¿Por qué la puerta falsa?

marzo 5, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La ola de suicidios que se ha venido suscitando en el país, aunque no es algo exclusivo de Honduras, es un evento alarmante, porque pocas veces se ha visto un desenfreno tan numeroso en personas jóvenes, de manera especial, que sienten que la escogencia de la puerta falsa del suicidio para salir de las tribulaciones que provocan los distintos problemas, es su única salida. Los siquiatras tienen diferentes criterios para interpretar los suicidios, algunos dan explicaciones muy cortas, limitándose a atribuirlos a la desesperación por la falta de empleo, la falta de oportunidades, la crisis económica, explicaciones que son más de contenido político que científico.



Los casos que estamos teniendo en Honduras rebasan este tipo de explicaciones, porque entre los suicidas ha habido niños de 12 años que han dejado por escrito las razones que les motivaron a quitarse la vida. La más conmovedora que ofrecimos los medios es la carta de la niña que inculpó a miembros de su familia que incidieron en su infelicidad por el trato, inmerecido según la niña, que le daban de manera permanente. Este caso se resume por la falta de felicidad, y otros más, que acudieron a la puerta falsa por razones de infidelidad, es decir al miedo y al despecho experimentado por sentirse traicionados por la persona que no les correspondió en el afecto amoroso.

A partir de estos casos podemos colegir que cada persona que escoge el suicidio para acabar con sus problemas tiene una razón distinta, unas por soledad, otras por enfermedad, otras por sentirse abandonados por la falta de reciprocidad afectiva, pero en el fondo hay un denominador común en todas las razones esgrimidas que es el hecho de no sentirse felices. Particularmente en Honduras, en la mayoría de los suicidios, se puede observar que prevalecen el miedo y la ansiedad, dos factores que inciden para que muchas personas se suiciden.

No somos estudiosos del tema, nos remitimos a leer los caso que relata la prensa nacional, nosotros en este noticiero hemos ofrecido declaraciones de familiares de adolescentes que han revelado que los jóvenes en algún momento expresaron que no podían soportar la vida que llevaban, y esto que sus obligaciones apenas eran de estudiar por exigencia de sus padres, reclamos para no mezclarse con determinadas personas, prohibiciones para no realizar ciertas actividades reñidas con la ley, y la clásica exigencia de un buen padre de familia a sus hijos, de no dejarse seducir por las malas compañías para consumir drogas y ser adictos a vicios nocivos para la salud.

En nuestro país nadie se suicida por valor, aquí no tenemos kamikazes, y en Honduras hasta ahora no hay islamistas que luchen en forma dogmática por el honor a ultranza, lo que vemos es que la mayoría de los casos de suicidio ocurren entre adultos, jóvenes y últimamente niños y jóvenes en edad adolescente, algo que no había pasado en Honduras, mucho menos en la cantidad que se está dando. Tomando en cuenta la cantidad de casos, que para el Colegio de Psicólogos amerita declarar estado de emergencia nacional, los expertos, sean psicólogos o siquiatras, deberían realizar estudios para hacer hipótesis congruentes que establezcan cuales son las causas más próximas que conducen al suicidio, y no centrarse en pedir la prohibición de venta de pastillas venenosas que se usan en la agricultura, solución que no evitará que la dimensión de los suicidios pudiera aumentar en un futuro.

El doctor Joiner, un especialista siquiatra elaboró una teoría que busca explicar el suicidio, al que califica como un autosacrificio delas personas que buscan salirse de la vida cuando han entrado en una etapa de profundo aislamiento e irritabilidad. Joiner es de la idea que los suicidas son personas que no quieren ser una carga social para su familia, por lo que deciden acabar con su vida antes de caer en un estado peor que es el de sufrir un rechazo familiar por su mala situación.

Como la ola de suicidios ha llegado a un nivel que alarma, es razonable que el sistema de salud pública trabaje con las organizaciones sociales indicadas como los distintos colegios profesionales, Colegio Médico, Colegio de Sicólogos y de Siquiatras, para crear una estrategia que procure tratamientos psiquiátricos y psicológicos, a las personas que atraviesan dificultades mentales, como los mejores mecanismos para reducir las cifras de suicidios.

Lo cierto es que, muchos hondureños lejos de evolucionar como parte de una sociedad que se empodere por el amor a la vida, se han dejado cautivar por el suicidio, a pesar de pertenecer a una determinada religión, olvidando los principios cristianos que establecen que la vida y la muerte son dadas por DIOS, y que, quitarse la vida es una afrente a la filosofía cristiana. En todo caso, los que se suicidan merecen todo el respeto, porque, ya sea por miedo o ansiedad, o simplemente por perder un amor, decidieron no ser una carga, aunque los demás pensemos que esa no era una razón de peso para quitarse la vida.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 5 de marzo de 2019.