?

Yip lamentó que las autoridades correspondientes no han querido solventar el problema y ante tal crisis, no le quedará otra que cerrar el establecimiento por los altos costos que se deben pagar.

Mientras tanto, el restaurante sigue en pie, lo cual se debe a los fieles trabajadores que, a pesar de estar sufriendo de forma directa esta crisis, siguen trabajando con el mismo ímpetu aún en contra de las críticas y los señalamientos que hacen las personas, quienes denigran el lugar después de lo sucedido.

Paola Diaz, asistente del restaurante, expresó que además de ser una falsedad, las autoridades denunciaron sin respaldo, y es que desde que ella trabaja en el Tao Yuan, le ha tocado alimentarse los tres tiempos durante se encontraba en horas laborales, sin ver nada anormal, como la preparación de platillos a base de carne de perro.

Al ser consultada sobre cuánta era la cantidad de platos que vendían antes de lo sucedido, comparado a lo que se vende ahora, Díaz aseguró que los números en rojo ya han metido el miedo en el cuerpo de todos los empleados.

La asistente del restaurante dijo que a raíz del incidente reciben ataques verbales casi a diario. Y a pesar de toda la presión que recae sobre ellos, Díaz invita a la población a que vuelva a consumir comida china con toda confianza.

Junto a representantes de la embajada de la República de China Taiwán, Yip se apersonó a las oficinas del Ministerio Público para exigir una investigación exhaustiva de lo sucedido, sin embargo, lo único que se ha encontrado en esa institución son puertas cerradas.

 

ERA CARNE DE CABRO

Yip jura que la carne que ellos tenían en los refrigeradores era «200 por ciento carne de cabro», y que la carne decomisada era de uso personal.

Con toda confianza, Yip abrió las puertas de su cocina, observando un procedimiento adecuado e higiénico en la preparación de los distintos platillos, no habiendo por ningún lugar la satanizada carne de perro.

El equipo periodístico de ABRIENDO BRECHA decidió experimentar sobre el trabajo elaborado, degustando el platillo elaborado por el dueño del restaurante que durante días, ha sido objeto de burlas y ataques, una pesadilla que lo ha llevado a meditar el cierre del lugar.

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