A propósito de persecución política

octubre 23, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS



En esto de la movilización de migrantes, una de las cosas que llama la atención es que, algunos medios internacionales mantienen una altisonancia mediática con una cobertura cinco estrellas al desplazamiento de unos 4 mil hondureños, pero de manera sospechosa dejan como una tragedia ignorada el éxodo de unos tres millones de venezolanos, que eso si es una migración multitudinaria. Y tampoco hablan de los treinta mil nicaragüenses que han tenido que escapar de la dictadura de Daniel Ortega para refugiarse como pueden en Costa Rica.

Nos preguntamos, ¿por qué será que los medios de tendencia izquierdista de EEUU y Europa se han centrado en estos últimos días en la migración hondureña, que se ha agrandado en la medida que se suman salvadoreños, guatemaltecos y mexicanos? Y en cambio, han cerrado sus cámaras y micrófonos para no querer ver ni oir a los tres millones de venezolanos que huyen del infierno chavista que ha empeorado bajo la tiranía de Nicolás Maduro y los 30 mil nicas que huyen de Ortega.

Ninguno de esos medios habla de las inmensas caravanas de tres millones de migrantes venezolanos que huyen del socialismo y del oprobioso régimen tiránico de Maduro. En Venezuela la gente no se está escapando porque ansía llegar a Colombia, a Brasil o Ecuador. Los venezolanos vivían bien antes de la llegada de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, con sus problemas y avatares normales, que los tienen las personas en todos los países. Los venezolanos migraban de manera esporádica, pero hoy la gente que sale de Venezuela dice que ese país está hecho un infierno. Los tres millones de venezolanos que han huido a países vecinos, son perseguidos políticos, no pueden vivir en su país, donde la tiranía de Maduro es severamente implacable con todos aquellos que no se adhieren al pensamiento socialista.

El despliegue migratorio de semejante cantidad de venezolanos debería ser una noticia de primera plana hoy y siempre, más los medios internacionales que explotan las tragedias y algunas que hasta las convierten en farsas lloradas, les sirven para atraer más audiencia. El periodista mexicano Fernando del Rincón, a quien hemos considerado un profesional serio, de repente aparentó un llanto por los migrantes hondureños, pero no le hemos oído decir algo parecido por los migrantes venezolanos y nicaragüenses, que ellos si son víctimas de la persecución política de sus gobiernos.

Particularmente las televisiones y periódicos internacionales con tendencia izquierdista, que sucumben a la permanente perversión de los reportajes y transmisiones con un lenguaje marcado por una supuesta tendencia bienintencionada, se han dejado venir con un sentimentalismo tramposo mostrando las imágenes de los migrantes hondureños y demás que se les han agregado, como si  Honduras viviera una crisis por persecución política. Cuando lo cierto es que, lo que si existe en Honduras es un grotesco sectarismo de una oposición que no trabaja en función de país, sino con el avieso propósito de destruir a Honduras.

Si los medios internacionales no tratan con una superioridad moral la magnitud de la tragedia migratoria de los venezolanos que ya suman tres millones de personas que huyen del infierno chavista en que ha convertido a Venezuela el tirano Nicolás Maduro, y los 30 mil nicaragüenses que han buscado refugio en Costa Rica, víctimas de la feroz represión de la dictadura de Daniel Ortega, hay que interpretar a fondo las razones que tienen esos poderosos medios internacionales para mostrar una ignorancia abismal de lo que en realidad constituye una persecución política, que es lo que hay en Venezuela y Nicaragua.

Todas esas televisiones internacionales y periódicos de EEUU y Europa informan con profusión sobre la caravana hondureña, pero poco o nada dicen de los tres millones de venezolanos y más de 30 mil nicaragüenses que han decidido escapar de las brutales dictaduras que imperan en sus países, donde el que se atreva a disentir de los dictadores, o muere por las balas de la dictadura madurista y orteguista o es confinado en las ergástulas penitenciarias.

El caso de los venezolanos y nicaragüenses son auténticas masas de hombres, mujeres, niños y ancianos que huyen del infierno chavista y del infierno sandinista, ambos regímenes socialistas, donde hay centenares de muertos y miles de detenidos por disentir con los dictadores. En ambos casos, Venezuela y Nicaragua, se viven verdaderas tragedias, que esos medios internacionales que hacen miga con el socialismo las ignoran al darles una cobertura insignificante.

En cambio, la caravana hondureña, que fue orquestada como una caravana anti-Trump, tiene un despliegue impresionante, lo que demuestra lo canalla que puede ser una inmensa cobertura periodística manipulada y teatralizada.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 23 de octubre de 2018.

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