Rebajar la edad punible

mayo 10, 2017

Tegucigalpa, Honduras

El debate de rebajar la edad punible por las circunstancias que se dan hoy en día,  cuando menores edad cometen los crímenes más atroces, como cualquiera de los más peligrosos criminales, es un asunto que se ventila en muchos países del mundo, donde los diversos parámetros de tipo legal, religioso y moral, se anteponen en procura de exigirle al Estado y a la sociedad, políticas de prevención más que castigos a los menores que delinquen.



En España, hace algunos años, cuando un menor de edad, específicamente un alumno de 13 años, asesinó a su profesor en el Instituto Joan Fuster en Barcelona, reabrió un debate acalorado que se originó en los años 90 cuando la banda terrorista ETA acometió muchas de sus acciones delictivas usando a jóvenes de apenas 15 y 16 años, entonces  los medios españoles ventilaron la necesidad de reducir la edad punible de los 18 a los 16 años, debate que fue enfriado cuando intervinieron los líderes de la iglesia católica, pero reabierto con furia actualmente. Parecía que no bastaba como argumento el hecho de que el alumno usando una ballesta le hubiera quitado la vida al profesor de la manera más escalofriante, frente a los demás estudiantes.

Surgió uno de los debates más interesante en la nación española, porque siguen siendo muchos los ciudadanos que opinan que la responsabilidad penal de los menores no debe quedar bajo los efectos protectores de la una Ley, que por la mentalidad del legislador, se convierte en un manto protector de niños y jóvenes que a consecuencia de una educación deficiente en el hogar y una falta de educación en el centro educativo, más las malas influencias callejeras, terminan convertidos en  antisociales dotados de una mentalidad donde la violencia es el recurso que prevalece para hacerse oír o para imponerse cuando entran en desacuerdos con los demás.

Casi todas las leyes giran alrededor de la filosofía de reintegrar a la sociedad al menor descarriado, ante lo cual todas las medidas que lo penalizan son rechazadas por las iglesias, aunque en Honduras esta vez hay un disenso interesante porque las iglesias evangélicas se inclinan  a reducir la edad penal en los menores, debido a la gran cantidad de niños y jóvenes pertenecientes a las pandillas, actuando como sicarios de los extorsionadores.

El contenido de nuestro código penal se hizo en base a la realidad de proteger a los menores, y la existencia de otras codificaciones como el código de familia, se ha erigido como una auténtica muralla que no permite la mínima intención de castigar a un delincuente menor de edad, aunque, tenemos que admitir como ciudadanos, como padres de familia y como abuelos, que gran parte de los efectos de estas leyes proteccionistas del menor, tienen una enorme  cuota de responsabilidad en la proliferación de niños y menores en el mundo de la delincuencia. La otra parte, innegablemente que  la tiene la ausencia de políticas preventivas del Estado, que  esto es algo difícil de cuantificar, porque aunque es un deber del Estado proteger a la niñez, no hay Estado por muy eficiente que sea que pueda cubrir todas las aristas para lograr que la niñez camine por la senda correcta.

En esto radica lo grueso del debate, porque las ausencias y carencias del Estado en estos casos solo son suplidas por la acción de la Ley. En esta situación  es cuando entra la parte coercitiva del Derecho, porque lo que no se consigue con la reinserción de los jóvenes por la vía social, se logra con la aplicación de la Ley, con las penas y medidas que se establecen para frenar el avance de la criminalidad juvenil.  Y ahora ya tenemos la criminalidad infantil, porque las pandillas están usando a niños de 8, 9 y 10 años para “castigar con la muerte” a aquellas personas que se rebelan a pagar la extorsión o en el caso del narcomenudeo, y  a todo aquel que incumple con los pagos de la mercancía entregada.

Esta es la realidad del avance de la criminalidad infantil y juvenil en nuestro país. Aquí cualquiera que dice ser experto opina siempre en contra de la reducción de la edad punible, y sus argumentos siempre radican  en  cargar la culpa  contra el gobierno y el Estado. Pero de esta manera  no se enfrenta el problema, el gobierno y los  órganos del Estado están obligados a no dejarse arrebatar la situación del país por los grupos criminales, de cualquier de edad, todo lo contrario, como autoridades  deben  actuar con firmeza, pero siempre dentro del marco de la Ley. Por eso es que, hay muchos sectores consecuentes con rebajar la edad punible, como existe en  otros países donde los delincuentes de 14 y 16 años son abarcados por las leyes penales.

Ya hay diversos casos criminales donde los autores son menores de 14, 15 y 16 años. ¿Cuánto tiempo tardará un proceso de reinserción de estos menores? Los detienen y se escapan de los centros especiales de reclusión y siguen delinquiendo de la manera más salvaje y atroz.

Lo que no pueden hacer el gobierno y las  instituciones,  es quedarse de brazos cruzados,  solo viendo como muchos compatriotas pierden la vida a manos de esta nueva ola de criminales de 14 15 y 16 años. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 10 de mayo de 2017.

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